Por Osvaldo Croce y Armando Borgeaud....
Hermano Truffaut
Ya no te espero
Es tarde
no salgas para acá
porque siempre estaré durmiendo
para soñar que llegaste
cuando creía que era cuestión
de tiempo
Hace tiempo, como Truffaut
prefiero las películas
a la vida
Al fin solos dice mi soledad
Nota: hay café sobre la hornalla
Si vas a fumar, en el patio
Me hace mal el humo del recuerdo
mate amargo
Pequeñas esperas forman el mar
que se refleja sobre la pava
cerca del mate
en este departamento que alquilamos
y Mar del Plata es una gran espera,
un bostezo sin final
para la vuelta a casa,
donde otra vez acecha en cada puerta
la invisible bruma de la espera,
el zumo amargo de la yerba
y una pava donde se refleja
solamente la fotocopia del futuro.
Culpa
En el lugar equivocado
con esperanza ciega
construir de palabra
sobre propiedad ajena
Eso sí
Poner condiciones a los cómplices
que quieren ver para creer
antes que nada
Eso sí
Tener fe en el castigo
merecidamente injusto
ángel caído
Angel caído, el mar cayó sobre la tierra,
rompió sus alas que zurce con hilos de espera,
y cada tanto se le infectan las cicatrices de nubes,
aunque todos las confunden con espuma.
Angel caído, el mar es una espera llena de esperas
porque los ángeles caídos solamente esperan
la revancha de volver a casa,
de donde nunca debieron caer
para humillarse con tantos desesperados
alfileres en la piel, llenos de bronceador
y el aburrimiento de la espera
que nunca saben manejar.
Lo esencial es invisible
Como puede ser que ocupes
el hueco de mi deseo
sin necesidad
Como no cambiaría
nada de vos
yo, que me llevo encima sin parpadear
Como puede ser que ames lo que amo
porque no conozco tú voz
Un día te casaste con ese tipo.

el que sigue
El silbido de las esperas
zurce víctimas en la sala,
telaraña de tiempo muy finito
que suma alimento para
el juego del azar,
ese que se renueva
cada vez que alguien abre
una puerta color nada y
menciona un apellido
después de cortar el hilo
de la espera con los dientes.
Precio
Volvieron todos juntos
Paulín al mercadito de la esquina
con su papada y olor a traspiración
Edgardo peluquero de bigotito fino
y saco celeste
a vigilar la fila de mujeres
sin cabezas en el
secador
Chocarelo al almacén de los sábados
con piso enclenque
a preparar los mejores sanguches de jamón y queso
Ivonne, la morochita que pasa y pasa
entre las sillas en la vereda.
Dicen que ajusticiaron martilleros
y maestrosmayoresdeobra
como en la guerra.
desesperación
Estamos hechos de esperas,
quien lo duda desespera
y quien lo sabe sigue
sumando esperas a su sombra.
Estamos vestidos de espera,
invisibles a los ojos de quienes
nunca nos esperan
y sin reflejarnos en ninguna parte,
vampiros manchados de soledad,
café, cigarrillos, ilusiones.
Estamos en puntas de pie
sobre un desierto de esperas
y en espera de poder despertar
a una sonrisa, unas mejillas,
unos ojos donde veremos
la espera que nos esperaba
y ni llorar podremos.
Libertad de cultos
Después de este vendrá
uno con libreta
Nada de sagradas escrituras
( se sabe que la incultura llegó alto )
Tendrá pocas pulgas
Nada de elefantes por la cerradura
Ni vividores hijos pródigos
Fulminará canallas y ventajeros
( los ventajeros son semillas de explotadores )
Tendrá alma de sentido común
Y no aceptará arrepentidos
( se sabe la habilidad de los cretinos )
Cuando resucite
Vendrá más humano
la borra del reloj
Cada mueble del aula
donde cualquiera
dicta su saber en esta noche
y cada uno de nuestros esqueletos
sentados para recibir las armas
que van a darnos el provenir
de buena vida.
Cada minuto que cae,
quebracho de presente
hecho pasado,
igual que cada sorbo
de aburrimiento
disfrazado de interés.
Cada cosa, digo,
es una sucesión de esperas
infinita,
un túnel hacia la claridad
de vaya a saber qué sala
donde alguien pondrá fin a la espera
y a nuestra vida.

One comment
Tutifruti
14 febrero, 2014 at 2:51 pm
Oigan, muy buenas!!! Felicitaciones para ambos.
Consulta, cuando van al baño, se dan una mano?
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