Después de 36 años en Campana todavía de eso... no se habla (Parte 3)

Carlos Riedel22 abril, 2012

"Los amigos del barrio pueden desaparecer. Los cantores de radio pueden desaparecer.Los que están en los diarios pueden desaparecer. La persona que amas puede desaparecer.Los que están en el aire pueden desaparecer en el aire...."(Los Dinosaurios. Charly Garcia.1980)

Producción y Textos: Gregorio Galli / Carlos A. Riedel

(Fotografía Gentileza Pacha Mamaespacio)

 

La tormenta estaba muy lejos de amainar, por momentos se atenuaba para volver a descargar su furia en el instante  menos esperado y ya no le quedaba rincón por el que no hubiese pasado.

La gente, la comunidad campanense, continuaba su ritmo habitual, casi ausente.

Somos gente de trabajo y los que no teníamos nada que ver estábamos tranquilos. Con las fuerzas en la calle todo era más seguro, rememoraba un vecino quizás con los resabios de aquella postura acrítica que supieron forjar las referencias locales.Tal vez, olvidando que la ola de violencia no se había gestado por un  milagro espontáneo sino que venía  desde lo profundo de un tempestuoso mar político que en Campana, ya había sembrado sus primeras víctimas.

En la medianoche del 25 de junio de 1975 y a la salida de la última función del Cine Teatro Campana -pleno centro de la ciudad -, Alberto Armesto que se encontraba con su esposa e hijo, fue asesinado por la espalda de dos tiros de escopeta por alguien que luego se perdió entre la gente ( por esos tiempos la cantidad de espectadores los fines de semanas era importante).

Testigos cuentan que huyó en un automóvil que lo aguardaba en la esquina.

Armesto había fundado la agrupación justicialista "30 de Junio", opositora a la "17 de Octubre, Ortodoxia al Servicio de Perón", conducida por Horacio Manuel Orostegui, interventor del Partido y una figura en ascenso dentro de los cuadros dirigenciales.

El 12 de septiembre de eses mismo año, Orostegui apareció muerto de 5 disparos en el paraje El Morejón de Otamendi.

La última vez que se lo viera con vida fue en el bar Chingolani, Rawson y San Martín, después de haber asistido a una reunión en el teatro Pedro Barbero.

La ola ya se había encrespado amenazante, aunque se pensara que lo sucedido era producto de las divergencias internas y su alcance no pasara del impacto por tratarse de dos figuras públicas.

No se advirtió que eran parte del mismo fenómeno que ya venía horadando la portería de Dálmine Siderca.

Con el golpe militar quedaron disueltos todos los cuerpos deliberativos y por ende, la segura intervención de las comunas, inquietud que en Campana, igual que en otros municipios, como el de Mar del Plata, se resolvió con rapidez manteniendo a sus autoridades en funciones.

El intendente Calixto Dellepiane continuó hasta el 21 de mayo, cuando fue reemplazado por el Prefecto Mayor (RE) Alberto Ricardo Amor.

No pocas complacencias y recelos despertaron esta continuidad civil dentro del bloque de facto.

El lenguaje oficial es claro, preciso, serio, prudente y firme y no es de asombrarse que hayan querido contar con una personalidad intachable como Calixto. Ellos saben diferenciar entre un subversivo y un hombre honesto, aseguraba un conspicuo correligionario.

La realidad es que los milicos no quieren problemas con los radicales, si tienen intendentes que les obedecen, comentaban en la vereda de enfrente, ahora va a tener que presentar la declaración de bienes actualizada, agregaban con suspicacia, refiriéndose al caudillo radical saliente y un supuesto enriquecimiento ilícito.

Analizado a la distancia, Miguel Di Fino sostiene que la renuncia de Dellepiane tendría que haber acompañado la caída del gobierno constitucional.

Lo había elegido el pueblo y por respeto a ese pueblo tendría que haberse ido el día del derrocamiento, fundamenta y aclara que durante su investigación intentó en vano entrevistarse con los funcionarios de ese época.

Esto no significa que desde ese nivel   se haya delatado, por lo menos en general, porque en particular alguna excepción se está estudiando, pero se opacó una administración y un compromiso institucional contraído, asevera  y lo hace extensivo  a otros interlocutores del mapa social campanense. Los que trabaron una inmediata relación con la autoridades militares.

