Por Adrico Mora ( Triple3-So - Socialismo/Solidaridad/Soberanía).

Este nuevo gobierno que asumirá el 15 de agosto próximo, no lo hace de la manera más deseada, será la continuidad, guste o no, de un nuevo tipo de golpe de estado, calificado localmente como parlamentario dado su origen y consumación. Así nace no con la mejor legitimidad, independientemente a los resultados electorales, los cuales tampoco se asoman a la espectacularidad siendo que técnicamente es algo así como la primera minoría, al no alcanzar la mitad con sus 45,8% contra 36,9% azul (menor al 10% de diferencia), y con apenas un 68,5% de participación [1] (lo que implica que Cartes consiguió de respaldo apenas el 31,3% del total del electorado habilitado, es decir que no alcanzó ni 1/3 de los paraguayos y paraguayas en posibilidad de elegir).
Si agregamos que compitió con una propuesta liberal desacreditada hasta en parte de sus sufragantes cautivos al significar la continuidad del golpismo y tras la “masacre de Curuguaty”, y por tanto carecer de elementales virtudes democráticas para tamaña competencia, entonces, la victoria en las urnas de HC se torna aún menos gloriosa.
Pero no es todo. Esto además se suma a la debilidad interna de ser H. Cartes no un caudillo partidario del coloradismo, sino un paracaidista con recursos, que a fuerza de billetes pudo homogeneizar a su favor los apoyos internos.
Tanto así que su afiliación no supera los 5 años (toda una ofensa para las “tradiciones y estirpe colorados” y demás grandilocuencias que en dicha agrupación gustan tanto abusar). Siendo así, no tendrá el liderazgo requerido ante sus correligionarios, siendo que estos lo aceptaron como mero objeto de necesidad para “volver el poder”, y no por sus aptitudes indiscutidas.
En otras palabras, la aparición del “cartismo” se debió no por propio peso sino por necesidad circunstancial de la coyuntura y nada más. Si a esto sumamos su origen dudoso mismo como empresario, sus piso no se ve de lo más sólido como uno esperaría, porque entendamos, es en momentos de más inestabilidad cuando las debilidades se convierten en peligrosas trampas difíciles de superar, y ello hasta sus mismos “correlí” podrían hacer uso llegado el momento (los ejemplos sobran en dicho partido). Sin embargo, eso sólo se refiere al panorama nacional.
En lo internacional, su situación es comparable al de Porfirio Lobo en Honduras, electo presidente luego del golpe de estado del 28 de junio de 2009, y convirtiéndose en una suerte de régimen apenas “cuasi-democrático”. Así, su gobierno derivó de las entrañas del golpismo para suceder al hasta antes presidente del congreso hondureño y luego ya presidente de facto Roberto Micheletti (por tanto y para entenderlo, resultó en una mezcla de Federico Franco y “Lucho” González Macchi), golpe aquel, que fuera más descarado que el paraguayo ya que desalojó por la fuerza al Presidente constitucional Manuel “Mel” Zelaya (también con inclinaciones progresistas).
Continuando con el ejemplo de referencia, el gobierno de Lobo luego de asumido en enero de 2010 y transcurrido más de un año y medio de gestión, no conseguía el reconocimiento de más de la mitad de los países de la ONU.
Es más, hasta hoy es considerado como una especie de etapa de transición hacia la democracia plena, en especial por quienes más importa, sus iguales de América latina. Ciertamente que Cartes tendrá la venia de poder reingresar o recuperar la membrecía del Mercosur con sólo su asunción (dependiendo de cómo se den las negociaciones con el resto de los 4 socios y si la torpeza no lo supera), pero en materia de diplomacia internacional, su voz también tendrá el descredito de por lo menos ser representante de un país inestable en lo institucional.
Es que no es muy fiable un régimen inconsistente, movedizo, con presidentes “echados” en el transcurso de poquísimos periodos (Cubas Grau y Lugo Méndez), de Vicepresidentes que mueren en atentados, candidatos que fallecen en “accidentes” en medio de campañas y nuevos Presidentes electos que fueron privados de su libertad en su oportunidad. Menos aún cuando la ruptura del orden democrático es del periodo precedente, acaecido a poco más de un año de la asunción y que empeora por la participación y complicidad del mandatario en dicho hecho.
Los planes económicos para instalar un "ambiente de negocios propicios", tendrá como marca el acoso

