La vuelta de Mordisquito

Carlos Riedel2 octubre, 2012

" ...yo no lo inventé a Néstor, ni a Cristina, ni  a Eva, ni al Che, ni a Perón. Ellos nacieron como una reacción a los malos gobiernos. Yo no lo inventé a Néstor, ni a Perón ni al Che, ni a su doctrina..."

Por Jorge Collado

"Bueno, mirá, te lo digo de una vez. Yo no lo inventé al kirchnerismo. Te lo digo de una vez, así termino con esta pulseada de buena voluntad que estoy llevando a cabo en un afán mío de liberarte un poco de tanto macaneo. La verdad: yo no lo inventé a Néstor, ni a Cristina, ni  a Eva, ni al Che, ni a Perón. Ellos nacieron como una reacción a los malos gobiernos. Yo no lo inventé a Néstor, ni a Perón ni al Che, ni a su doctrina. Los trajo, en su defensa, un pueblo a quien vos y los tuyos habían enterrado en un largo camino de miseria.

Nacieron de vos, por vos y para vos. Esa es la verdad. Porque yo no lo inventé a Néstor, ni a Cristina. Los trajo esta lucha salvaje de gobernar cagando a los pobres, los trajo la destrucción total de las leyes sociales que se encargó de destruir del todo ese payaso de patillas.

Los trajo tú tremendo desprecio por la clases pobres a las que ninguneaste y otros masacraron, desde el 76, hasta el 2003, porque pedía un mínimo respeto a su dignidad de hombres y un salario que los permitiera salvar a los suyos del hambre. Sí, del hambre y de la terrible promiscuidad de sus viviendas en las que tenían que hacinar lo mismo sus ansias que su asco.

No. Yo no lo inventé a Néstor, ni a Cristina, ni a Eva, ni al Che. ¡Vos los creaste! Con tu intolerancia. Con tu crueldad. Con la misma crueldad aquella de los bombardeos ala Plazade Mayo, con los años de exilio, con las 30.000 desapariciones y las torturas y las muertes, con la violencia y prepotencia de ser serviles al poder multinacional, dándole la espalda a tu pueblo.

Sí, yo sé que te fastidia que te lo recuerde. Es claro, pero vamos a terminarla de una buena vez. Porque yo no lo inventé al kirchnerismo. A Néstor y a Cristina lo trajo la injusticia que presidía el país.

Porque a fuerza de hacer un estilo de tanto desmán, terminó por parecerte correcto lo más infame. Claro, a vos no te tocaba la piel esa injusticia. Tendrías, como un señor que yo conocí, alguna bendita herencia que te dejó un abuelo que fue soldado de Roca o como ese otro que había integrado la patota dela Triple A y había robado todo lo que podía a las víctimas que mataba.

Yo me acuerdo de lo que pasamos con Videla, y vos también, te acordás porque decías que vivías tranquilo mientras asesinaban a tus compatriotas, es la época que viajaste tanto, te acordás y decías dame dos!! Pero hoy pedís seguridad.

También te acordarás de aquella mafia siniestra que salía sólo para aterrorizar gente y mataba y secuestraba y robaba bebes, yo no me olvido y vos tampoco te vas a olvidar mientras estemos algunos para recordártelo.

No… si la memoria fastidia. Pero yo no lo inventé a Néstor, ni a Cristina, ni a Eva, ni al Che, ni a Perón. Los trajo la estulticia, la estupidez, la bobería, la infamia que manejaba el país.

Mirá, si vos hubieras estado en la ESMA?, o en el  puente Pueyrredón con Kosteky y Santillán?, yo no te vi en las asambleas barriales del 2001.

Si hubieras estado ahí hubieras visto morir a Rodolfo Walsh cuando lo prendían fuego entre gomas en el patio de la ESMA, hubieras visto y no hubieras dicho: “algo habrán hecho” o “los Argentinos somos derechos y humanos” y te hubiera dado bronca festejar un mundial de fútbol mientras se mataba a tus hermanos.

No me podes decir que era por ignorancia de tantos hechos delictuosos que son los que empezaron a preparar la llegada del Kirchnerismo. Te cuento, así te acordás, teníamos  un país donde los ricos y famosos estaban arriba y abajo en el subsuelo del suelo, la gente muerta de hambre, cartoneando, mendigando, desnutriéndose hasta la muerte.

Los maestros, los médicos, los obreros, los empleados, el 30 por ciento de ellos desocupados. ¡No! ¡Y todo vendido!, nuestras empresas estatales vendidas, ¡Y todo entregado! Yo sé que te da rabia que te lo repitan tantas veces, pero es que entristece también pensar que no lo querés oír, con tu ruido de cacerolas que pide que Cristina no hable y libertad para comprar dólares, que algunos quieres que valga 8 y otros 4 pesos de los nuestros.

La nuestra es una historia de civismo y de luchas llena de desilusiones.

Cualquiera fuese el color político que nos gobernó, siempre la vimos negra y más negra aún con los milicos serviles y tantos civiles como vos apoyándolos.

Aspiramos a gozar y al final nos gozaron. ¡Todos! ¡Siempre! Y cuando nos fue un poco mejor, vinieron los malos y nos dieron bala y picana.