Club de Leones, Rotary Club, si bien no representaban a toda la ciudadanía pues no tienen tal apertura, las características de ciertos de sus miembros- conocidos y destacados en el ámbito local- hicieron que sus  consideraciones tuvieran influencias significativas en el resto de la comunidad, sobretodo en el radio urbano, hábitat de la clase media.

Menudo favor para el dictadorzuelo recién llegado, que vería facilitada su actividad política trabando sólidos lazos con estos organismos, que a su vez  también alcanzaría a lo otras líneas castrenses instaladas en la zona.

….los plácemes de todos los concurrentes por haberse incorporado a esta institución de servicio que honra a la comunidad donde actúa…..( Párrafo de la primera plana del diario La Auténtica Defensa del 19 de noviembre de 1980 con motivo de la integración a las filas del Club de Leones del Coronel José E. Valladares, jefe del Área Conjunta 400).

Articulación que se complementaría con otras entidades intermedias de fuerte raigambre, tal el caso de la Asociación Dante Alighieri y la Cámara Unida de Comercio y la Industria (actual CUCEI),  donde su presidente, Piero Turi, adquiriría una notable preponderancia en esa conexión con los nuevos ocupantes del Palacio Municipal.

El círculo terminaba de cerrar con la inclusión de las sociedades de fomentos como portavoces  de la buena voluntad del nuevo gobierno, aunque esos mismos rincones suburbanos continuaran sufriendo el azote de botas y fúsiles  que obligaron a los primeros éxodos.

El forzado escape de  los que habían convertido la política en una tarea social, los que pudieron.

Intendente Amor, usted es un invitado y no nos puede negar esta satisfacción de brindarle la recepción en su homenaje y en homenaje de todos sus colaboradores inmediatos…( Palabras textuales del discurso del Presidente de la Sociedad de Fomento Ariel del Plata, Nelson Paladino, tomadas del diario La Auténtica Defensa del 14 de noviembre de 1979).

Mis comentarios han molestado  y molestan a las diferentes asociaciones civiles, pero es  que nunca asumieron sus responsabilidades ciudadanas cuando lo que pasó quedó al descubierto, enfatiza Di Fino, señalando que como fuerzas vivas no tuvieron en cuenta lo que la dictadura representó y tampoco tuvieron reparos en homenajearlos y rendirles honores cuando en Campana se secuestraban y torturaban vecinos.

No digo que hayan sido cómplices, tal vez compartían  la ideología o imaginaron que era lo mejor pero desde sus posiciones estuvieron avalando uno de los capítulos más cruentos de nuestra historia, sentencia, aunque no deja de lado que también estuvieron los otros.

Los que no podían haber desconocido lo que estaba ocurriendo.

Según consta en informes elevados en el 2004 a la Cámara Federal de La Plata por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, no fueron pocos los civiles que desempeñaron funciones en distintas dotaciones de las fuerzas y por lo tanto imposible creer que nunca vieron algo anormal o que de pronto no recuerden.

Comisaría local, punto de partida de muchos que emprendieron el largo viaje hacia la nada o hacia el fin.

Un médico policial desde antes de 1976, el doctor Carlos Quetglas, reconocido profesional y docente.

En la misma dependencia cumplió tareas de fotógrafo el ya fallecido Carlos Riestra, también civil, pero volviendo a la tarea del médico, específica por cierto, Di Fino reflexiona:¿nada le llamó la atención teniendo en cuenta su experiencia?¿ no vió el cuerpo de Raúl Alberto Ramat Díaz siendo facultativo del departamento?.

Testimonios narran que durante una reunión entre facultativos, poco tiempo después del secuestro de Luis Alberto Bedia, Quetglas habría asegurado que murió de un tiro en la cabeza.

Ninguno de los que integraron ese encuentro jamás ofreció información a los familiares.

El historiador, lleva las sospechas hacia los registros del Hospital San José sobre el ingreso del detenido Bugatto para ser atendido por lesiones, procedente del Club Villa Dálmine, un lugar poco común para servir de prisión.

¿Existieron? ¿Quién lo atendió?. Pequeños ejemplos de mayúsculos deslices con perfume a participación necesaria.

