Con buen juego y triunfos, el blanquinegro agranda su ilusión de pelear por la clasificación hasta el final. El sábado batió 27-13 a Campana con una gran tarea colectiva. En Intermedia hubo goleada visitante por 77-26.

(Fotografía gentileza de Desde Abajo Rugby)
Faltaba un minuto para el final. Glew avanzó con sus forwards por el sector derecho de la cancha y apretó a Campana contra el ingoal. Le faltaba un try para sellar el bonus ofensivo en una victoria que ya estaba sellada. Pero en lugar de insistir con sus delanteros, el medio scrum abrió la guinda, que voló raudamente hacia la punta, donde sobraba gente. En el 2-1, el centro falló en la habilitación y el ataque se diluyó. El quinto ensayo se les escurrió de las manos.
Así, en esa jugada final, Defensores de Glew rubricó su revolución interna, esa que desde hace un tiempo está calando hondo en sus jugadores. Con un plan de juego más moderno y dinámico, explotando el poderío unos backs con buen tamaño, el cuerpo técnico está rompiendo con la tradición histórica de un club que solía dejar la pelota bajo la custodia casi absoluta de sus gordos.
Hoy, el Defe apuesta a un juego más integral y vistoso. Más completo. Y el sábado dio una nueva muestra de ese crecimiento con un amplio triunfo sobre Campana, que fue más empuje que ideas y solo tuvo la iniciativa en los primeros minutos. Después fue casi todo del local.
Podrá ganar, perder o empatar, pelear por la clasificación hasta el final o quedar marginado pasado mañana, pero el blanquinegro ya celebra un logro aún más importante: el de animarse a más.
Luego del minuto de silencio en memoria de Damián Chalo Longo, fallecido el sábado 27 de abril, el referee xxxxxxxxx pitó el inicio del partido. Campana salió más despierto y tomó el protagonismo con sus tres cuartos: muchas piernas jóvenes y veloces que prometían hacer daño por afuera. De hecho, el apertura Franco Pittari abrió el marcador con una corrida individual a los seis minutos (0-5).
Glew devolvió otro golpe certero: también por el lado de los backs, Ismael Farache coronó una estupenda jugada colectiva (con relanzos y pasamanos sobre el contacto) para estampar la igualdad a los ‘15. El Ciudad reaccionó con un nuevo ensayo después de la salida; recuperó la guinda y Pittari, iluminado, volvió a zambullirse en el ingoal (5-10).
En ese instante se vio la maduración del Defe, que no se desmoronó apenas recibió el segundo revés, sino que siguió apostando a su idea de juego para buscar la victoria. Y a los veinte minutos llegó la respuesta: el back Nahuel Rosas apoyó el try (casi calcado al primero) del empate y Leo Rey acertó la conversión para que el anfitrión pasara al frente por primera vez en el partido (12-10).
El primer tiempo se fue con un penal de Rey que estiró a 15-10 las diferencias de un encuentro parejo, aunque con dominio de Glew en el scrum. Ambos equipos mostraron algunas flaquezas en el line, en tanto que el Defe fue para delante con el maul.
En la segunda etapa fue todo del local, agresivo y contundente en ataque y bien plantado en defensa para contener las arremetidas de la visita, que llegó al Sur con varias bajas en su XV titular y nunca supo cómo contrarrestar la propuesta del rival.
Glew amplió la ventaja con un try penal (por una infracción de Campana en el scrum) y terminó de asegurar el triunfo amparándose en la fortaleza de su pack, que empujó un scrum hasta el ingoal (27-10) y le bajó la persiana al partido. El CCC achicó las distancias con un penal de Julián Agostino, pero la historia ya estaba cerrada.
La Inter de Campana se floreó ante el Defe
Con un gran trabajo de sus backs, el Ciudad apabulló a Glew por 77-26 en el cotejo preliminar. En total anotó once tries, todos convertidos por su apertura, Miguel Savastano, de gran tarde en el sur. El tricolor arrancó perdiendo la batalla de los forwards e impreciso en el line, pero se las ingenió para taladrar la defensa contraria a partir de las pelotas recuperadas con certeros contraataques.
