"NO ES TU CULPA" por Guillermo Rivelis

Carlos Riedel26 enero, 2024

Como en los años 2000, 2001, 2002 mucha gente adulta, especialmente adultos jóvenes con hijos se sienten culpables por no poder abastecer de lo necesario a sus hijos.

O de tener que suprimir, entre los gastos recortados, cosas y actividades de las que los niños disfrutaban.

Hace varios años que viene pasando esto.

Se ha exacerbado en este último tiempo.

Trabajadores empleados que han visto notablemente reducida la relación sueldo - precios, trabajadores “en negro”, trabajadores informales, trabajadores cuenta propistas y, por supuesto, trabajadores desocupados.

La autoestima de gran parte de la población ha sufrido y está sufriendo un golpe brutal.

Los adultos queremos proteger a los niños (hijos, sobrinos, nietos) y queremos que sean felices.

Nos genera un sentimiento de angustia y desesperación no poder hacerlo.

La autoestima, o sea la estima que cada uno tiene de sí misma, se lesiona severamente.

Esta lesión de la autoestima paraliza, impide buscar caminos de salida, alternativas.

Especialmente, cuando las alternativas reales, sociales, laborales, objetivamente se han estrechado seriamente.

Muchas veces las personas tendemos a eximirnos de la responsabilidad personal desplazándola hacia cuestiones más generales que supuestamente involucran a la mayoría.

Esta situación es inversa.

Se trata de poder reconocer que no es personal, sino social y de características generales lo que explica lo personal.

No es cuestión de lo que “yo” no sé o no puedo hacer, sino de una situación general en la que estoy inmerso.

Esto no implica eludir la responsabilidad personal.

Pero para asumir la responsabilidad personal no tenemos que estar cargados con un peso que no nos corresponde.

En este caso, el peso de la culpa.