Se cuadruplica la capacidad para hacer sueros contra el bolutismo, arañas y serpientes

Redaccion General28 marzo, 2012

El ministerio de seguridad entregó al área de salud 40 caballos. Los equinos permitirán aumentar la producción del Instituto Biológico Tomás Perón. Además, servirán para producir sueros contra la difteria y el tétanos.

El ministerio de Salud de la Provincia podrá cuadruplicar este año su capacidad para producir sueros contra el botulismo, la difteria y las picaduras de arañas y serpientes venenosas, gracias al aporte de 40 caballos del ministerio de Justicia y Seguridad que se sumarán a los 10 con los que ya se trabaja en el Laboratorio público “Tomás Perón” de La Plata.

La buena noticia la dieron a conocer esta tarde los ministros de Salud provincial, Alejandro Collia y de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, durante la firma del convenio que se llevó a cabo en el instituto “Tomás Perón”.

“Hasta ahora nuestro Laboratorio contaba con 10 caballos y ahora vamos a tener 50 que servirán para la elaboración de distintos sueros, imprescindibles para salvar vidas humanas”, explicó Collia.

Por su parte, Casal dijo que los 40 caballos “significa un aumento geométrico de la producción”, y sostuvo que “es una gran satisfacción de nuestra parte aportar estos animales para seguir trabajando y desarrollando este laboratorio público generando más medicina para la ciudadanía”.

A través de la inoculación de los animales la Provincia produce suero antibotulínico, antidiftérico, antitetánico, antiloxosceles (contra la araña de los rincones), antilatrodectus (contra la araña Viuda Negra) y antibothrópico para combatir la picadura de dos tipos de serpientes presentes en territorio bonaerense.

El director provincial del Laboratorio, Jorge Citate, explicó que estos productos “se hacen a pedido de los municipios de la Provincia. No obstante, dado que el Tomás Perón es el único productor público del país de suero antibotulínico, en los últimos años se entregaron dosis de este antídoto a otros distritos del país, como Mendoza, Santiago del Estero y Corrientes”.

CÓMO SE PROCEDE

Su gran porte y la capacidad de su sistema inmune de generar anticuerpos convierte a los caballos en los dadores de suero por excelencia.

Para generar el suero antibotulínico, por ejemplo, primero se genera la toxina botulínica en el Laboratorio y, luego, se la somete a un procedimiento con formol y calor para que, en el término de 15 días, se convierta en “toxoide”, es decir, en una sustancia que no dañe al animal.

“Recién entonces el caballo es inoculado con el toxoide y durante dos meses el sistema inmune del animal generará anticuerpos contra el botulismo”, detalló Néstor Nicolai, Jefe del Departamento de Sueros Hiperinmunes.

Luego se le realiza una sangría que permitirá obtener unos 4 litros de plasma del animal que es el componente de la sangre en el que se encuentran los anticuerpos necesarios para tratar a una persona afectada por botulismo.

Cada animal puede producir estos anticuerpos dos veces al año y posibilitar 6 litros de producción de suero antibotulínico cada vez. “Es importante resaltar que el caballo lleva una vida normal, no afectamos su salud y nos posibilita producir un suero vital que salva vidas”, destacó Nicolai.

ENFERMEDAD MORTAL

El botulismo es producido por las toxinas de la bacteria Clostridium botulinum y puede contraerse por consumo de alimentos que, generalmente, tienen una apariencia, sabor y olores normales. La mayoría de los casos se dan con conservas de vegetales, caseras o industriales mal pasteurizadas y preparados como el escabeche.

El botulismo genera una parálisis fláccida que puede resultar mortal. “Se bloquea la parte química del cerebro, impidiendo la liberación de mediadores químicos que son los que facilitan la transmisión del impulso nervioso. La información sale del cerebro pero nunca llega al músculo con lo que se pierde la tonicidad muscular”, explicó Nicolai y afirmó que “la botulina es la sustancia más tóxica que existe”.

Los síntomas más comunes de esta enfermedad son vértigo, trastornos visuales, alteración de la fonación y la motilidad lingual, debilidad muscular, dificultad respiratoria y parálisis. Una vez diagnosticada, el único tratamiento posible es la aplicación del suero antibotulínico, sin el cual la persona puede morir en pocos días.

La prevención del botulismo se basa en la cuidadosa preparación y conservación de los alimentos caseros, así como en conocer el origen de lo que se consume y su seguridad. Hay que prestar atención en no comer latas hinchadas ni abolladas o latas caseras mal cerradas con aire ni embutidos de dudosa procedencia.