La escalada violenta y mortal contra las mujeres pone el foco esta vez en cómo se cuentan los terribles casos de femicidios y qué causan en los potenciales asesinos. Cómo debe ser contado un caso y hasta dónde es responsable detallar.
El escalofriante promedio de femicidios en la Argentina llegó el fin de semana pasado a su récord. A fin de cuentas poco importa saber si matan a una mujer cada 27, 30 o 32 horas. Lo importante es que las matan, que las siguen matando. En ese sentido, hay quienes ya ponen el foco en cómo son contados los casos a través de los medios, con detalles tan escabrosos como innecesarios y peligrosos.
En diálogo con Juan Rubinacci en “No Te Des Vuelta”, la secretaria de Género de la CTA y referente histórica en el tema, Estela Díaz, afirmó: “Cuando empezamos a discutir la violencia de género se hablaba de ´crimen pasional´. No es amor, es violencia, es femicidio”. En ese sentido, apuntó a los medios: “Te ponen el título y lo rellenan con una cantidad de condimento que no ayuda en nada, la espectacularizacion del crimen es muy del los medios televisivos”, dijo.
Es que, según aseguran, podría generarse un “Efecto imitación.Tenemos un debate: estos temas hay que discutirlos para sensibilizar a la población, pero cómo hay que discutirlos. Porque resulta que el efecto que produce es el contrario”.
En ese sentido, Díaz figuró: “´Mirá lo que te voy a hacer´, ´Viste lo que le paso a fulana, eso es lo que te va a pasar´, poniéndole voz a los que potencialmente podría ser una amenaza femicida. Por eso, aseguró que “hay que ir por el camino de lo que se ha hecho en el tema de los suicidios, que producen un contagio muy fuerte. Está estipulado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), está prohibido y regulado el modo de tratamiento porque se sabe del efecto contagio”.

