Duran Duran desplegó todos sus éxitos en el Luna Park

Redaccion General7 mayo, 2012

La mítica banda británica Duran Duran desplegó en dos noches en el Luna Park toda su música, glamour y éxitos de manera impresionante, con todo el sonido ochentoso y una vigencia que sigue intacta.

Si bien la banda no tiene el brillo y el despliegue de sus años más jóvenes, el show que brindó en el estadio de Bouchard y Corrientes fue digno de los mejores de las cinco veces que se presentó en la Argentina.

Con un cantante líder indiscutido, más cercano a un showman, como lo es Simon Le Bon, el inconfundible bajo de John Taylor, los teclados siempre prolijos de Nick Rhodes y un sonido homogéneo en la batería de Roger Taylor, la banda nacida en Birmingham hace más de 35 años, superó las expectativas de sus fanáticos.

La banda estuvo acompañada por el guitarrista Dominic Brown, quien hace buenos intentos por tratar de olvidar a Andy Taylor, el miembro original en ese puesto.

Durante dos noches, el viernes y el sábado, más de 12 mil personas pudieron apreciar la calidad musical de Duran Duran, que presentó parte de su nuevo disco: "All you need is now".

Le Bon, quien el año pasado estuvo tres meses sin voz, se mostró carismático e histriónico, además de comandar un show con una presencia demoledora que contagió a los fanáticos y capturó a aquellos que, sin llegar a esa idolatría, se acercaron para disfrutar de un concierto ochentoso.

Sin embargo los Duran Duran recorrieron sus más de 30 años de historia musical con temas como "Planet earth", "View to a kill", "Reflex", "Come undone" y el flamante "Girl Panic", que como tantos videos de la banda, levantó polvareda en el Reino Unido.

Tampoco faltaron temas como "Notorius", el primer éxito de la banda tras quedar como trío allá por los 90, "Ordinary World", "Wild Boys" y para el final llegaron "Girls on film" y "Río".

Duran Duran mostró que su vigencia, aunque tal vez sin la estructura de un estadio de fútbol, sigue intacta, por calidad artística y por que entrega un espectáculo que bien vale la pena ver antes de dejar este mundo.