El Zoo

Carlos Riedel21 julio, 2015

De Alberto Zarza...

Zoo

Por este aparato no logro ver nada , hijo! Dijo la señora con desaliento. Aguarda un momento, te voy a explicar, le contesto el joven con una mueca de infinita paciencia.

Primero, hay que colocar una ficha por esta ranura, ¿ves? dijo señalando con su indice regordete una pequeña incisión en la parte superior del reluciente aparato, al lado de la misma una pequeña luz roja titilaba.

Un zumbido acompaño la operación del joven, y poco después una luz verde ocupo el lugar de la
intermitente.

Bien,dijo el muchacho con satisfacción.En su rostro podía advertirse una cierta ansiedad.Ahora solo resta enfocar el lente hacia el objetivo, hasta la zona que uno quiere ver, y después, muuuy despacito, dijo acompañando su explicación con ademanes, para que su madre comprendiera mejor, lo vas regulando hasta poder distinguir con claridad la imágenes, ¿me entendés?

Ahí esta, perfecto, ¡perfecto! repitió el muchacho, ¡iujuuu! que buena imagen tenemos.y creo que tenemos mucha suerte, parece que están todos afuera.dijo, emocionado. Haz el favor de mirar, mami, dijo invitándola a observar por el aparato.

Parece que están de fiesta,dijo ella.Estos seres diminutos, si que saben moverse, no como tu padre que para el baile es todo un patadura.

Mejor que no te escuche, mami, el siempre se creyó un gran bailarín, dijo el joven, riéndose a mas no poder.
Es el único que se lo cree, te lo aseguro. Oye ¿puedo agrandar un poco mas la imagen? ¿son tan chiquitos?

No, mamá, tienen un tamaño parecido al nuestro, un poco mas bajos, tal vez. Lo que ocurre que nosotros lo observamos a gran distancia, para que no sepan, que estamos aquí. Sería catastrófico, si se dieran cuenta, son bastante inteligentes y cambiarían sus costumbres, se esconderían, por ejemplo y entonces, dijo haciendo una pausa para tomar aire, ¡adiós a la diversión!

Bueno, me gustaría observarlos más de cerca, para saber por ejemplo lo que tienen servido en esas mesas tan largas, ¿de que se alimentarán?

Pero claro,mamá, estos aparatos son lo último y agrandan hasta un millón de veces, solo tienes que regular el zoom, con esa perilla que tienes al lado.

Ahora sí,dijo la mamá con entusiasmo. ¡Cuantas cosas tienen en la mesa!. ¿A ver qué es lo que comen?, dijo con evidente curiosidad.

De repente el rostro de la mujer empezó a tornarse pálido, y una mueca de profundo asco se delineó en la comisura de su boca.

¡Horror,horror!, no puedo creer lo que he visto, dijo abandonando el puesto de observación con un gesto enérgico. Es posible que mis ojos me hayan engañado, dijo, volviendo a tomar el aparato en sus manos con evidente intención de reanudar lo que estaba haciendo.

Mas un gesto del joven, hubo de impedírselo.

Te pido disculpas,mami, no pensé que iba a hacerte tanto mal, y papa me recomendó antes de salir que te advirtiera, si teníamos la ocurrencia de venir a este sector.

La verdad que haber viajado tanto y no ver a una de las principales atracciones, me pareció algo tonto en un primer momento, nunca creí que podría afectarte de esta forma.

No te preocupes hijo, ya me está volviendo el aire, suspiró la madre, con evidentes signos de sentirse mejor. Ahora, yo te pregunto, lo que vi……..dijo sin terminar la frase.

Si mamá, justamente los estuve estudiando en la escuela. En su habitat natural son muy belicosos y siempre se están matando entre ellos, aunque son muy prolíficos y por eso la especie no corre peligro de extinción. Ahora en cautiverio, son bastante pacíficos y agradables, aunque para asombro de algunos científicos , parecen haber desarrollado extrañas costumbres, como la antropofagia, por ejemplo, dijo mirando con el rabillo del ojo a su madre, para ver si la había impresionado, con el uso de una palabra tan difícil, que consiste en comerse a los de su misma especie.

