El primer objetivo propuesto por el cuerpo técnico, el plantel y la dirigencia, ya está cumplido. Defensores Unidos en estos últimos años está haciendo historia y con el triunfo ante Guillermo Brown de Puerto Madryn, matemáticamente aseguró como mínimo jugar en el Nacional B en 2024.
Y usé como mínimo, porque eso que cantan los hinchas: “quiero jugar en Primera, se me parte la cabeza de sólo pensarlo…”, quien sabe? en este fútbol que, si bien siempre da sorpresas, cuando hay un trabajo serio y todos empujan para el mismo lado las cosas llegan y no por casualidad.
CADU ganó un partido chivo, ante un rival que necesitaba sumar y no caer en la zona de peligro. Lo hizo por 2 a 1 con goles de Felipe Fernández Palazuelo, ese pibe de 20 años que ya deja de ser promesa y empieza a convertirse en realidad y del experimentado Facundo Laumann. Y así es este equipo justamente, mezcla de mucha experiencia y juventud; comandado por un gran cuerpo técnico que en los momentos claves, sabe apretar la clavija correcta.
En el primer tiempo, los del Sur cubrieron bien todas sus líneas y fue un partido bastante parejo y friccionado. Mas bien aburrido, con pocas llegadas y sin tantas situaciones claras de gol.
No se asociaban en el juego y abusaron mucho de pelotazos largos hacia sus delanteros, que casi nunca llegaban a destino y eran rechazados por los centrales de cada equipo.
La más peligrosa del Celeste fue un remate desde afuera de Damián Núñez cerca del palo y la más clara de Brown, se dio en un desborde fenomenal de Tomás Assenato que obligó a una estirada de Fabricio Henricot que respondió con eficacia.
En el complemento, llegaron las emociones. Primero, Franco Lonardi enganchó de izquierda hacia adentro del área y sacó un fortísimo remate que le sacó astillas al palo. Pero a los 20 de esa segunda etapa, el ingreso de Palazuelo le cambió totalmente la cara a Defensores, que estaba impreciso y que encima no le llegaba la pelota a su goleador Javier Velázquez absorbido por los dos lungos que tiene el equipo de Leonardo Lemos en el fondo.
Sobre los 27 minutos llegaba el primer grito de gol en Zarate, Palazuelo buscó filtrar un pase por abajo a Velázquez, que pifió al derechazo y el balón se fue mansamente al fondo de la red y el pibe de la 18 quedó sepultado ante todos sus compañeros que corrieron a abrazarlo por un gol fundamental y su primer grito en la Primera.
Luego, inesperadamente Guillermo Brown de Puerto Madryn, se lanzó al ataque y empató por intermedio de Braian Álvarez, quien con un zurdazo cruzado venció a Henricot, sorprendido con la pelota que venía haciéndole “patito”. Pero, Defensores Unidos sabía que necesitaba ese triunfo e inmediatamente se puso otra vez en adelante en el marcador.
Tras un centro de tiro libre, Facundo Laumann sacó a relucir su faz goleadora y ganó con un tremendo frentazo en el segundo palo, que venció la resistencia de Roberto Ramírez y en el arco de la calle Sáenz Peña o en el de los milagros como les gusta a los hinchas, infló la red y corrió a abrazar a la familia que alambrado de por medio, festejaban la vuelta al gol de uno de los pilares de este equipo.
Como siempre, todos los comentarios y el análisis más completo lo podrán seguir los lunes a las 19 horas desde el Facebook o la fan Page de “Con La Voz en el Estadio”, con la participación de “Larry” Leguiza, “Pepe” Bogliani, Julián Eboli y Luis María Casado; para “Con La Voz del Estadio Producciones “y Radio Estación Zarate, donde seguimos todo el quehacer del club del barrio de Villa Fox.
En la próxima, los de Villa Fox quedarán libres y se prepararán de cara al partido dentro de 15 días, en tierra sanjuanina ante el difícil San Martín. Luego, quedará Flandria de local y cerrará en Mar del Plata contra Alvarado. Buscará un lugar en el Reducido, sabiendo que su primer y principal objetivo está cumplido. En esa zona de la tabla están todos apretados y cambia constantemente, hoy por ejemplo volvió a ingresar Estudiantes de Rio Cuarto que dio el batacazo en Casanova ante Almirante. Defensores de Belgrano quedó libre y en la próxima viaja justo a Córdoba. Todo puede pasar y el equipo de Santiago Davio sabe de estas cosas, porque en los momentos más difíciles siempre tuvo esa garra y actitud; que lo tiene en el mejor momento de la vida del club.