La Unión Obrera Metalúrgica mientras tanto permaneció anestesiada, solo le tuvo continuidad en el manejo de la obra social, incrementada con la inauguración del Sanatorio Augusto T. Vandor, pero sin emprender mayores planes de mejoras en prestaciones y servicios.

El retiro en la conducción de A.R.Luque no trajo cambios, los sucesores prosiguieron con la cautela como premisa fundamental.

El sindicato nunca dijo nada y cuando lo hizo, mucho tiempo después, fue para no quedar descolocado con la situación, apunta Di Fino, motivo por el cual muchas veces, su presencia en actos que empezaron a realizarse a favor de los Derechos Humanos pareció forzada y se notaba, acota el historiador.

La excepción fue Angel Recúpero, que con el advenimiento de la democracia tuvo una destacada labor colaborando en los talleres asistenciales para hijos de desaparecidos.

Para la óptica de Guillermo Betancourt, el seno del gremio tuvo un papel muy importante para la acción de la dictadura en la zona.

¿De qué otra manera se pudieron haber confeccionado las listas?, pregunta y asegura que, en Dálmine ser de izquierda es, fue y será un pecado capital.

Es tanta la raigambre de la empresa con la manera en que se  operó en ese pasado que en la actualidad perdura, no hay desaparecidos pero se presiona amparado por un estatuto de la UOM que ya había denunciado Rodolfo Walsh en los 70, explica el ex-dirigente sindical.

Fue muy profunda la forma en que los militares sentaron sus bases aquí y en eso tuvieron mucho que ver las cúpulas que naturalizaron la impunidad de la represión, reseña.

Las patas del trono estaban bien afirmadas. La política, el gremio, los posicionamientos claves de quienes tenían representación social y el sospechoso trabajo subrepticio de aquellos que sin ver nada, vieron todo y dieron una mano.

Pero hay que sumar un quinto soporte, por si era necesario, el clero.

El gran aporte para terminar de  hegemonizar la teoría que lo ocurría era lo mejor.

El decreto 1847 de 1977 autorizó la creación de la Diócesis que abarcaría los Partidos de Campana, Zárate, Exaltación de la Cruz, Pilar, San Antonio de Areco, Escobar y Baradero, a cargo del Obispo Espósito Castro y por supuesto que la opinión que de allí emanara con respecto al accionar de las fuerzas armadas, no discreparía en lo absoluto con la del Episcopado.

Además y según documentos de la misma Iglesia, Espósito Castro era uno de los más fervientes sostenedores del régimen vigente.

Los guardianes de la patria eran justamente, guardianes cristianos, entonces terminaron de legitimar en las conciencias de los creyentes la ecuanimidad de la cruzada militar.

No obstante el sacerdote Néstor Villa fue el encargado de tratar de reconfortar a los familiares de detenidos y desaparecidos cuya odisea ya no encontraba rumbo cierto.

Campana quedó atrapada entre la doctrinaria opinión pública y un poder que se desplegaba arrasador.

Apagones del alumbrado público en un sector determinado donde luego se hacían  operativos. Cierre de manzanas. El documento de identidad como único pasaporte para poder transitar con cierta libertad y los censos militares irrumpiendo en las viviendas.

En mi casa estuvieron dos veces, cuenta Carlos, vecino del boulevard Lavalle (hoy Calixto Dellepiane) y Ameghino, era intimidante porque entraban tres uniformados fuertemente armados que a uno lo hacían sentir culpable sin haber hecho nada, continúa.

Sin embargo certifica que en su caso, nunca hubo maltrato ni desorden pero el hecho de tener sótano y terraza hacía la requisa más exhaustiva. Dibujaban un croquis de la vivienda y tras las preguntas de rigor, ¿qué hace? ¿de qué vive? ¿qué…? Me llevaban a la terraza y señalándome las casas vecinas querían saber los nombres de sus moradores. Después llegué a enterarme que buscaban a un vecino de la vuelta de apellido Safori o Zafore.

Un estrategia camuflada de legalidad tendiente a atemorizar a los que podrían dar refugio a los buscados que no habían podido irse o utilizarlos como botín de canje, comprobada alguna vinculación, cuando no terminaban siendo parte de ese botín.

Los sitios de diversión no quedaron al margen.

Tropicana, Sockos, Sarao, Tabasco, vieron sus noches interrumpidas por el ingreso de uniformados con la expresa misión de ejecutar una prolija revisión de los locales y sus concurrentes.

