Linfoma de Burkitt

Carlos Riedel21 julio, 2015

El linfoma de Burkitt se puede notar inicialmente como una inflamación de los ganglios linfáticos del cuello, la ingle o por debajo del brazo. Con frecuencia, estos ganglios linfáticos inflamados son indoloros, pero pueden crecer muy rápidamente.

Linfoma

En los tipos más comunes que se observan en los Estados Unidos, el cáncer generalmente comienza en el área abdominal. La enfermedad también puede iniciarse en los ovarios, los testículos, el cerebro y el líquido cefalorraquídeo.

Los síntomas abarcan:

Ganglios que crecen juntos para formar un tumor
Ganglios linfáticos insensibles
Rápido crecimiento de ganglios linfáticos
Inexplicable inflamación de ganglios linfáticos

CAUSAS DEL LINFOMA DE BURKITT

El linfoma de Burkitt se descubrió primero en niños en ciertas partes de África, pero también se presenta en los Estados Unidos.

El tipo africano del linfoma de Burkitt está estrechamente asociado con el virus de Epstein-Barr (VEB), la principal causa de mononucleosis infecciosa, mientras que la forma norteamericana de este linfoma no está ligada a este virus.

El linfoma de Burkitt se observa con mayor frecuencia en hombres.

EXÁMENES Y PRUEBAS DEL LINFOMA DE BURKITT

Biopsia de la médula ósea
Radiografía del tórax
Tomografía computarizada del tórax, el abdomen y la pelvis
Hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC)
Análisis del líquido cefalorraquídeo
Biopsia del ganglio linfático
TEP (tomografía por emisión de positrones)

EL TRATAMIENTO DEL LINFOMA DE BURKITT

La quimioterapia se utiliza para tratar este tipo de cáncer, con medicamentos de uso común como prednisona, ciclofosfamida, ifosfamida, vincristina, citarabina, doxorubicina, metotrexato y etopósido.

EXPECTATIVAS (PRONÓSTICO)

Más de la mitad de las personas con linfoma de Burkitt se pueden curar con quimioterapia intensiva. La tasa de curación puede ser más baja si el cáncer se disemina a la médula ósea o al líquido cefalorraquídeo.