"LA VERGÜENZA: DISTINTAS FORMAS"
Por Guillermo Daniel Rivelis.
La vergüenza es una emoción desagradable que experimentamos cuando sentimos que hemos hecho algo inapropiado, incorrecto que puede causar mala impresión e, incluso, una crítica de parte de otras personas.
Íntimamente, podemos sentir esa emoción desagradable interiormente, aun cuando otras personas no sepan qué es lo que hemos hecho o pensado.
La vergüenza está acompañada habitualmente de un sentimiento de culpa.
Ya sea que incluya o no la presencia de otra persona.
La culpa se refiere a una acción realizada y la vergüenza a lo que una persona cree ser como consecuencia de eso que hizo o pensó.
Siempre, tanto la vergüenza como la culpa, implican una valoración negativa de la propia acción o del propio pensamiento.
Por lo tanto, ambas, se vinculan con la deshonra y el descrédito.
Tanto la vergüenza como la culpa son desagradables para quien las siente.
Sin embargo, pueden ser útiles cuando puede reconocerse el motivo y, entonces, reparar lo que se ha hecho y trabajar con uno mismo para poder superar esas conductas o pensamientos.
El verdadero problema ocurre en dos situaciones.
Una de esas situaciones es cuando se siente vergüenza por algo que es inherente a uno mismo. Por ejemplo, características físicas.
Aquello que es así y que no tendrá cambios en nuestra persona (como condiciones físicas y de personalidad) puede producirnos vergüenza porque no se ajusta a los parámetros socialmente valorados.
Eso ocurre cuando la propia persona ha incorporado como "normales" o necesarios esos parámetros.
En general, lo primero que se tiende a hacer en esos casos es empeñarse en cambiar la propia condición.
No es un buen camino. Lo que es: es.
Y en estas situaciones, lo más apropiado es trabajar con uno mismo en la aceptación y valoración de lo propio, prescindiendo de criterios socialmente establecidos, más vinculados a prejuicios y mandatos que a cuestiones reales.
La otra situación a la hago referencia es cuando la vergüenza se desencadena en una persona porque otra persona le ha hecho "burla" con algo: una característica propia, un error, una mala pronunciación de una palabra, entre tantas otras cosas.
Entonces, es importante diferenciar:
- la vergüenza cuando actúa como una emoción desagradable pero vinculada con cuestiones que tienen cierta lógica.
- la vergüenza cuando se produce como consecuencia de tener características personales (que no afectan a otras personas) que no se ajustan a parámetros "supuestamente" normales y, también, cuando se produce como consecuencia de una burla, de una actitud despreciativa hacia uno.
Haciendo consciente esta diferencia, podemos trabajar en las distintas situaciones de manera útil y adecuada.