Cada vez que se escuchaba en la noche  frenar un vehículo en la puerta de una casa el temor era instantáneo, porque  no se sabía que iba a pasar o a quién venían a buscar y eso pasaba todas los días, evoca Carlos Theis, cuando sucedió el secuestro de Oscar Bordisso, delegado de mi sección, estuve una semana durmiendo fuera de mi casa.

Pero había una otro tipo de acción que las hordas castrenses cumplían sistemáticamente, el aleccionamiento.

Con ese fin, eran comunes las charlas en las escuelas del distrito dadas por jefes del Área Conjunta 400 o las proclamas  y comunicados de prensa a la comunidad.

¿Porqué lucha el Ejército Argentino? Para poder vivir en LIBERTAD. Para que se practique la AMISTAD sin desconfianza……(fragmento del comunicado del Grupo de Artillería 101 publicado en el diario La Defensa Popular del 1 de septiembre de 1977).

Y la gente aprendió, al punto que le costó enrolarse o lo hizo a medias cuando el ámbito universitario se conmocionó con la amenaza del cierre de la Universidad Nacional de Luján.

Si bien apareció el apoyo de entidades como la CUCI o el Obispado, los vecinos evitaron participar de las marchas masivas de alumnos y docentes defendiendo el centro educativo.

Movilizaciones que sorprendieron a la dictadura a nivel de prohibirlas.

El primer impacto lo habían producido comerciantes del centro rechazando los volantes con los reclamos y ni que hablar de colocarlos en un lugar visible, no fuera a ser cosa que se tratara de material subversivo.

Esa misma ciudadanía negaba, sin ni siquiera dar un margen de duda, la veracidad de los rumores que, aunque por lo bajo, corrían vertiginosos, sobre las apariciones de cadáveres en la puerta del cementerio local y de la existencia de una fosa común adonde iban a parar.

Con la vuelta de la democracia y el inicio del camino hacia la aclaración de ese pasado funesto, se inhumaron restos de NN, justamente, en el cementerio local.

Testigos presenciales destacaron que entre las 13 bolsas con restos humanos desenterrados, pudieron advertir en algunos, trozos de tela de camisas y botines de seguridad que se correspondían con los utilizados en Dálmine Siderca.

Fue la imagen del descompromiso, del aferrarse a un discurso dominante para quizás aliviar conciencias o ¿acaso a nadie le extraño que en esos teóricos combates o acciones  defensivas por supuestos ataques nunca hubo muertos del lado de las fuerzas de seguridad?, resume Di Fino.

 

La estrategia del narrador que narra pero no cuenta

Una de las marcas fundamentales del totalitarismo en pleno desarrollo, lleva el nombre de censura.

Una singular manera de callar voces, someter críticas y envolver con el manto del miedo el derecho a la información o lo que es más grave, colocarlo bajo la sombra de la complicidad que garantiza impunidad.

Son las reglas de las dictaduras, las órdenes del rey de espadas para que el bando sea uno solo y los que contradigan, enemigos a destruir.

Entonces la historia comienza a ser difusa y la opinión, una función temeraria.

Fue una de las mayores dificultades que se presentaron cuando iniciamos la investigación para los primeros libros, señala Miguel Di Fino, no existía una toma de posición del diario local, un análisis de fondo sobre una cuestión que ya había dejado de ser sospecha:las desapariciones forzadas en Campana, acentúa, y agrega  que tampoco hay una colección completa de los ejemplares de la época, solo algún archivo privado, recortes y una compilación a partir de marzo de 1978 en la Biblioteca Municipal.

Argentinos, habitantes de la ciudad de Campana. La presencia de las FF.AA. no es contra el pueblo sino por el contrario es a favor de él, que significa el país. Esta acción simultánea en toda la Nación es para: Restituir los principios morales………………. (Fragmento del Comunicado N° 1 del 25 de marzo de 1976 publicado en La Defensa Popular, cabe aclarar que fue un texto impuesto por el gobierno de facto que acompañó al de carácter nacional difundido por los distintos medios del país).

La Defensa Popular se editaba desde principios del siglo XX y en 1976 cumplía su sexagésimo octavo año en el mercado periodístico campanense.

