Eran alrededor de las dos de la mañana del 6 de junio de 2013, Matías Barreto de 18 años, jugaba en su casa en la Play cuando decidió salir a encontrarse con sus amigos que estaban en la esquina.
Barrio Municipal de Zárate, Islas Malvinas y Pintos y un llamado al 911 alertando por presuntos disturbios en esa esquina.
Al lugar arribó un móvil de la Comisaría 1era. con dos efectivos y a partir de ahí la tragedia... "Creímos que estaba cargada con balas de goma", dijeron los uniformados. Matías recibió un disparo de Itacka por la espalda que le ocasionó la muerte.
Pocas horas después, quedaba detenido un efectivo domiciliado en Campana y que estaba realizando horas adicionales en Zárate, apellidado paradojicamente, igual que su víctima, Asuntos Internos también pasó a disponibilidad al compañero del móvil y a un tercero que, de acuerdo a las primeras averiguaciones, fue quien cargó la escopeta con postas de plomo.
"Fue un accidente”, aseguró en su primera declaración judicial, Silvio Barreto, el acusado de homicidio.
Pasaron dos años y el juicio que tenía una fecha tentativa de inicio para abril pasado, todavía espera.


