Piden que deje de ser una contravención y se considere un delito.
En los últimos ocho años la propuesta fue presentada dos veces en el Congreso de la Nación y en ambos casos desestimada. Ahora, la exposición mediática de la carrera ilegal que dos camionetas de alta gama corrieron por la Ciudad a 240 km/h, reactivó el proyecto.
Se trata de una iniciativa que propone, entre otros puntos, que el exceso de velocidad deje de ser una contravención, pase a ser considerado un delito y que se pague con la cárcel y la quita del carnet de conducir.
La propuesta fue elaborada desde la Asociación Civil Luchemos por la Vida en 2009, y ya dos diputados la llevaron al Congreso: el primero fue Ramón Ruiz (Frente para la Victoria-PJ), fallecido en 2010 y ex presidente de la Comisión de Tránsito, y el segundo Gerardo Milman, actual secretario de Seguridad Interior.
"La presión mediática es muy importante para que diputados y senadores cumplan con su deber", explicó en diálogo con Infobae esta semana el director de Luchemos por la Vida, Alberto Silveira.
Las palabras de Silveira hacen referencia a que el impacto que tuvieron en las últimas semanas las imágenes de Alejandro Radetic en una Porsche Cayenne y de Alejandro Biscardi a bordo de una Dodge RAM a más de 200 km/h por el centro porteño, fueron la excusa perfecta para reflotar el pedido.
El proyecto, que en las dos oportunidades en que fue presentado en el Congreso ni siquiera se llegó a tratar, propone penar con "prisión e inhabilitación especial para conducir automotores a quien condujere cualquier tipo de vehículo a una velocidad superior en 40 km/h a la máxima establecida para esa autopista, semiautopista, ruta, avenida o calle".

