El otoño se olvidó de llegar, en un sábado magnifico en el predio 17 de octubre, en la localidad de Laferrere, se enfrentaron Obras Sanitarias y Arsenal Zárate. Desde temprano los rugbiers de Zárate se habían juntado en el club, viajaron todos juntos en ómnibus y luego de un par de horas arribaron al complejo polideportivo donde Obras Sanitarias tiene su cancha.

En la previa se jugó el partido de intermedia con triunfo de los de Zárate por 57 a 17, con destacadas actuaciones de Maxi Iavicolli, Julián Bottani y Gonzalo Cannone, que se esfuerzan por volver al primer equipo.
A las 15:30 el equipo dirigido por Cesar Gigena y capitaneado por Federico Montero entró a la cancha con los forwards Sebastián Fernández, Clemente Cuevas y Luís Morales, Cristian Ocampo y Matías Rouch, Gastón Jeanmaire, Bruno Buet y Guido Maistrelo; la pareja de medios Mateo y Federico Montero y los backs con Nahuel López, Juan Cruz Jeanmaire, Mariano Pinto, Iván Pérez Russo y Maximiliano Guerrero.
En realidad podríamos decir que a las 15:30 el señor Ruffini dio por iniciado el cotejo, pero el equipo de Arsenal empezó a jugar el partido a las 15:57 cuando ya había recibido cuatro tries en contra y perdía 24 a 0.
Esos primeros 27 minutos fue un monólogo de Obras, fuerte en las formaciones fijas, recuperando pelotas, con temperamento para jugar los ruck y con un maul fuerte y persistente.
Los forwards de Obras de buen tamaño, jugaron unos buenos 25 minutos, generaron la diferencia en el juego y sus tres cuartos jugaron a partir de los errores defensivos de los de Zárate. Así lograron marcar tries a los 4, 13, 17 y 23 minutos.
A los 27 y a los 37 minutos Machu Guerrero marcó dos tries. Con amor propio los del Ombú empezaron a levantar el partido, si bien en el primer try de Zárate hubo un claro nock on de Juan Cruz Jeanmaire en 25 contrarias que el señor Ruffini no pudo ver por su posición, la pelota llegó a la punta y el full back de Arsenal logro apoyar cerca de la bandera y la conversión fue fallida por parte de Iván Pérez Russo.
Desde ahí en adelante cuando el primer tiempo expiraba El Ombú fue dueño del partido, jugando y abriendo la cancha para encontrar los huecos que un equipo de Obras con forwards pesados dejaba cuando se le movía la pelota de tres a tres. Así en la otra bandera Machu Guerrero a los 37 minutos logra apoyar el segundo try zarateño y con cierta duda por parte del referee por el lugar donde había apoyado convalidó el segundo try que fue convertido por Iván Pérez Russo. El score se puso 24 a 12 para los locales y había que jugar el segundo tiempo.
Gigena no tocó el equipo pero seguro que en el entretiempo tocó el corazón de sus jugadores, ya que a los 3 minutos del segundo tiempo Guido Maistrelo apoyaba en tercer try de los del Ombú, convertido por Iván Pérez Russo.
Empezaron a aparecer los hombres, con una gran labor de Clemente Cuevas y Luís Morales en la cocina de las formaciones móviles, con un Matías Rouch recuperando su juego con su fortaleza para ir a chocar y llevarse la defensa puesta y ganar esos metros tan importantes para dejar profundos a los backs. Con un Gastón Jeanmaire que le sobra compromiso y corazón para ir en todas, para tacklear y para ganar espaldas y jugar en el contacto para el que viene. Y obvio para decirlo con todas las letras la personalidad de los hermanos Montero.
Federico con su liderazgo desde el equilibrio y la serenidad y Mateo desde su liderazgo desde el juego, llegando a todas, tackleando al más grande, generando ataque desde la base, moviendo rápido los penales, jugando dentro de la defensa para generar huecos a sus compañeros. Por una lesión en su rodilla Federico Montero dejó la cancha e ingreso Maxi Iavicolli con deseos de primera. Así el equipo a los 22 minutos del segundo tiempo con try de Mariano Pinto y conversión de Maxi Iavicolli, pasa a ganar el partido 24 a 26, el equipo siguió jugando y generando cansancio en los de Obras y en sus propias piernas. A los 33 minutos y a siete del final Maxi Iavicolli convierte un penal dejando las cosas 24 a 29 para los de Zárate.
Gigena movió el banco, ya había entrado Oscar Barreto por Sebastián Fernández, había ingresado Jorge Lapeire por Bruno Buet, Maxi Iavicolli por Federico Montero e ingresó Víctor Tévez por Cristian Ocampo quien se retiró muy cansado.
Ahí comenzó el tercer partido, podemos decir que entre el minuto 0 y el 25 del primer tiempo hubo un solo equipo en la cancha que fue Obras, entre los 27 del primero y los 33 del segundo hubo un solo equipo dentro de la cancha que fue Arsenal y que en los siete últimos minutos se jugó el partido de la desesperación y el amor propio.
Arsenal siguió jugando bien pero no supo cerrar el partido, a los 35 minutos, Guido Maistrelo hace un nock on en las 25 cuando se iba solo al try debajo de los palos. Y otra oportunidad a los 37 minutos con el equipo lanzado al ataque con jugadores que sobraban afuera, Machu Guerrero decide ensayar un drop que se fue lejos de las haches.
Ahora con el diario del lunes no sirve, si hubiera colocado el drop entre la hache sería el héroe del cotejo, pero simplemente se equivocó en la decisión. También se equivoca Juan Cruz Jeanmaire cuando empieza a enojarse con su compañeros que están cansados y genera un clima de mayor tensión dentro de la cancha.
Así en los minutos finales Obras crece, Arsenal se cae. Obras recupera la pelota, los jugadores de Arsenal no entran con vehemencia a los rucks, obras recupera la pelota y ataca, a los 39 minutos milagrosamente Mateo Montero con tres rivales que se van al try logra interceptar una pelota, en otras dos jugando casi como full back logra despejar en las cinco propias dejando dos pelotas dentro de la cancha que Obras aprovecha para atacar y en la última con la agonía del partido en la bandera Obras llega a su quinto try el partido queda 29 a 29 y falta la conversión, que su pateador con toda la presión y el silencio de la tensión del publico logra meter y poner cifras finales al encuentro Obras Sanitarias 31 Arsenal Zárate 29.
Ganó Obras merecidamente porque tuvo más corazón en el momento que lo necesitaba. Arsenal juega más lindo es cierto, pero las viejas dificultades y los egos desproporcionados en los momentos difíciles hacen que el equipo no logre llegar a su techo.
A Luján se le ganó bien, pero el equipo no dio lo máximo en ese partido, con Obras se perdió la humildad y se recuperó cuando se encontró al amor propio, pero en el segmento del partido donde había que ser inteligentes el partido se perdió.
Por suerte el deporte da revancha todas las semanas, el sábado próximo se juega un partido difícil frente a un rival difícil que tiene mayores triunfos en el historial, Monte Grande viene a Zárate y será otra historia.
Este sábado Obras Sanitarias fue un justo ganador frente a Arsenal que se llevó un punto bonus como todo premio.
