Villa Dálmine sumó otra actuación deslucida, volvió a repetir viejos errores y acumuló una caída que lo depositó en la zona de descenso debido a la victoria de Tristán Suárez. Pese a que aún resta mucho camino, en Campana hay mucha preocupación por el rendimiento del equipo y las pocas respuestas anímicas ante las adversidades.
Pese a que no se vio ampliamente superado por Almagro, el Tricolor fue efectivo y se quedó con el premio máximo gracias al tanto de Juan De Rosa, que conectó un centro de Tomás Conechny para firmar el único tanto del encuentro.
El resto del partido fue parejo, con alternativas cambiantes en cuanto a llegadas y sin demasiada claridad en los metros finales. El Viola, con más empuje y amor propio que buenas combinaciones futbolísticas, hizo méritos para llevarse, al menos, algo de José Ingenieros.
De esta manera, el conjunto de Campana se volvió con las manos vacías y ahora tendrá toda una semana de recuperación con vistas al duelo ante Nueva Chicago, un grande de la categoría que también llega necesitado.

