Grande y desagradable fue la sorpresa del personal de Cooperativa Eléctrica, cuando en horas de la mañana de este viernes al llegar al edificio de Bolívar y Andrade para iniciar las tareas, se encontraron con la puerta del cajero automático completamente destrozada.
Inmediatamente se valló el lugar, inhabilitándose el servicio y pudo constatarse que no había destrozos en el interior.
Antes del mediodía ya estaban trabajando en la reposición de la puerta para poder activar nuevamente la prestación.
Indudablemente el vandalismo sigue siendo otra plaga difícil de exterminar en la zona.

