"A la noche traían cuerpos de personas..."

Carlos Riedel20 noviembre, 2012

Es un predio de diez hectáreas, en Maquinista Savio, Partido de Escobar,  los testimonios de los testigos coinciden en señalar que durante la noche se descargaban cuerpos desde camiones militares y que a la mañana siguiente se emparejaba el terreno.

(Gentileza Diario Tiempo Argentino)

Eduardo Guillermo Ramallo es abogado laboralista, y actualmente representa a Celia Josefina Buciga, madre de un desaparecido y querellante actual en la causa.

Siempre vivió y trabajó en Escobar, y su interés en vincularse a casos de lesa humanidad lo llevaron a convertirse en delegado de la APDH en la zona norte del Conurbano Bonaerense. Desde el retorno de la democracia había escuchado rumores sobre la existencia de fosas clandestinas en Maquinista Savio, pero recién en 2005 pudo formalizar la denuncia, cuando representó a alguien que se animó a testimoniar ante la justicia.

El que habló fue Romero, ex empleado municipal de Escobar en la delegación Savio durante los años '70, encargado de recolectar basura y limpiar calles. Como parte de sus tareas, era normal que conociera "La Quema", según la llamaban en aquel momento.

El terreno, ubicado en un triángulo de diez hectáreas conocido como "Campo Pestarino", en alusión a José Pestarino, su dueño original, funcionaba como enorme depósito de residuos de los partidos de Escobar y Pilar.

La declaración de 2005 del entonces recolector, incluida en el expediente judicial, es reveladora: "Señala que existe un predio donde se tiraba la basura, que en la época de la dictadura militar argentina estaba dividido en dos. Por un lado, donde se tiraba la basura que era recolectada por los empleados de la Municipalidad, y por el otro lado donde arrojaba los residuos el personal militar." Y aclara que "en un primer momento el campo tenía un solo ingreso, pero una vez que los militares asumieron el gobierno en 1976 se construyó un camino paralelo a las vías del tren (ramal que sale de Victoria del ferrocarril Mitre) y por donde sólo transitaba el personal del Ejército."

Romero, fallecido en 2009, afirmó en la causa que "los militares trabajaban durante el día con las excavaciones en ese sector, y luego por la noche hacían la descarga de basura y otros traían cuerpos de personas"; que "siempre había personal del Ejército uniformado y fuertemente armado que custodiaba el lugar"; y que esa custodia prohibía que los empleados se acercaran a menos de 100 metros después de las ocho de la noche.

"Refiere que como le llamaba la atención la actividad militar en el lugar –se agrega en autos– , y además le había llegado el rumor de que en los camiones había personas muertas y a su vez los camiones tenían un olor particular, es que el dicente, junto con un compañero de nombre Juan Fernández, decidieron ver qué era lo que ocurría", y escondido vio "los cuerpos de las personas que eran arrojados de los camiones hacia los pozos. Agrega que esa imagen no pudo borrarla nunca de su cabeza".

Estudiantes con memoria

Gabriela Carballo Díaz y Guillermo Winkhaus - Docentes de la Escuela de Educación Secundaria Nº 9 de Maquinista Savio, Escobar.

"En 2010 trabajamos en el programa Jóvenes y Memoria, de la Comisión Provincial por la Memoria, con la Escuela Secundaria Nº 9, de la localidad de Maquinista Savio, Escobar.

El proyecto impulsa la investigación de historias locales referidas a los Derechos Humanos pasados y presentes de las localidades bonaerenses, a través del trabajo de los alumnos.

Es así que junto a ellos fuimos "abriendo el juego" en la difícil comunidad de Savio. Entre muchos silencios y algunos testimonios, conseguimos establecer el objeto de la investigación: el predio donde había funcionado una quema de basura, fuente de supervivencia de muchas familias que, con el cirujeo, procuraban su medio de vida.

Luego se fueron agregando dos importantes líneas de investigación relacionadas con La Quema.

Por un lado, la tragedia de las familias Boca-Arévalo, muchos de cuyos integrantes fueron asesinados o secuestrados-desaparecidos antes y después del golpe de Estado de 1976.

La tarea nos permitió registrar el testimonio de María Boca, hija, hermana y esposa de desaparecidos.

La otra línea importante relacionada con el lugar y su historia empezó a partir de recibir testimonios de en qué se había convertido La Quema después del golpe: tal vez la fosa de enterramientos clandestinos más grande del país.

Desde entonces, nos manejamos en contacto con el abogado patrocinante de esta denuncia, el doctor Eduardo Ramallo, quien había trabajado incansablemente desde el año 2005 cuando elevó la denuncia de Guillermo Romero, testigo ocular del accionar de camiones del Ejército que "descargaban" cadáveres en fosas previamente excavadas en el lugar.

Nuestra investigación fue tomada en cuenta por algunos medios periodísticos locales, pero la judicial no avanzaba pese a los esfuerzos de Ramallo.

En 2009, muere Romero y el doctor consigue en el 2011 una nueva querellante. En 2012, con el cambio de juez, esta causa parece haber tomado un nuevo impulso. A las convocatorias a dar testimonios se agregó la inspección ocular del lugar por parte de la jueza y el Equipo de Antropología Forense.

En esa instancia estamos."

Por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

One comment

  • pedro

    20 noviembre, 2012 at 10:55 am

    Les queda poco!!! verdad y justicia

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