Típica publicación pueblerina, mero repetidor de noticias y gacetillas y de vez en cuando alguna nota editorial en portada o en el interior sin grandes compromisos, con una pauta publicitaria enteramente local; el resto, una masa de artículos escrita por redactores anónimos.

Por supuesto que hoy nada a cambiado en la referencia periodística local, todo está igual, aunque el diario ya no exista.

Sus fundadores pertenecían a una familia tradicional de Campana. José María y Víctor Sánchez, tal vez por problemas de dinero o una supuesta coerción, ya estaba instaurada la dictadura, debieron desprenderse del diario, cuenta Di Fino.

El escribano Jorge Unamuno sería el nuevo propietario y en ese traspaso se perdieron las ediciones anteriores a esa fecha en un hecho que alimentaría la fábula popular.

Por un lado, se habló de un incendio que quemó todo y por el otro, que el flamante director ordenó la venta del papel por kilo. De una forma u otra. Accidental o voluntaria se borraron importantes pistas para reconstruir la historia, se lamenta el historiador.

No digo que haya sido con intencionalidad pero es una demostración que los códigos de silencio perduraron, siguieron cubriendo las huellas de un comprobado compromiso civil con la represión, destaca.

El 31 de julio de 1977, José María Sánchez inaugura La Auténtica Defensa, que con el transcurso del tiempo se convertiría en el medio predominante de la ciudad hasta convertirse en el único.

Las políticas editoriales de ambas publicaciones no se diferenciaron en gran medida.

El discurso continuó apoyado en lo que los manuales periodísticos definen como “Teoría del Espejo”: noticia=realidad, sumado a  la ausencia de una voz que marcara desde las dirección, una tendencia ideológica o postura social ante cuestiones puntuales.

La estrategia del narrador que narra pero no cuenta.

El Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Leonardo Maldonado, realizó un interesante análisis sobre el posicionamiento de estos diarios en su trabajo, "El discurso periodístico de dos medios de prensa de Campana durante la última dictadura militar en la Argentina", apartado que integra el libro "De solitarios sueños y utopías truncas (2001)".

Partiendo de los textos producidos y prescindiendo de sus productores. Los focaliza en el exclusivo marco de sus rasgos retóricos, enunciativos y temáticos atravesados por los diferentes ejes vinculados al poder, la realidad histórica y la ciudad.

De esta manera establece que La Auténtica Defensa, inaugurada durante la dictadura,  privilegia un discurso narrativo frente al argumentativo y algunas veces utiliza la descripción. Conoce las estructuras periodísticas y las trabaja pero con un léxico plagado de barbarismos, errores en los tiempos verbales y problemas ortográficos que suelen hacer dificultosa la comprensión.

Por otra parte, es común la fiel transcripción de discursos o mensajes de autoridades nacionales y provinciales, reservándose el derecho de emitir opinión o tomando rigurosa distancia de cualquier posición antagónica.

Igual que su antecesor, La Defensa, construyó en pleno gobierno de facto una discursiva que tuvo como premisa la alabanza a la gestión municipal, resaltando la figura del intendente con grandilocuentes adjetivos: probo, excesivamente deferente, trabajador con buenos propósitos…., mientras que a nivel nacional, solo comunicaban las acciones de la dirigencia castrense instaurando una figura distante y fría de Videla.

La relación con el poder queda así definida. El narrador colocado en una neutralidad de pensamiento que no permitía discernir si obedecía a la conformidad con las medidas impuestas por el régimen o a una autocensura por miedo, aunque no dejara vislumbrar ninguna reticencia al modelo imperante.

Frases, palabras, opiniones encubiertas y esa estrecha correspondencia autoridad comunal/periodismo demuestran una toma de partido.

Aunque la totalidad de la población de Campana y su zona se halla integrada por gente de paz y de trabajo con un espíritu esencialmente cristiano y nacional, desgraciadamente, ha sido escenario reiterado de hechos de violencia subversiva por lo que recomendamos el máximo de prudencia en su conducción con respeto al personal militar…… (Introducción de un editorial de La Defensa Popular).

La bandera por la Junta queda aquí levantada: el medio acusa a la subversión de haber corrompido a la feliz y tranquila ciudad y la consabida ecuación: subversión=antipatria se corporiza en el concepto, naturalizando la historia sin preguntar ni investigar el origen y motivos de la insurgencia.

