El expediente se había iniciado en 2015, cuando los vecinos del barrio Vipermun denunciaron la contaminación del agua corriente del vecindario y que había provocado muchos trastornos de salud en los habitantes del lugar.

Las pericias determinaron que efectivamente el vital elemento estuvo contaminado con esterichia coli no enteropatógena (bacteria causante de diárreas) y además constató anomalías en la construcción del sistema sanitario del barrio, por ejemplo, entre lo que constaba en el plano de la empresa encargada de la obra y lo efectivamente realizado.
El mismo examen confirmó que se construyó una sola cámara de aireación, cuando debían hacerse cuatro y un solo sedimentador de los dos estipulados.
"Lo hecho por la empresa dicta mucho de lo que se le exige a un privado siendo sorprendente que el Municipio no hay exigido estos requisitos", señala la sentencia.
"Los resultados de las pericias pusieron en evidencia palmaria la precariedad, deterioro, construcción deficiente e inadecuado de las plantas de tratamiento de tratamiento de efluentes cloacales y los de extracción de agua", remarca el veredicto.
Los vecinos fueron patrocinados por la Dra. Sandra Paris.