Una curiosa adoración, la que vos sentís por los neoliberales que hicieron que el país retrocediese cien años. Porque vos tenés admiración por los egresados de Harvard o Palo Alto, vos soñás con que tus hijos sean chicago boys y practicás su culto como una religión. Cuanto más yanqui sea el titulo, más torpe y más crédulo vos.

Te gusta oír hablar a la gente que no le entendés nada, la que te habla claro te parece vulgar. El que viene del norte tiene presencia, tiene historia larga, la que casi siempre empieza con un tatarabuelo que era pirata.

Vos mandás a tus hijos a escuelas privadas que el estado subsidia, vos mandás a tus hijos a estudiar inglés porque le abre puertas. El fracaso -por no decir la infamia- de los de tu clase media acomodada, medio pelo y descomprometida que sueña con ser terrateniente, fue lo que trajo como una defensa a Néstor.

Yo no inventé a Néstor, no lo hicimos nosotros los negros, no fui yo quien lo inventó. A Néstor lo trajo el fraude, la injusticia y el dolor de un pueblo que le generaba gente como vos que va de compras a Miami y putea a los cartoneros y a los trapitos, que denosta a los pibes de la calle, vos sospechás de todos porque te van a robar.

Y como no te van a robar ¡boludo!, si vivís ostentando con tu auto importado, con tu casa en el country, mientras los negros de mierda para no morirse de hambre, comen perros o saquean supermercados, o de eso tampoco te acordás. ¡Ay, clase media acomodada, que desmemoriado te vuelve el amor propio!

Te dejo. Con tu conciencia. ¡Néstor, Cristina, Perón y Evita son tuyos! ¡Vos lo trajiste! ¡Y al Che también! Y algo más también es tuyo el pobre Cristo, con tu infamia, con tu sed de progreso a pesar de que muera quien tenga que morir.

A vos te interesa hacer negocios, para vos solidaridad es una palabra aguda. A mí lo único que me resta es agradecerte el bien enorme que sin querer le hiciste al país.

Gracias te doy, por ellos, por la Patria que los esperaba para iniciar su verdadera marcha hacia el porvenir que se merece. ¡A mí ya no me la podés contar, vos sos el medio pelo inmundo que ostenta su dinero y que sostiene al mercado como único amo y señor!

Gracias por darnos a Néstor, hasta nunca. Al final vos sos el leninista que piensa: “Cuanto peor mejor”, vos sos el que fomenta la injusticia y también las revoluciones sociales.

Seguí así hermanito que de este pueblo siempre nacerá la rebeldía. Como la del Che viste!".

(Enrique Santos Discépolo, o "Discepolín". Actor, director, dramaturgo, compositor y cineasta. Su inclaudicable compromiso social lo llevó a apoyar la campaña electoral de Perón desde su programa radial: "¿A mí me la vas a contar?", feroz retrato de "Mordisquito", epítome de una clase social banal, regida por las apariencias y el lugar común.)

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=UoSafPduXW0[/youtube]

2 comments

  • Jorge Collado

    2 octubre, 2012 at 8:52 pm

    Estimada Susana hay momentos históricos de los que Ud puede o no quedarse fuera, los que hemos levantado y nos hemos jugado por los pensamientos de Ernesto Guevara, podemos estar dentro del Kirchnerismo le guste a quien le guste o le moleste a quien le moleste: No ofendo la figura del Che, ni la de Sartre, ni la de Marx, ni la de Santucho apoyando a los que se enfrentan con los poderes de la superestructura, como son las corporaciones de los medios de comunicación, la sociedad rural, las multinacionales, la iglesia, la oligarquía. Puede Ud no leer lo que escribo si no le gusta, pero le voy a pedir que lea bien, yo digo que no invente al Che, ni a Néstor ni a Evita, ni a Cristina, ni a Perón, que ellos en sus diferencias son productos del medio pelo argentino, sin conciencia de clase y consumista. Es más, también los puse a Cristo en el relato y no comparo el uno con el otro, lo que digo es que están del mismo lado, si del lado contrario están los militares, la oligarquía, la sociedad rural, clarin, Lanata, Nelson Castro y La Nación!!

  • Susana

    2 octubre, 2012 at 7:30 pm

    Estimado Sr Collado con todo respeto le digo que usted puede adherir al partido o a la doctrina que Usted quiera y es su derecho. ¿Pero no le parece que le está faltando el respeto al Che al compararlo con el matrimonio Kirchner?. ¿Usted lo ve al Che haciendo negocios inmobiliarios mientras la dictadura secuestraba y mataba al pueblo argentino?. ¿Usted Sr Collado lo ve al Che negociando con multinacionales en desprecio de los pueblos originarios, lo ve en defensa permanente del capitalismo como lo hace en cada discurso nuestra presidente? Por último y para no ahondar en comparaciones, ¿Usted sinceramente lo ve al Che viviendo en el lujo, vistiendo con ropas y joyas suntuosas, propietario de hoteles cinco estrellas y multiplicando astronómicamente su fortuna?. ¿Ese es el concepto que Usted tiene del Che? Como dije al principio Sr Collado Usted tiene todo el derecho de pensar como quiera, pero le agradecería que no ensucie la figura de un icono de las luchas populares anticapitalistas como el Che solamente para darle un toque izquierdoso a un gobierno que claramente no lo es

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