Los sucesos de octubre: un pueblo el 17 y la huelga del 18

Carlos Riedel15 octubre, 2017

Por Santiago Senén González (*)... El 17 de octubre de 1945 marcó un hito en la historia política argentina que hoy sigue siendo materia de estudio, análisis y discusión. Dentro de dos días  se cumple un nuevo aniversario.

Han pasado 72 años del episodio, quedan ya pocos protagonistas vivos, y los relatos sobre lo acontecido esa jornada en la ciudad de Buenos Aires están teñidos por las interpretaciones, reescrituras y testimonios posteriores. El proceso histórico que alumbró aquella fecha fue, por cierto, lo suficientemente fuerte como para marcar en profundidad la propia reconstrucción de los hechos, considerados una matriz de la identidad política naciente, al calor del liderazgo de Juan Domingo Perón.

Fue ritual de congregación para el peronismo, fecha de conmemoración oficial durante casi una década, símbolo de la resistencia en los siguientes diecisiete años de proscripción, evocación alusiva de encuentros y desencuentros durante los últimos veinte años e incorporada a la normalidad de la convivencia y la controversia democrática a partir de 1983. Claro que hubo distintos vaivenes y otros “slogans” introducidos durante sus evocaciones.

Desde el festejo en 1949, cuando Hugo del Carril cantó la Marcha “Los  muchachos peronistas”  hubo diversos cánticos según las épocas. Unas veces fue “ni yankis ni marxistas, peronistas” y antes de su expulsión de sus filas por Perón, cuando los montoneros quisieron imponer su grito de guerra: “Fusiles y Machetes por otro 17”.

Su cristalización como acontecimiento no ha podido resistir, sin embargo, una profusa bibliografía y ensayística historiográfica que se mantiene, afortunadamente, hace más de medios siglo, agregando valiosos aportes al redescubrimiento de nuestro pasado.

Con mi colega  Fabián Bosoer escribimos hace mas de 35 años,  una cantidad apreciable de artículos y media docena de libros sobre este hechos histórico que dieron nacimiento a un partido político que, utilizando una afirmación del historiador Alan Rouquie,  renació más de una vez,  con embates de distinto tipo, desde aquella época a la actualidad.

Para unos, el 17 de octubre fue una verdadera irrupción popular espontánea; para otros, resultó determinante su planificación y conducción por parte de sectores gremiales y dirigentes del sindicalismo. Existen, además, los más variados testimonios sobre los hechos ocurridos en la Plaza de Mayo.

Rescatamos, por la envergadura  de los personajes, tres de ellos. Se trata de  Scalabrini Ortiz que sostuvo:  “El subsuelo de la Patria sublevada”, mientras Crisólogo Larralde expresó “…Hoy vi pasar a mis hermanos “, al análisis  de Gino Germani quien sostuvo que las masas en la calle sentían que “habían logrado ciertos derechos  y los estaban  ejerciendo”.

Unidad para el paro el  día después

Para  hacer estos particulares  análisis entrevistamos a más de un protagonista y entre ellos recordamos nada menos que  a Cipriano Reyes, el dirigente de la carne y ex agregado obrero Eleuterio Cardoso y al mítico Andrés Framini, quien  tuvo que  afrontar el primer “17”  en  1955 durante la denominada Revolución Libertadora.

Con ellos tratamos un tema no develado ¿Quién había sido el real protagonista y destinatario de la recordación? ¿El movimiento obrero? ¿El nuevo movimiento político? ¿El presidente Perón?  Aunque la evocación del 17 no se pierde, a veces tiene menos fuerza pero, como el Ave Fénix, continúa o mejor dicho, ¿continuará?

Después de la movilización de masas del 17 se concretó una huelga general, quizás la mas importante y significativa de toda una época, el Día Después. Fue el 18 de octubre, y la dispuso la Confederación General del Trabajo, C.G.T., para exigir la recuperación de las conquistas laborales amenazadas por la reacción de la oligarquía y el capitalismo.

“Lo mas importante de esta resolución fue que el paro, prácticamente total en todo el país, fue acompañado con la declaración  y la acción de todo el movimiento obrero, integrado por los sindicatos que agrupaban a los independientes y a los autónomos.”

Una verdadera demostración de unidad de clase.

(*)  Periodista e Historiador