Por Ramón Díaz... La historia se contara de esta manera... Un 9 de mayo de 2015, el Club Deportivo Sarmiento, recibió en sus instalaciones al Club Atlético Belgrano.
Un primer tiempo muy intenso, poco juego de pelota al piso, mucho juego aéreo; alguna que otra jugada en equipo y muchas faltas, algunas tácticas otras no tanto. Después de varios centros al área de Belgrano, siempre bien despejado por sus jugadores, llegó, promediando el primer tiempo, un tiro libre ejecutado por Nacho Naveira, al corazón del área chica y como siempre apareció el fantasma del gol ..... si apareció Walter Sampo, para clavar un esplendido zurdazo que dejo sin defensa al arquero del Indio.
A partir de ese momento, se hizo un partido mas abierto y mejor jugado. Así llegaron al descanso.
En el segundo tiempo la historia no fue tan diferente. Belgrano se adueño de la pelota en la mitad de la cancha, creando algunas situaciones de juego interesantes y hasta tuvieron un mano a mano, que Julito Romero, con la punta de su botín derecho, desvió al córner.
El local tuvo un par de mano a mano resueltos muy bien por el arquero de Villa Massoni, que podrían haber cambiado el resultado. El árbitro pitó el final, y la historia dirá que la cancha de Deportivo Sarmiento, es el cementerio de elefantes del barrio FONAVI.