Apoya de modo subrepticio y no tanto, el accionar de las Fuerzas Armadas a las que considera claves para controlar la inseguridad, recomendando a los lectores acatar sus órdenes.

Pero en el centro de la cuestión, subraya Maldonado, está un dato contundente de esa relación medio/poder/realidad: la desaparición de personas en Campana, hechos que iban corroborándose y que sin embargo en la prensa sufrían un proceso de ocultamiento o negación.

El peligroso juego de la ceguera voluntaria en alas de un supuesto orden político y social.

Los teóricos del periodismo han conceptualizado al discurso periodístico como polifónico, multiplicidad de voces, pero en el imperio del  rey de espadas pertenecía a uno solo.

El mensaje que bajaba manifiesto o subliminal para el narrador que sabía lo que tenía que hacer

…el periodismo es algo mucho más elevado, mucho más complejo que estar a favor o en contra de un gobierno. Además, cabe destacar que el gobierno somos todos y de ninguna manera puede la prensa estar contra el propio país……. (Editorial de La Defensa Popular).

Sucesos posteriores ( Mundial 78, Guerra de Malvinas) pondrían en evidencia ,sin tapujos, la apoyatura mediática e ideológica al gobierno militar a través de una interpretación peculiar de las  situaciones inflamada de exacerbado nacionalismo.

Hoy con la paz interior que vivimos, a costa de vidas y sacrificios de los Argentinos, en una guerra sucia no declarada, nos ha abroquelado sin banderías en un solo afán, el amor a la Patria…. (Un tramo de Convalecencia de Democracia de Delto E. Camusio. La Auténtica Defensa. 30/7/78).

Definitiva postura que aceptaba la teoría de la guerra sucia, el convencimiento que los militares habían salvado la democracia amenazada por la izquierda convertida en guerrilla criminal.

La epopeya malvinense terminaría de redondear el posicionamiento al aceptarla como un hecho natural e inevitable que no tenía aspectos negativos solo una acertada decisión de las cúpulas.

El narrador, llámese La Defensa Popular o La Auténtica Defensa, cumplió el cometido.

Tradujo desde la abstinencia de pensamiento a defensor de una única verdad, el discurso mesiánico de la dictadura y de paso, cerró la puerta documental del verdadero contexto socio-político campanense.

 

Las estaciones del tren fantasma

(Ex- Fábrica Militar de Tolueno Sintético- Sede Área Conjunta 400)

La investigación judicial sobre la existencia de centros clandestinos de detención en Campana, se inicia en el año 2004 impulsada por la que en su momento era la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires a cargo de Remo Carlotto y Sara Derotier de Cobacho.

Empezaban a confirmarse las presunciones que se venían manejando a  partir de las denuncias y testimonios de  quienes se iban animando a hablar, explica el historiador y periodista.

El asesor del organismo por aquel entonces, Roberto Urso, había intentado hacer un reconocimiento ocular al predio de la ex-Fábrica Militar de Tolueno Sintético, sede del Área Conjunta 400, negada por la empresa Rhasa, nueva ocupante del sitio, precipita  ahondar sobre las novedades surgidas sobre  el Tiro Federal.

A partir de comentarios que hablaban de la aparición de restos óseos, después de una copiosa lluvia que inundó el terreno,     Urso realiza la denuncia y Sara de Cobacho se presenta como querellante representando al Estado. interviene en la causa el juez Federico Faggionato Márquez, quién dá curso librando la orden de allanamiento.

El Tiro Federal, hasta el 24 de marzo de 1976 era un polígono de uso civil ubicado sobre ruta 12 (actual ruta 6) lindero a la sección denominado Trefilas de Dálmine Siderca, luego llegaría a descubrirse ,durante la inspección, que existía una puerta que los comunicaba.

En la madrugada del 25 de ese mes y de acuerdo a declaraciones de los socios, fue ocupado por la Brigada de Infantería Mecanizada al mando del General Alberto Ramón Schoallert, a pesar que en el momento que prestó declaración negó haber actuado en la región, según el informe del periodista de Página 12, Daniel Martínez.

El predio fue  reintegrado a mediados de 1977.

Del allanamiento participaron Policía Científica y Gendarmería Nacional y yo pude hacerlo como enviado del diario local (La Auténtica Defensa) con las distancias del caso, cuenta Di Fino.

