"Las Cuatro Estaciones" contadas por su creadora

Carlos Riedel5 noviembre, 2012

La pintora Susana Pissani cuenta las fuentes, los sentimientos, los motivos que inspiraron su última exposición en Hall Cultural de la sede Campana de la Universidad de Luján.

(Gentileza de Emiliano Azcona - Gestión Cultural del 15 - Fotografía: Emiliano Azcona )

"El arte, en cualquiera de sus manifestaciones (pintura, fotografía, escultura, música…), es la expresión del alma de los artistas, y mi alma concibe a las estaciones del año como la síntesis de los estadios de la vida: desde los fríos y tormentosos momentos de los inviernos que nos tocan vivir, a la opacidad, sequedad y lo mustio de muchos otoños… pero por sobretodo que también existe la primavera, donde todo renace, se hace flor y nos invade un bello perfume que todo lo armoniza, hasta llegar a los fogosos veranos, llenos de luz y alegría, en donde la naturaleza toda se manifiesta en frutos…

Y nuestra vida es eso… una sucesión de “estaciones” que no necesariamente siguen un orden… O sea que lo que traté de transmitir fueron los distintos estados de animo que entiendo nos trascienden a todos los seres.

Esto en la obra genérica “Las Cuatro Estaciones”, que diera origen al nombre de la muestra, matizada con un poco de humor en la variación de elementos comunes según de que estación se trate tal como lo dicho en “Las sombrillas según las estaciones”.

Pero, aún en ese contexto, el mensaje central que traté de expresar es que, independientemente de los factores externos que por supuesto nos condicionan, siempre existen primaveras que nos llevan a fructíferos veranos… y está en cada uno de nosotros poner todo de sí para perdurar esas primaveras, su perfume, su colorido, su creatividad y su crecimiento.

Manifestado en las coloridas obras como “Las Hortensias de la Nona”, “La Rosa China”, “Gotas de Rocio”, “El Jardín de los Suspiros”, “Libando Vida”, “la Rosa de Maru” y “El Hada de la Primavera”.

Lo que quise transmitirles es que nunca debemos desfallecer sin poner todo nuestro empeño para lograr esos momentos (que no son mas que eso), que debemos luchar constantemente por salir adelante, que tenemos que sentir y saber que nunca es tarde y que la buenaventura nos puede estar esperando al recodo del camino.

Que todo nuestro esfuerzo nos dará frutos, mas o menos sabrosos pero fructíferos al fin, que pienso manifestados en esos mares traslúcidos representados en “Velereando”y “Los médanos de Valeria”.

Aunque para arribar a ellos muchas veces nos signifique un salto al vacío (“El Clavadista”) o desnudar nuestra alma de viejos rencores y mostrarnos libres a la “Gestación” de una nueva etapa, a la absorción de nuevas experiencias y a la riqueza de toda apertura limpia y llana como la que quise expresar con mi “Desnuda entre sombrillas”.

En síntesis un mensaje optimista y positivo a pesar del reconocimiento de toda realidad."