DestacadosPolicialesEl crimen de Fernando Báez Sosa. Los alegatos del Juicio: "Todos, absolutamente todos, participaron. Todos asesinaron a Fernando", alegó Fernando Burlando

Carlos Riedel25 enero, 2023

Fernando Burlando comenzó su exposición en los alegatos, tras la finalización del cuarto intermedio, que duró una hora y 30 minutos, aproximadamente.

“Todos, absolutamente todos, participaron. Todos asesinaron a Fernando. Nuestro llamado es de Justicia y la responsabilidad es de quienes fueron sus ocho asesinos”, dijo Burlando.

“Lo marcaron, lo esperaron, y esperaron que se retirara la Policía así no tenían nada que los frene. Y accionaron ese mecanismo que tenían aceitado, porque ya habían coordinado ataques contra personas indefensas, sobre todo por la superioridad numérica. Una vez rodeado, lo atacaron por diferentes flancos, aunque el ataque clave fue el que le impusieron por detrás y absolutamente todos juntos. Lo amenazaron, golpearon a aquellas personas que quisieron interponerse en su camino. ¿Cabe alguna duda a esta altura del debate si hubo o no intención de matar?”, sostuvo.

“Quiero hacer eje en una palabra clave, que explica la falta de arrepentimiento de los acusados y esa intención de bajarle el precio a algo que no tiene precio, como lo es la vida de Fernando Báez Sosa. Aquí hubo un asesinato, no fue un incidente, hubo un asesinato planeado, una venganza, una acción criminal coordinada para evitar que la víctima reciba ayuda”, agregó Fernando Burlando durante su exposición.

“La Justicia debe limitarse a ver y oír lo que se colectó durante las audiencias y llegar a una conclusión. Lo que muestran los videos, lo dicho por los testigos, el desgarrador informe de los peritos. Ver y oír alcanza para condenar a los acusados a prisión perpetua. Acusados que después de matar se jactaban del hecho, buscaban la manera de limpiar rastros e incluso se dieron el gusto de acusar a un inocente”, continuó.

Al reconstruir el momento del crimen, Fernando Burlando aseguró que “los asesinos de Fernando tuvieron como motivación un incidente menor ocurrido dentro del local bailable Le Brique. Tuvo como foja cero un simple y accidental empujón en un lugar donde era imposible caminar. Los azotadores tomaron la decisión de matar y mataron. Fernando Báez Sosa había ofendido al líder de la manada, Máximo Thomsen, y sus obsecuentes de la violencia lo acompañaron de una manera proactiva”.

Al momento de reconstruir el momento del crimen, destacó que la orden la impartió Ayrton Viollaz al grito de “Ahora”. “No es menor dar una orden y que un joven termine asesinado. Enzo Comelli y Ciro Pertossi avanzaron hacia el objetivo, Máximo Thomsen hizo lo suyo, mientras el resto de los verdugos rodeaban a Fernando, todos con su intervención, todos pegándole y todos matándolo. No improvisaron un solo movimiento. Se turnaban para dar un golpe tras otro”.

Fernando Burlando recordó la falsa incriminación a Pablo Ventura, quien había sido señalado por los rugbiers como sospechoso del crimen. “No solo huyeron de la escena del crimen sino que trataron de disfrazar lo ocurrido, que incluyó un acto de suprema miserabilidad como fue acusar de lo ocurrido a una persona inocente, que estaba a cientos de kilómetros del lugar, una persona que sin tener nada en común con estos jóvenes tuvo que padecer horas de angustia hasta que pudo aclararse su situación procesal”, manifestó.

Además destacó que, según las declaraciones de los testigos, Máximo Thomsen, al ser sacado del boliche Le Brique, dirigió una amenaza concreta de muerte a Fernando Báez Sosa, la cual consistió en pasar el dedo índice de su mano derecha por su cuello, de izquierda a derecha.

El abogado aseguró que “los agresores acordaron consciente y libremente matar a Fernando Báez Sosa. Les tomó poco más de siete minutos planearlo. Decidida la forma en la que se produciría la emboscada, Viollaz constata que el último de los policías había dado vuelta en la esquina, por lo que procede a dar la orden para iniciar el ataque”.

“Lo agarraron desprevenido y a traición, y provocaron que Fernando caiga de rodillas al suelo. Impidieron que los amigos de Fernando pudieran acudir a su auxilio, agrediendolos físicamente, logrando aislar a la víctima para seguir golpeándolo de forma brutal, a patadas y a golpes de puño”, remarcó.

Fernando Burlando anticipó que fueron cuatro los episodios que conformaron el “plan criminal”. Sobre el episodio uno, dijo que consistió en la seña de degüello realizada por Máximo Thomsen, derivada de un “empujón” ocurrido dentro del local bailable. “Uno de los acusados tomó por el cuello a Julián García. Fernando trata de separarlos. La situación terminó en un forcejeo y posterior salida del boliche”, indicó.

El episodio dos del ataque contra Fernando Báez Sosa, de los cuatro episodios que según Fernando Burlando conformaron el “plan criminal”, empezó “cuando los ocho acusados premeditaron el homicidio”.

“Estudiaron los movimientos de Fernando y de sus amigos, sin que ellos puedan detectarlos. Realizaron tareas de inteligencia, querían constatar si la zona estaba liberada para poder así ejecutar el plan asesino sin ningún tipo de riesgo”, precisó.

El episodio tres de los cuatro capítulos que, según Fernando Burlando conformaron el “plan criminal”, se concretó con la ejecución del ataque contra Fernando Báez Sosa.

“Golpearon todos juntos a la víctima con la decisión de matarlo. Innumerables patadas, puntapiés, golpes de puño. Una voraz carnicería que se extendió durante 50 segundos, es el tiempo que les demandó matar a golpes a Fernando”, precisó.

El episodio final de los cuatro capítulos que, según Fernando Burlando conformaron el “plan criminal”, empezó cuando “deciden abandonar el cuerpo inmóvil de Báez Sosa, el cual revelaba un estado totalmente indeseado”. En ese sentido, citó a un testigo que aseguró que “ni el peor animal, en el medio del campo, merece haber sufrido semejante monstruosidad”.

Continuó: "Esta etapa también incluye la huída, luego de que los acusados advirtieran la ausencia de signos vitales. Abandonaron todos juntos la escena del crimen, para luego seguir rumbo a la propiedad que alquilaban, mientras se jactaban de haber atacado a Fernando".

"Llegaron a la casa, tres se cambiaron la ropa, y luego posaron para sacarse fotos. Lucas Pertossi y Máximo Thomsen van a McDonalds, y Ciro Pertossi manda un mensaje de voz que dice 'chicos, de esto no se cuenta nada".

Al realizarse la autopsia, el cuerpo de Fernando Báez Sosa presentó “pulmones congestivos, hemotórax, laceración de hígado, múltiples traumatismos de cráneo, múltiples escoriaciones y equimosis en región maxilar y traumatismo del lado derecho de la mandíbula”, lo que desencadenó un shock neurogénico por traumatismo grave de cráneo, que le provocó un paro cardio traumático a la víctima, detalló Burlando.

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