Trabajar de taxista o remisero ya es una profesión de riesgo en Zárate. Asaltos, lesiones y robos son una constante y los trabajadores dicen sentirse desprotegidos. "Cada vez que salimos quedamos en manos de la suerte", es la opinión generalizada.
Salen de sus paradas y no saben si regresan sanos y salvos. Trabajar de noche es una aventura riesgosa que ya muchos no están dispuestos a afrontar. Hay barrios que han quedado afuera de sus geografías y todo pasajero se transforma en un potencial sospechoso una vez que está sentado en el asiento de atrás.
Los relatos son comunes en las distintas remiserías de Zárate y en la histórica parada de taxis de la Plaza Mitre y el sentimiento también es coincidente. "Estamos muy expuestos y desprotegidos ante a la delincuencia que no mide consecuencias”.
La semana pasada tres remiseros de una empresa céntrica fueron asaltados, uno de ellos herido grave por una puñalada en una pierna .
Otro chófer fue asaltado en Quirno y Guemes y le gatillaron con una pistola, aunque por fortuna no salió la bala.
“Ya hay algunos barrios que no vamos más, porque son muy peligrosos como La Ilusión, “6 de Agosto”, Villa Angus, dicen los taxista de Plaza Mitre.
La noche del viernes el fletero y remisero Juan Carlos Quinteros, recibió un disparo en pleno rostro en un intento de asalto, cuando había estacionado en la calle Alberti y José ingenieros.Su estado es delicado sobretodo por la trayectoria del proyectil alojado entre la cabeza y el cuello.
Cámaras de seguridad que parecen no cumplir su función, la Dirección de Prevención Urbana (DPU) es evidente que es solo una nota de color en el Distrito y el accionar policial que ya se llevó varios Comisarios por, justamente, inacción.
Mientras tanto ser taxista o remisero en la ciudad parece ser uno de los más riesgosos de los oficios.