De todas formas no sucede todos los días, algunos estudiosos han llegado a opinar que puede tratarse de algo ceremonial.

Se estaban comiendo a sus hi….dijo asustada la madre, sin poder terminar la frase y con evidentes signos de volverse a descomponer.

Bueno, ya basta mami, dijo con ternura el joven. Me estoy empezando a arrepentir de haberte pedido que viniéramos, pero aunque no lo creas, esas actitudes los convirtieron en la principal atracción, mucho mas inclusive, que los Mastodontes de Murano, que no es poco.

La profe de biología que tiene una hermana que trabaja aquí , en la oficinas,nos contó durante la clase, que los Administradores estuvieron a punto de cerrar este espacio. Parece que en los últimos tiempos, las hembras desarrollaron algún tipo de enfermedad y no pueden procrear, de manera que se estaban quedando sin especies, si a ello tenes que sumarles los que se mueren naturalmente. Así , que tienen que ir a buscarlas a sus lugares de origen y eso es muy costoso. Y no viven a la vuelta de la esquina, precisamente, dijo el joven para concluir.

¡Bien!, dijo la señora, francamente admirada de la erudición demostrada por su hijo, ya le decía a tu padre, cuando decidimos enviarte a esa escuela, que era de las mejores, y bien vale lo que cuesta. ¡Cuando se lo cuente a papa! Exclamó orgullosa.

Bueno, mami, ya nos encontramos sobre la hora de cierre y también me ha dado un hambre espantosa, es posible que este espectáculo lo haya provocado, ¿no?, exclamó con un poco de sorna, ¿qué te parece si me compras algo rico en alguno de los puestos?

Vamos hijo, dijo ella, tomando con delicadeza a su hijo por uno de los brazos, creo que por hoy ha sido suficiente, a mi me ha sucedido exactamente lo contrario, ¡no se cuando regresara mi apetito!. De todas formas te comprare las crias que quieras, ¡oh!perdón que estoy diciendo, dijo la mujer poniéndose colorada, es que esto último me ha dejado impresionada.
Este zoo espacial, sera muy lindo, pero hay costumbres, que francamente no las entiendo.¿Qué querés que te diga, concluyó mientras observaba a un grupo de trabajadores de uniforme azul, tratando de instalar un cartel a la entrada del recinto donde se encontraban.

¿Bonita,no?, la repentina observación de su compañero pareció sacarlo del ensimismamiento en que parecía haber caído.

El sujeto se había quedado mirando extasiado la salida de una pareja, que parecía ser de las ultimas en retirarse.Una madre y seguramente, su hijo.Pero ¡que hembra!, pensó con admiración, de las mas bonitas que había visto jamas.

Toda una beldad, pero del tipo que nunca se fijaría en uno como nosotros, ¿vistes las joyas que traía puestas, observó su socio, mientras lo golpeaba afectuosamente en la espalda.

¿Qué tiene de malo ser un guardián de parque?, ¿acaso no ganamos fortunas?, remató socarronamente el soñador.

Qué te parece si le echamos una mano a esos operarios y terminan de una buena vez con ese trabajo, no me gusta tener que quedarme después de hora, dijo mientras se dirigía hacia el lugar donde algunos sujetos trataban de fijar un enorme cartel en lo alto de una explanada.

Con la ayuda prestada por los colaboradores guardias, el pesado letrero pronto quedo instalado sobre los sólidos soportes, que habían erigido para sostenerlo.

Nunca mas volverá a caerse, dijo satisfecho el que parecía ser el capataz una vez que el anuncio terminó de ser colocado..

Se veía imponente a un costado de la entrada principal.

SECTOR AB
ESPECIE: Humanum Terranum
ORIGEN: Planeta Terra
UBICACIÓN:Vía Láctea
ALIMENTACIÓN: Carnívora

Advertencia:las escenas que puedan observarse en este grupo de especies pueden causar trastornos a las personas impresionables.La empresa no se hace responsable por los daños que los mismos pudieran ocasionar.

GRACIAS POR SU VISITA

Estaba oscureciendo, el frío y el viento de la temporada invernal, comenzaban a hacerse notar. Muy abajo, la fiesta de los terranum parecía continuar a juzgar por las hogueras que tenuemente se divisaban a lo lejos .