Ya instalado el nuevo gobierno nacional, el futuro de la construcción de Atucha III está en la agenda del debate entre las expectativas e incertidumbres de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA).

El 18 de julio del año pasado, el por entonces Ministro de Planificación, Julio De Vido, firmó con el director de la Administración Nacional de Energía de China, Xu Xinxiong, un convenio de cooperación para la construcción de la cuarta central nuclear que estará a cargo de Nucleoeléctrica.
Ese acuerdo marco le permitía a la Argentina obtener financiamiento a tasas bajas y plazos largos para llevar adelante la obra.
La ventaja para China es que dichos préstamos serán para que Argentina le compre componentes claves, como la turbina de vapor y el generador eléctrico principal de la próxima central. El financiamiento estará a cargo del banco ICBC y el asesoramiento en materia nuclear le corresponderá a la estatal China National Nuclear Corp. (CNNC).
El Decreto 2197/2015, firmado por el Ejecutivo saliente, establece las tareas para adquirir el espacio donde se desarrollará la cuarta central nuclear del país y la tercera en la localidad de Lima, sin embargo por estos días, la incertidumbre invadió la seccional local de UOCRA, pues no han tenido confirmaciones sobre el comienzo de los trabajos.
El gremio tuvo un encuentro con Nucleoeléctrica Argentina para analizar el futuro de la construcción y todo haría suponer que Atucha III se terminará realizando, existe una fecha tentativa de inicio propuesta para el segundo semestre del 2016 pero todo está por confirmarse, aseguraron desde el organismo sindical.
El valor previsto para la construcción es de 5994 millones de dólares y tendrá un 62 por ciento de componentes de origen argentino y 38 por ciento de origen chino.