Las instalaciones conservaban la antigua estructura pero además del deterioro lógico por el paso del tiempo habían quedado huellas que ahí algo había pasado.

El sitio donde se entregaban las armas tenía las paredes quemadas como provocadas por fogonazos, los cables eléctricos colgaban y debajo de las tarimas que se usaban para pararse a disparar, fueron encontrados trapos y girones de ropa con sangre seca.

En otra parte del galpón también se hallaron elásticos de camas y caños adosados a las paredes para engrillar a los detenidos, así lo aseguraron los 9 sobrevivientes que comparecieron a reconocer el lugar.

Estaban hasta las mismas baldosas rojas y amarillas que podíamos espiar por debajo de las vendas que nos cubrían los ojos y se escuchaban los mismos ruidos, contarían.

Los ruidos correspondían con los provenientes de los galpones donde se trefilan en frío los caños sin costura y al sonido del tren, cuyas vías están a 300 metros.

El otro testigo clave, señala el historiador, fue el casero Hugo Ciaffardini, que declaró haber sido amenazado en aquel entonces además de haberle vaciado su dormitorio y quemado los muebles.

A fines de 2004, el juez Faggionato Márquez consideró probada la existencia del circuito represivo.

En el 2008 y a partir de directivas impartidas por la Cámara Federal de San Martín para que esa jurisdicción se hiciera cargo de las  acciones por los delitos de lesa humanidad en zona norte, comenzaron las primeras indagatorias a los presuntos responsables de secuestros, torturas y asesinatos.

La causa  se incorporó a la Megacausa de Campo de Mayo, la más grande junto a la de la Escuela Superior Mecánica de la Armada (ESMA).

El Tolueno Sintético y el Tiro Federal, son los puntos emblemáticos del recorrido de un tren fantasma en el que sus pasajeros no conocieron el destino y a veces, ni siquiera supieron porque estaban a bordo, pero no los únicos.

Ya se saben que fueron más de diez entre los confirmados y los que se están investigando. En la causa 5310 solamente se encuentran acreditados nueve, explica Di Fino.

La Comisaría de Campana, para muchos primera estación del tránsito hacia la nada.

En ese marco fueron indagados los sub-comisarios Santiago Diamante, Domingo Fortunato y Santiago Patricio Olivera, los dos primeros, igual que el Prefecto Mayor Leonel Dagoberto Brashich, titular de Prefectura Puerto Campana en esa época, otra área del terror, coincidieron en derivar la responsabilidad al Comisario Franklin Leonetti, titular de la repartición policial.

Club Atlético Villa Dálmine (actual Club Ciudad de Campana), cuyas características ya fueron extractadas.

Es notable que con una escuela enfrente y un vecindario alrededor nadie viera algo que le resultara sospechoso  y por otro lado, que ante la evidencia inapenable, nunca hubo una declaración de repudio de las autoridades del club, aún cuando sean de tiempos distintos pero la institución es una referencia social, alude Di Fino.

Patronato de la Infancia de Otamendi, hoy Fundación Viaje de Vuelta.

En estado de averiguación se encuentra el ámbito de la ex-fábrica laminadora Catema, sobre avenida 6 de Julio entre avenida Presidente Perón y calle Del Pino, en la actualidad no hay construcciones visibles.

El viejo Cine Belgrano, Güemes y Belgrano, donde desde hace unos diez años se haya emplazado un edificio de propiedad horizontal pero antes de la demolición, hay testimonios asegurando que en el sótano que había debajo del escenario, se encontraron cadenas, cepos, esposas y un elástico de cama, el símbolo de la tortura.

Barrio Las Praderas, aproximadamente en el kilómetro 65 de la Ruta Nacional número 9 y un lugar que se lo bautizó La Hoguera.

Es una bajada hacia una zona de bañados, describe para situar la historia que narra un testigo ocular con reserva de identidad.

Llegaban camiones militares cargados con cuerpos y allí los tiraban para rodearlos de cubiertas y prenderlos fuego. A veces algunos, todavía estaban vivos.

Toda crónica tiene su extremo que puede rozar lo inverosímil y  transformarse en leyenda popular, tal vez sea el caso de la mítica casona de los Hermanos Costa de la que hoy solo quedan columnas en pie pero hay quién dice que, su también mítico túnel fue centro de tortura.

