A propósito de los premios Konex a las Letras 2014: Abelardo Castillo

Carlos Riedel26 noviembre, 2014

Por Ana Carolina Erregarena*.... 

Konex

Como es de público conocimiento, el día 11 de noviembre pasado se llevó a cabo la entrega de premios Konex 2014, este año dedicado a las Letras, en la Ciudad Cultural Konex, Capital Federal. Los escritores argentinos Abelardo Castillo y Ricardo Piglia recibieron los premios Konex de Brillante. Además, Abelardo Castillo recibió el premio Konex de Platino, cuento Quinquenio 2004- 2008. En esta oportunidad, el presidente del Gran Jurado fue Noé Jitrik, quien recibió anteriormente el premio Konex de Platino 2006 y el premio Konex 2004 y 1994. Cabe añadir, que Noé Jitrik es el actual director del Instituto de Literatura Hispanoamericana de la UBA. Si bien Abelardo Castillo no pudo estar presente en dicho evento, su esposa Sylvia Iparraguirre, recibió el premio en su lugar. Por su parte, la reconocida escritora Sylvia Iparraguirre recibió el premio Konex de Platino, novela período 2011- 2013.

Abelardo Castillo y Silvia Iparraguirre

En homenaje al escritor Abelardo Castillo, me gustaría compartir el siguiente análisis literario. Puntualmente, me propongo hipotetizar sobre cómo concibe la literatura Abelardo Castillo, teniendo en cuenta cómo aparece representada la relación literatura/ vida. Con este propósito nos centraremos en los siguientes aspectos:

a. Su posición frente a la tradición literaria en general y con respecto al relato fantástico en particular.

b. La problematización de lo real.

a. En el prólogo a LAS PANTERAS Y EL TEMPLO, Castillo expone detalladamente su concepción del cuento y de la literatura. Allí explicita su actitud de no negar las fuentes:

“Escribiendo aprendí por lo menos dos cosas. La elemental demencia de no negar sus fuentes y otra, que pareciera ser su revés exacto: el no creer demasiado en la paternidad literaria de ciertos temas o ideas”.

De este modo, Castillo manifiesta su descreimiento de la paternidad literaria. Para él, la identidad del autor sería irrelevante.

En una entrevista periodística manifiesta: “(...) siempre me sentí lector. Para mí la literatura es la de los otros”.

Similares expresiones encontramos en Jorge Luis Borges:

“Que otros se jacten de las páginas que escribieron, yo estoy orgulloso de las que he leído”, dice Borges en una conferencia en Montevideo realizada el catorce de noviembre de 1981.

En ambos escritores los libros son la condición de la literatura. Esta escritura se asume como derivada. Bajo estos parámetros, escribir es leer. Desde la lectura, el lector podría apropiarse del texto (al pasar por otra circunstancia y percepción). Esto permite verificar un cuidadoso proceso con operaciones de mezcla y transformación. Así lo comenta Castillo en los siguientes párrafos extraídos del mencionado prólogo:

“Los cuentos EL HACHA PEQUEÑA DE LOS INDIOS y LA CUARTA PARED, están rehechos sobre otros textos que publiqué hace años”.

“CREAR UNA PEQUEÑA FLOR ES TRABAJO DE SIGLOS, su título, es uno de los versículos de los Aforismos del Infierno de Blake; en cuanto al relato en sí mismo (...)”.

“El cuento MATIAS EL PINTOR es, para decirlo de algún modo, dos cuentos. Uno lo necesita el capítulo VI de LA CASA DE CENIZA (1969); el otro, idéntico, la tercera sección de este libro”.

“LA CUARTA PARED era un monólogo teatral (...). Lo transformé en un cuento y lo hace legible.”

Estos son claros ejemplos de una literatura que no aspira a la originalidad. Esta no es considerada un valor estético.

Es frecuente la incorporación de epígrafes, citas y citas ocultas de otros escritores y propias; en los cuentos de Castillo. Por ejemplo:

“La cita de Godol que abre el volumen no me pertenece. No quiero decir que le pertenece a Godol, sino que la tomé de un libro de Félix Grande”.

“Ignoro si alguna vez leí otra versión o si sencillamente mi memoria mezcló los nombres de dos animales que fundamentalmente son el mismo -ya que la pantera no es sino un leopardo negro- (...)”.

“Al escribir una pequeña flor, no pretendí mejorar una historia que juzgo inmejorable, pero tampoco escribir la misma historia”.

“Mucho antes de la moda estructuralista ya se sabía en la Argentina que las mismas palabras, en dos textos distintos, arman otra realidad”.

“La frase de la que tomé el título es de Kafka (...)”

Podemos observar un énfasis en la tarea de la transformación de los materiales. Además, es necesario señalar que sus intertextualidades conducen a hipertextos prestigiosos pero contemplados de otro modo. Si nos detenemos en la clasificación de Gerard Genette, una de las funciones principales del epígrafe es el padrinazgo indirecto. La significación no estaría en lo que se dice, sino en la identidad de quien lo dice. Mediante este recurso el texto quedaría enlazado a un conjunto de otros discursos.

