Lucas Franco fue asesinado de ocho puñaladas en la madrugada del 25 de abril de 2013, en su domicilio de la calle 20 en el barrio Pecorena de Zárate.
La tragedia había comenzado cuando la víctima, ex convicto, fuera a la casa del Policía de la Pcia. de Buenos Aires, apellidado Gutiérrez, recriminándole haberlo detenido horas antes por un delito que no cometió y por el que recibió agresiones físicas dentro de la dependencia policial, produciéndose una fuerte discusión donde abundaron insultos y amenazas.
Esa madrugada la hija del uniformado, Alba Gutiérrez, Sgto. Primero de la División Caballería de Campana, con sus dos hermanos –Franco y Jonathan Gutiérrez- se dirigieron al domicilio de Lucas Franco en busca de venganza.
La Fiscalía Nº 1, que llevó adelante la investigación, pudo comprobar que el hermano de Franco y un amigo fueron amenazados por la efectivo con su arma reglamentaria, mientras la víctima era golpeada con una cadena y posteriormente fuera apuñalado. Lucas murió camino al Hospital.
Alba y Franco fueron condenados por el Tribunal en lo Criminal Zárate - Campana a penas de 11 y 10 años de prisión. Jonathan, sindicado como el autor material de las mortales heridas, estaba prófugo desde el día del crimen hasta que fue detenido en Escobar bajo un nombre falso, por tenencia de estupefacientes y resistencia a la autoridad.
Alba, goza del beneficio de prisión domiciliaria hasta que la sentencia quede firme y la condena se haga efectiva.
Trasladado a la Unidad Penintenciaria nº 21, tras cruzar datos, las áreas de investigación a cargo de la Coordinación Departamental de Investigaciones de Zárate-Campana, bajo la dirección del Comisario Mayor, Horacio Martínez, pudo constatar que se trataba de Jonathan Gutiérrez.

