El término Ley del Talión (latín: lex talionis), se refiere a un principio jurídico de justicia retributiva en el que la norma imponía un castigo que se identificaba con el crimen cometido. El término "talión" deriva de la palabra latina "talis" o "tale" que significa idéntica o semejante, de modo que no se refiere a una pena equivalente sino a una pena idéntica. La expresión más conocida de la Ley del Talión es "ojo por ojo, diente por diente"...
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Las imágenes corresponden a lo sucedido a las 23:50 hs. del sábado pasado en el barrio Bayer de Zárate, cuando dos delincuentes en Luis Medina y Saavedra, trataron de robar una moto. Alertado el vecindario y además con la triste consecuencia que el padre de una de las víctimas falleciera, momentos después, de una crisis cardíaca, un grupo de vecinos salió a perseguirlos, atrapando a uno. Lo demás no vale la pena contarlo, las secuencias son por demás de elocuentes. Y aquí me detengo...
Conclusión 1: la gente está cansada. No cree en la justicia ni en la fuerza pública..."es la puerta giratoria, entran por un lado salen por el otro"..."la policía sabe quienes son y no hacen nada", dicen muchos..."hay que matarlos a todos", piensan otros. La gente dijo basta... Hay ejemplos difundidos a nivel nacional como los de Buenos Aires o Rosario hace un tiempo atrás, de ese basta y una justificación peligrosa dada por una vecina en uno de esos escenarios que, tal vez, resuma todo... “Esto no es linchamiento. Es escarmiento porque la Policía nunca está. Yo soy muy católica, creo mucho en Dios pero no soy tonta..."
Conclusión 2: que la espiral de violencia de la delincuencia se ha tornado cada vez más cruenta y que la vida de sus víctimas, a veces, no vale nada, no es ningún hallazgo periodístico. Es una triste realidad que azota y golpea. Que los ciudadanos que han sido blanco de los atropellos delictivos critican -no sin razón- la tarea de la Justicia y de la Policía, así como la complicidad del poder político, también es la otra cara de la realidad. Ahora, ¿adónde está el límite entre ese cansancio transformado en furia y la cordura?. ¿Adónde podemos llegar cuando la ceguera ya no nos deja ver más que la necesidad del "ojo por ojo, diente por diente"?...
Este sábado podría haber ocurrido un crimen en barrio Bayer de no haber intervenido el Comando de Prevención y vale aclarar que hubo vecinos que, justamente, no cruzaron esa línea y también trataron de ponerle fin a la feroz golpiza.
La víctima hubiera sido un delincuente, es cierto, pero más allá de eso se habría cometido otro delito, tratando de ajusticiar por mano propia el anterior. Una cosa es atraparlo y esperar que la autoridad llegue y se haga cargo del ladrón y otra golpearlo, buscando por ahí lo peor.
Sin dudas algo se hizo mal en todos los estratos que corresponden y todavía no pudo corregirse. Ese algo nos fue convirtiendo en habitantes de la ciudad de la furia y esta no es la sociedad en la que queremos y nos merecemos vivir.

