"GRATITUD, LA DEUDA QUE DIGNIFICA TENER" por Guillermo Rivelis

Redaccion General20 junio, 2024

Debo reconocer que la desaparición de Loan Peña en Corrientes me ha producido en principio un efecto devastador.

Como si nada de todo lo demás tuviera importancia.

Pensé, después, que estos son momentos tremendos en los cuales se hace necesario que cada persona vuelque al mundo lo que cree que es lo mejor que puede ofrecer.

En mi caso, algunos conocimientos obtenidos en las instituciones en las que estudié, lo que aprendí luego de los y las maestros y maestras que elegí, cincuenta y cinco años de trabajo y el intercambio con tantas personas.

Algo de todo eso intento plasmar en la escritura, una de mis actividades preferidas.

Y quise acercarme a los potenciales lectores con un asunto resumido en el título de esta nota.

Concibo la gratitud como un modo de relación con la vida y con los otros.

Por lo que hemos recibido, por lo que se nos ha brindado.

Por los seres humanos que lo han hecho posible.

Menciono en el título una relación entre gratitud y deuda.

Pensemos en un ejemplo simple.

Una persona “A” le ha prestado dinero a una persona “B” en el momento en que lo necesitaba.

La persona “B” puede, con el tiempo, devolver a la persona “A”  el dinero que esta le ha prestado.

Pero no podrá devolverle el hecho de habérselo prestado en el momento preciso en que lo necesitó.

Y, además, no hace falta, no es necesario que devuelva eso.

Se trata de una “deuda” (ya no de dinero) que es dignificante tener y reconocer.

Se trata de una DEUDA de GRATITUD.

Es una deuda de una modalidad tal que no nos hace deudores en el sentido económico del término, ni morosos incobrables, ni culpables, ni nos conduce al sometimiento.

Es una deuda que es posibilitada por una relación de gratitud con la vida, con el mundo y con los otros.

Una deuda que nos incluye en un encadenamiento liberador basado en dar y recibir.

Afortunadamente, son muchas y de distinta índole las situaciones en las que se generan deudas de gratitud.

Probablemente, sea la gratitud un factor fundamental en la construcción de un mundo de paz.

Me permito algo personal.

Son mi familia, mi esposa, mis dos hijas, mi hijo, mi yerno, mi nieto y mi nieta.

Escribo esto en la noche del miércoles 19 de junio.

Después de un mes de mucho dolor, puedo decir hoy que tengo un gran alivio y muy escaso dolor.

Un mes de acompañamiento y entrega.

Con mi familia, mi DEUDA DE GRATITUD.