"ENTONCES, FELIZ NAVIDAD" por Guillermo Rivelis

Redaccion General24 diciembre, 2025

En el libro “Lecciones de los maestros”, George Steiner relata que Alain, maestro francés, sorprendió un día a sus alumnos escribiendo en el pizarrón “La felicidad es un deber”.

¿Por qué la felicidad sería un deber?

Intento responder:

En primera instancia porque así corresponde a la naturaleza humana.

Los seres humanos buscamos e intentamos producir felicidad.

La felicidad es un deber porque la felicidad “nos pone buenos”.

Felicidad y bondad forman un par.

Lamentablemente, no es un par inseparable.

Cuando somos felices somos buenos.

Pero hay muchas, muchísimas personas que son buenas y no son felices.

No son felices porque carecen de lo mínimo necesario.

Millones de personas en este momento en nuestro país.

La felicidad hace que la persona feliz desee que las demás personas también lo sean.

La felicidad se da la mano con la gratitud, con la solidaridad, con el deseo y el acto de compartir.

Nunca, con el odio y la envidia.

La felicidad es un profundo sentimiento espiritual.

Es un delicioso estado mental.

Pero eso no significa que no necesite de mínimas, pero imprescindibles, condiciones materiales: alimentación, acceso a la salud, acceso a la educación, buena situación habitacional, ingreso suficiente de dinero.

Hoy en la República Argentina es mucha, muchísima la gente, seres humanos, que no gozan de esas mínimas condiciones.

Muchas de esas personas, aun sin ser felices, continúan siendo admirablemente bondadosas.

Y no debería sorprendernos que muchas otras personas sean captados por delincuentes especializados y sean conducidos por caminos equivocados en los cuales pueden hacer “el mal”.

Entonces, pienso que es obligación de todos, o de la gran mayoría, generar las condiciones sociales (y políticas) para que todos podamos ser felices y tengamos, por lo tanto, nuestro corazón y nuestro ser pletóricos de bondad.

Que esta Navidad sea, también en este sentido, un momento para reflexionar y para comprender que tenemos que asumir un compromiso con nosotros, con nuestros semejantes, con nuestro país.

Entonces, ¡Feliz Navidad!