"Desmentir" por Guillermo Rivelis

Carlos Riedel14 diciembre, 2023

Después de años de desarrollo de la Psiquiatría y de la Psicología Clínica podemos decir que no se ha descubierto la manera de tratar a los niños como para garantizar que sean adultos mentalmente sanos.

Sin embargo, podemos decir que hay una manera de proceder con los niños no como para garantizar, pero sí favorecer, adultos con problemas de salud mental.

Esta manera consiste en desmentir la percepción de un niño.

Para poner un ejemplo burdo.

Un papá tiene apoyada su lapicera sobre una mesa ratona y su hijo pequeño está al lado.

El niño le dice a su papá: “¿Papá, puedo escribir con tu lapicera?”.

Y el papá le responde: ”¿Qué lapicera?”.

El niño le dice: ”La que está ahí”.

Y el papá le contesta: “Ahí no hay ninguna lapicera”.

El niño queda perversamente encerrado entre su percepción y la palabra de su papá, que es un adulto significativo con quien tiene una relación de dependencia.

Probablemente, crea en la palabra de su papá y comience a dudar de sus percepciones y de sí mismo.

Situaciones no tan obvias pueden repetirse durante la infancia de un niño.

Se estará induciendo de esta forma una muy complicada condición de salud mental en ese niño y en el adulto que habrá de ser.

Algo similar suele ocurrir en la vida adulta con relación a cuestiones vinculadas con la percepción de la realidad.

Discursos de autoridades y personas que ocupan lugares de poder o prestigio pueden ser utilizados para disfrazar, encubrir, desmentir la realidad.

En tal caso, el adulto puede entrar en situación de confusión.

Se generará en él un conflicto, que tiene distintas maneras de debatirse y, por lo tanto, distintos destinos.

Conflicto entre sensaciones e ideas que resultan de su propia experiencia y las palabras que contrastan con la misma y que son pronunciadas por personas significativas.