"El buen decir" por Guillermo Rivelis

Carlos Riedel3 diciembre, 2023

Nicolás Casullo, filósofo argentino (1944 - 2008) interpreta y comenta un pasaje de la “Teogonía” del poeta griego Hesíodo.

En la obra de Hesíodo, el poeta es el elegido por las Musas para anunciarles a los hombres un relato.

Las palabras de las Musas son “encantadoras”, ‘hermosas”, “maravillosas”, “deleitan”.

El poeta tiene la función social de narrar bellamente lo que dicen los dioses.

La palabra “sabe apaciguar las más enconadas querellas” y proporciona cura “si un hombre se siente afligido y tiene angustiado su corazón”.

A los efectos de la comunicación humana designo a esa palabra como “el buen decir”.

Partimos del supuesto de una comunicación entre dos personas que tienen la mejor intención recíprocamente una respecto de la otra.

Y ambas pretenden decir a la otra, respecto de las cuestiones que hablen, lo que consideran verdad.

Para ello, para que eso pensado como verdad pueda ser escuchado, reconocido, aceptado e, incluso, rebatido, tiene que ser dicho con palabras que integren un buen decir.

Palabras amables, respetuosas del otro, cálidas, cercanas.

Cuando algo que puede ser dicho con intención de verdad se transmite con palabras duras, áridas, que no reflejan acercamiento, que se plantean como puramente objetivas y alejadas de las emociones es muy difícil que puedan ser escuchadas para ser tenidas en cuenta.

Esto vale para la comunicación entre dos personas y para cualquier otro tipo de intercambio.

Es fundamental en actividades como la enseñanza, la medicina, la psicoterapia, la política y, de manera fundamental, en la vida diaria.

Se trata de una construcción de modo poético, que no requiere necesariamente de poetas, sino de personas con buenas intenciones y con deseo de ser entendidas.

El buen decir puede ser escuchado y pone a las personas que escuchan en situación de poder pensar qué hacer respecto de lo que se dice.

La palabra que asusta, que amenaza, dicha con frialdad y supuesta objetividad sólo produce sufrimiento y expectativa angustiada.

El buen decir es otra posibilidad de carácter artístico de la que disponemos los seres humanos que convivimos e interactuamos en la cotidianidad.