En CREAR UNA PEQUEÑA FLOR ES TRABAJO DE SIGLOS se alude indirectamente al poema EL CUERVO del escritor norteamericano Edgar Allan Poe. Sin duda no es casual esta incorporación. Ese poema podría considerarse una condenación del espíritu de Poe.

Castillo comparte con él una actitud reivindicadora sobre los elementos feos y malos en la literatura. Así, en un cuento podría incluirse todo, no únicamente lo bello y lo bueno.

Castillo sostiene que el cuento es el único género digno de la prosa. También para Poe, la forma breve sería la adecuada para acceder a otra realidad.

Poe destaca la economía de elementos y la selección de unas pocas acciones que permiten sugerir un mundo entero, como ocurre en los relatos de Castillo.

En CREAR UNA PEQUEÑA FLOR ES TRABAJO DE SIGLOS el poeta William Blake se hace presente desde el título. Tal vez el interés de Castillo en la obra de este escritor, pueda relacionarse con su explotación de las posibilidades del simbolismo. Blake se interesa por las tradiciones ocultista y cabalístico, muy valoradas por Castillo.

Tampoco resulta azarosa la elección del nombre de la protagonista. Laura es una mujer idealizada como en Petrarca y los poetas del Dolce Stil Novo.

Luego se incluye una nómina de obras románticas consagradas de la literatura universal. Están presentes en forma explícita: ROMEO Y JULIETA, PABLO Y VIRGINIA, y DAFNIS Y CLOE.

Las historias de estos trágicos amores funcionarían como indicio del desdichado final del relato. El amor y la muerte son los tópicos comunes.

Beatriz y Dante merecen una mención aparte. Ellos son personajes de su sueño, luego de la lectura de LA DIVINA COMEDIA.

La transformación del protagonista es comparada con el cruel Mister Hyde de la novela inglesa: Dr. Jeckill y Mr. Hyde, donde Stevenson introduce la duplicidad de la vida. En ese otro lado de lo humano aparecerían los impulsos que reprimimos ante las normas sociales.

Se entrecruzan poemas y canciones. El cine y su mundo también son incorporados a la función (Marlene Dietrich y Lilí Marlene).

“Horacio y Gatsby”, es decir, conductas y concepciones antitéticas con respecto al arte se entrecruzan en el relato.

Son  constantes las menciones sobre el aspecto económico y los trabajos que se realizan para vivir. Por ejemplo:

“Traduje del inglés una obrita detestable que estuvo ocho meses en cartel, a teatro lleno”. pág. 33.

“Cuando necesito un buen traje, redacto un mal cuento”. pág. 43.

“(...) con los derechos de traducción me compré este departamento y un Citroën”. pág. 34.

La preocupación por los oficios del escritor presentes en el relato es un correlato de las fuertes polémicas sostenidas por Castillo, con respecto al rol del escritor en la sociedad y su inserción en el mercado.

El comienzo de CREAR UNA PEQUEÑA FLOR ES TRABAJO DE SIGLOS evoca deliberadamente a EL ESCRITOR FRACASADO de Roberto Arlt, que remite a las dificultades de la escritura. Hay referencias al mundo de los fracasados. Se tematizan las ilusiones y los fracasos del escritor. El tema de la creación se problematiza.

Queda planteado también el problema de la traducción y de las diferentes versiones:

“Por ejemplo este libro se llama LAS PANTERAS Y EL TEMPLO por error. La frase de la que tomé el título es de Kafka (Aforismos sobre el pecado), y en las dos traducciones que poseo, no dice panteras sino leopardos”. pág. 12.

Recordemos que Arlt cita mal, transforma no reproduce. El sólo tiene acceso a malas traducciones.

Para Beatriz Sarlo es “un excluido de los saberes prestigiosos de la elite”.

En VIVIR ES FACIL, EL PEZ ESTA SALTANDO el epígrafe pertenece a Rimbaud: Merde à Dieu!

Este es sólo un ejemplo de la fuerte influencia de los poetas simbolistas, que encontramos en Castillo. De ellas toma una obsesionada búsqueda de la verdad.

En Rimbaud, las palabras y las leyes del lenguaje nos revelan otro mundo que parece obedecer a leyes opuestas a la realidad. El definió la actividad poética como un medio para el conocimiento oculto de una supernaturaleza.

MIS VECINOS GOLPEAN de LAS OTRAS PUERTAS comienza con un epígrafe de Maupassant. Sus cuentos ¿EL?, ¿QUIEN SABE?, ¿LOCO?, LA CABELLERA, EL HORLA trabajan con el tema de la locura y el doble.

MIS VECINOS GOLPEAN y LAS PANTERAS Y EL TEMPLO del libro del mismo nombre y CASA TOMADA de Cortázar comparten el tema de la obsesión y el llamado de la locura. En ellos hay referencias a lo desconocido, a los seres invisibles, el magnetismo y las manías sexuales.