Telma, compañera de militancia y de la vida del ex-activista comunista y técnico de Siderca Carlos Elorriaga, cuenta que ha estado con ex-detenidos que aseguran haber pasado en ese sitio y que inclusive lo reconocieron. ¿Realidad o fantasía?.

Todo era posible en el itinerario del tren fantasma.

En Zárate  fueron confirmados el Arsenal de Artillería de Marina, motivo por el que fue procesado y encarcelado su jefe, Capitán de Fragata Sergio Buitrago, bajo los cargos de partícipe necesario en secuestros y tormentos, su segundo, el Capitán de Corbeta José Bernardo, también procesado pero ex-carcelado por no tener personal a cargo aunque estuviera al tanto de los hechos .

Bernardo, aportó la información que después del golpe operó desde la base un comando de Infantería de Marina que no obedecía a nadie.

Estos datos fueron corroborados en su momento ante el Juez Juan Manuel Yalj del Juzgado Federal N° 2 de San Martín, por quienes estuvieron a cargo el Área Conjunta 400 en los períodos 1976/77, Francisco Agostino y Raúl Gandini.

Prefectura Puerto Zárate, su responsable el Prefecto Servando Ortega quedó imputado en la causa.

El buque patrullero Ara Murature, quién estuvo a su cargo, el vicealmirante Carlos Oscar Albino, falleció antes de recibir la citación.

El sub-jefe, capitán de navío Marcos Gerardo Parera, apeló a mil argucias legales para evadir la comparencia.

La Casa de Piedra, llamada así por su fachada, ubicada en la calle Lavalle al 636, entre Pintos y Castelli.

Estuve tres días allí, tres días de torturas e interrogatorios, recuerda Valentín Ibáñez ,delegado del sector de mantenimiento en Siderca durante 18 años.

Fui secuestrado junto a dos compañeros en febrero de 1977 en el centro de Zárate por un grupo de civiles, añade, convencido que su salvación tuvo el nombre de un informante de los militares que lo reconoció como un antiguo compañero de la Escuela Naval, con quién había cursado un año.

¿Qué querían?, nombres, lugares, movimientos.

Al allanarse el sitio se advirtió que detrás del garaje había una amplia sala con argollas amuradas a las paredes y distintas faces de corriente eléctrica y en el fondo del terreno fueron descubiertos dos pozos ciegos.

La Casa Guerci, ubicada en lo alto de una barranca sobre donde la avenida Mitre se transforma en calle para descender hacia la ribera del río Paraná.

Fue la residencia más suntuosa de la ciudad a mitad del siglo XX y perteneció a un intendente local de antes de la dictadura.

El primer intento de inspección por parte de la Comisión de Derechos Humanos fue repelido por un disparo desde el interior, en apariencia efectuado con un arma con silenciador.

Hecha la denuncia ante el juez pudo realizarse la revisión con la intervención del Secretario del Juzgado, Esteban Diéguez Herrera

Los sobrevivientes que participaron reconocieron el lugar como el de su cautiverio y también se encontraron argollas afirmadas a  las paredes, igual que elementos con el escudo del Ejército Argentino en el sótano.

La casona con más de 15 habitaciones se calcula que fue la prisión ilegal de una cifra que superaría los 50 detenidos.

(Casa de Piedra - Lavalle 636 - Zárate)

"Los que están en la calle pueden desaparecer en la calle.Los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer...."( Los Dinosaurios,. Charly García.1980)

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=cvXLDFgtbCA&feature=related[/youtube]

 

7 comments

  • SMS

    14 junio, 2020 at 6:24 pm

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  • เบอร์สวย

    8 junio, 2020 at 7:54 am

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    29 mayo, 2020 at 5:42 pm

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  • Carlos Riedel

    20 abril, 2012 at 11:39 am

    Muchas gracias por su apreciación Doctor, mucho más viniendo de un directo protagonista de esta dolorosa historia. Lo nuestro ha sido nada más que volver a poner en el tapete algo que como lo expresa el título " no se habla" o se habla poco y tratar de sumarnos a los pocos que siguen bregando porque la memoria no se pierda. Un gran saludo de Enlacecritico

  • Federico E. Faggionatto Márquez

    20 abril, 2012 at 10:35 am

    Muy buena síntesis. Hubieron, hicimos mas investigaciones. Faltan muchos responsables... Felicitaciones.

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