Sabemos que el nuevo “Jefe de Estado” al que le colorarán la banda presidencial en la próxima fundación de nuestra capital, tiene su propia agenda, en especial económica. Buscará y lo dijo con claridad, un “nuevo rumbo” fundamentalmente económico y en especial beneficiosos para las inversiones, obviamente empresariales ya que de allí proviene.
Esto implica que por primera vez en Paraguay se practique el fracaso tecnocrático-neoliberal que América latina de los ‘90s ya sufrió.
Es decir se ha rodeado de “técnicos” más que militantes colorados para lo que será su gobierno, tiene en su agenda casi todas las recetas de los dogmas ultraliberales (achicamiento del estado que implicará la reducción del “gasto” social, bajar la presión del costo laboral para hacer más competitivo el producto nacional, crear un clima de negocios propicio para inversiones extranjeras, privatización de empresas “deficitarias” en manos del estado hacia la supuesta inversiones particulares más eficiente, etc.).
Es decir una serie de medidas decididamente antipopulares que de llevarlas a cabo en medio de su debilidad intrínseca para concretar dichas tareas, deberá hacer uso necesariamente de la prepotencia ejecutiva. Hagamos un poco de memoria de cómo fueron los gobiernos que implementaron el tristemente célebre “consenso de Washington” y la brutalidad para “apaciguar” la comprensible resistencia social.
A la asesina central de inteligencia israelí, Mossad, pertenece parte del staff del próximo presidente.

Es que si hacemos mejor lectura de lo que el exPresidente del Club Libertad, podremos notar que ya se está preparando, vamos rápidamente. Consiguió ya para su campaña el “pase” de antiguos personeros antidemocráticos para su asesoramiento en la planificación estratégica como la del chileno Francisco Javier Cuadra [2] [3] (ex vocero en época dictatorial del nefasto Augusto Pinochet).
También de la tenebrosa MOSSAD [4] [5] (la que sería la CIA israelí, acusada de varios atentados y asesinatos “quirúrgicos” internacionalmente), es parte del staff del próximo presidente HC para evitar “atentados” en su contra (lo que cualquier “soberano” coherente debería cuestionar mínimamente por intromisión). Si a esto sumamos el elenco que ha procurado del ámbito interno como el ex Comisario Arístides Cabral [6] (acusado por el Senador Wagner de estar implicado en proteger a narcotraficantes, entre otras denuncias tanto de la misma Embajada norteamericana como de también Fiscales).
Es decir, el perfil de los “asesores” en materia de seguridad e incluso de imagen, se las ha cedido a referentes domésticos e internacionales de la “mano dura”. El mandatario electo para llevar a cabo lo que es su intención económica (proyectada entre otros por los Gustavo Leite, Pedro Ferreira y demás de pensamiento ortodoxo), es esperable que generé ríspidos enfrentamientos con los sectores populares ya de por sí afectados aún antes de los recortes y otras decisiones de “racionalización” de los gastos.
Los fantasmas de los dictadores Stroessner y Pinochet estarán latentes en la nueva administración, siendo de las épocas dicatoriales de ambos regímenes, varios de los asesores con los que cuenta Horacio Cartes.
Si agregamos a esto la huella estronista de “los hombres de presidente” (electo), percibiremos un panorama más ilustrativo de la impronta que regirá el próximo al mando del ejecutivo.
Tal es así, que su casi aliados (que durante un mes sonaban como los “interlocutores” de Cartes y que lastimosamente se trataba de los compañeros del Frente Guasu), tuvieron que huir despavoridos y denunciar los nombres y apellidos de dichos personeros recién “demócratas modelo ‘89” [7]. Ergo, tenemos que Cartes deberá superar su propia génesis de debilidad, por quienes se ha hecho rodear con empujan a imaginar que pretenda hacerlo con la “ley del mbareté”, con lo cual conseguiría el doble objetivo, superar su propia languidez primigenia y conseguir sus cometidos liberalizantes.
Por todo, las decisiones sobre los consejeros de la administración que gobernará son sintomáticas en ese sentido, dando varias pistas de a qué atenernos y estar preparados.
Notas al pie
[1] http://tsje.gov.py/e2013/resultados-elecciones-2013.html
[2] http://www.ultimahora.com/notas/480628-Exvocero-de-Pinochet-asesora-a-Horacio-Cartes
[3] http://ea.com.py/ex-ministro-de-pinochet-es-el-principal-estratega-de-cartes/
[4] http://www.ultimahora.com/notas/624632-Israelies,-asesores-de-Cartes,-estudiaron-terreno-en--el-Norte
[5] http://ea.com.py/asesores-de-seguridad-de-cartes-son-conocidos-por-usar-como-metodos-el-asesinato-y-los-atentados-terroristas/
[6] http://www.abc.com.py/edicion-impresa/politica/cartes-es-asesorado-por-un-exagente-denunciado-por-eeuu-dice-wagner-558475.html
[7] http://www.ultimahora.com/notas/627150-El-FG-le-pone-la-cruz--a-Cartes-por-rodearse-de-asesores-stronistas
(Gentileza Miguel A. Di Fino)
