Desde hace 9 años en la ciudad de Zárate se lleva a cabo el festival “Todos por la sonrisa de un niño”. Este festival nació como iniciativa de Alberto Vega Guzmán, un reconocido locutor de la zona, que ya no está entre nosotros desde hace algunos años, pero sin dudas dejó su huella.
Por Karina Grill
Vega Guzmán tenía su programa en Radio Omega, “El canto de nuestra gente”, dedicado a la difusión y defensa de nuestra música y costumbres.
Su inquietud por ayudar al que menos tiene lo llevó a realizar el primer festival que se hizo en la puerta de la radio, con la misma modalidad, artistas en vivo, y la colaboración de amigos y vecinos que lo hicieron posible.
Al año siguiente se propuso el Cuartel de Bomberos Voluntarios como espacio para llevarlo a cabo, por razones tanto de amplitud, como de comodidad para el público.
Realizándose en invierno, se fueron buscando nuevas alternativas para mejorar las condiciones orientadas al bienestar de la gente y algunos fueron celebrados en el Centro de Comercio e Industrias y Sindicato de Papeleros, pero como menciona la Sra. Stella Maris Mendaño, una de las organizadoras y promotoras, “la gente se siente más identificada con el Cuartel de bomberos y se acerca más a este lugar, es como más familiar y los impulsa a donar más”.
Los primeros fueron a puro esfuerzo de la gente de Radio Omega.
Años más tarde, las empresas de la zona acercaron su colaboración para que el festival siguiera siendo un éxito.
Vale destacar que todo esto es posible gracias al público que lo ha asumido como un compromiso ineludible y a los artistas locales que siempre dicen SÍ cuando de ser solidarios se trata.
Algunas de las personas que hacen posible este proyecto son: Stella Maris Mendaño – Marda Vera – Alicia de María – Elisa Gualdalini – Patricia Fragoza – Rubén Isidoro – Martín Dukick – En coordinación: Flavia Burgueño – En cámaras: Leandro Burgueño – Enrique Burgueño – Cristian – Leandro – En recaudación: Cruz Roja de Zárate y la invalorable colaboración de Bomberos Voluntarios.
Lo maravilloso de la niñez es la inocencia. Todos, alguna vez, hemos esperado con ansias la llegada de los reyes magos. Todos hemos esperado el día del niño para recibir un juguete.
Parece ser que cuando crecimos nos trajimos parte de esa magia y la realidad se fue tornando más dura, más fría para algunos niños.
La peor enfermedad de nuestro tiempo no es el cáncer o el sida, sino la indiferencia.
Tantas veces pasamos por al lado de un niño que pide monedas y lo ignoramos. No siempre tenemos dinero para darles, pero todos, creo, guardamos caricias en los bolsillos… No cuesta nada y para ellos significa mucho.
Otra de las cosas que tuvimos en la infancia es la creencia en los ángeles.
Esos seres mágicos que nos cuidaban y estaban siempre a nuestro lado, pero que no veíamos… Lo bueno de haber crecido es que ahora los podemos ver y estuvieron en este cuartel y no estaban solos, algunos vinieron de la radio con el único fin de ayudar, juntos desplegaron sus alas para reunirse con la esencial premisa... todos por la sonrisa de un niño.