Estos relatos se conectan con la categoría de lo siniestro, que próximo a lo espantable, angustiante, espeluznante siempre coincide con lo angustiante en general. Lo siniestro provoca espanto precisamente porque no es conocido.

En los cuentos fantásticos del siglo XIX la intención es aterrorizar al lector. Pero los cuentos que nos ocupan no tienen mucho en común con ellos. Cortázar explica ese distanciamiento en algunas de sus conferencias.

En estos relatos, el propósito es sacudir al lector de sus premisas epistemológicas, y plantear incertidumbres. Aquí lo incomprensible es lo fundamental porque en los instantes en que lo real cede podríamos entrever lo otro.

Alazraki en su análisis sobre Cortázar emplea categoría de neofantástico, que puede resultar útil en este tipo de relatos.

Por otra parte, Rosmary Jackson se refiere a las nuevas formas que habría adoptado el FANTASY. Su visión de un reacomodamiento en el interior del fantasy la lleva a polemizar con Todorov.

Castillo podría considerarse como inserto en esa corriente. Como en Borges y Cortázar está presente el desafío a los valores de la cultura occidental. Además, Borges critica la tradición culturalista desde la parodia. Relatos como CASA TOMADA o MIS VECINOS GOLPEAN surgen de un desencanto profundo de las pretensiones de esa cultura, la dialéctica judeo- cristiana y la lógica aristotélica.

La intención es trascender las construcciones de esa cultura. Se sitúan en una línea de  desintegración de un “orden” opresivo. Jackson denomina literatura subversiva a este fantástico moderno.

“Realistas o fantásticos, mis cuentos pertenecen a un solo libro y la literatura, a uno solo y entrecruzado universo, el real, hecho de muchos mundos”.

A través de esta declaración de principios en su prólogo, Castillo se conecta con los grandes debates de la literatura contemporánea, el problema central de la modernidad: el cuestionamiento de los modos de representación tradicional.

La ilusión referencial y las ambigüedades del sentido son tópicos anticipados ya por Borges. El pone en cuestión el verosímil realista.

John Barth (escritor y crítico norteamericano), en su artículo “La literatura del agotamiento” (1967) toma algunos aspectos de los cuentos de Borges, para analizar un lenguaje fundado en la falta de lenguaje y la carencia de temas.

Las correcciones tratadas llevarían a la pregunta sobre cuál es el original, es decir la realidad. Se expresa así, la imposibilidad de conocer la verdad sino sólo múltiples versiones. Las dos series: arte y vida se interfieren, se interactúan.

Borges sostiene que la realidad está hecha de ficciones. Su literatura se articula con ficciones y sería un texto infinitamente variable. La ilusión de ficción en el sentido tradicional desaparece. La fantasía, los sueños y las pesadillas forman parte de lo real.

Los juegos y dualidades realidad-ficción también son frecuentes en los cuentos de Castillo. En Calderón de la Barca, Pirandello y Unamuno encontramos algunos antecedentes de ese procedimiento.

Recordemos que para Luckas, el realismo es el único procedimiento que podría reflejar la realidad. Pero eso que se llama realismo y se considera la realidad es un proceso con implicancias sociales muy complejas, y en consecuencia irrepresentable para la escritura. Por este motivo, se utilizan variados procedimientos. Si en la narración realista encontramos narradores omniscientes, aquí se transgrede la omnisciencia y hay juego de perspectivas. El que narra ya no es un personaje confiable. Hay un desplazamiento de la figura clásica del narrador. Se podría establecer una relación entre la falta de seguridad del autor y la coherencia y el carácter de su tema.

HERNÁN, ERIKA DE LOS PÁJAROS pertenecientes a su colección LOS MUNDOS REALES usan técnicas semejantes.

“A la realidad le gustan las simetrías y las leyes anacronismos” afirma el narrador en CREAR UNA PEQUEÑA FLOR ES TRABAJO DE SIGLOS, tal vez porque aquí también los personajes deben resolver algún conflicto con el destino como SUR.

CONCLUSIÓN. Los relatos analizados permiten reconocer en Castillo la influencia de las dos líneas fundamentales de la literatura argentina: Jorge Luis Borges y Roberto Arlt. Con esos dos linajes (según Ricardo Piglia) se estructura su literatura. Indudablemente Borges está presente en su prosa. Otro elemento común podría ser la meticulosa construcción del argumento. Como en Borges y en Cortázar, lo fantástico en Castillo podría vincularse con la crisis del concepto de la realidad.

Además, al polemizar y escribir sobre el rol del escritor se acerca a Roberto Arlt, quien descubre la belleza de lo público y el vacío en la ciudad.

En cuanto a su gusto por los poetas simbolistas, cabría comprenderla desde su búsqueda de una realidad más allá de las fronteras de lo real. A través de sus cuentos, Castillo adopta una actitud de cuestionamiento del mundo y de la vida. Por tal motivo, su necesidad de ruptura resulta de tipo existencial.

Lic. Erregarena

* Licenciada en Letras (UBA, 1999)

Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras (UBA, 2002)