Por Leonardo Maldonado*... En "Semiótica de los medios" (2007), Jorge Warley se pregunta cómo volver a ligar la semiótica con la política. El punto de partida, el análisis de cómo los medios de prensa nacionales más importantes (La Nación, Clarín, Página/12) trataron periodísticamente las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, le sirve para cuestionar el anquilosamiento que desde hace años tiene a esta ciencia paralizada. Por ejemplo, se pregunta qué mérito tiene analizar la publicidad a partir de diferentes categorías (figuras retóricas, funciones del mensaje) si todos ya sabemos que crea necesidades falsas y produce alienación. La acción intelectual de desmontar la ideología de los mensajes de los medios se ha vuelto previsible e improductiva: la sociosemiótica debería ser el camino.

En estos últimos y agitados días políticos, llama la atención cómo La Izquierda Diario ha representado periodísticamente lo que denominan "marchas kirchneristas". Como diría Warley, analizar Clarín y La Nación “sería como hacer una tabla que todos ustedes y yo ya sabemos cómo se va a llenar" (p. 32). Ya sabemos que demonizan a La Cámpora, que las manifestaciones ocasionan caos de tránsito vehicular y ciudadano, que los simpatizantes del régimen alaban cualquier frase de Cristina, que a los manifestantes los llevan en colectivos y les regalan el choripán. Tan previsibles como la cobertura de "El Abrazo" de Página/12 del 10 de diciembre. En las siguientes breves líneas daremos cuenta cómo La Izquierda Diario -que tiene a la asamblea y a la marcha (con absoluta justicia) como banderas inalienables de la acción y la militancia popular y política- ninguneó el acompañamiento de miles de personas a CFK y las recientes marchas en defensa de la Ley de Medios y en contra de los decretazos del procesado presidente electo. ¿Eran esperables estas representaciones?
En "La despedida de Cristina: entre la calle y el palacio" (10/12), Vigarelli y Aguilar sostienen que "con la capacidad que permite esa superficie" (la Plaza y alrededores) probablemente "la concurrencia" haya sido de cien mil personas. Utilizan la palabra "concurrencia", es decir, despolitizan el evento. Apelan de manera peyorativa al espontaneismo a partir del uso del entrecomillado ("gente suelta", "minoría intensa") y escriben que hubo poco apoyo sindical (no flameaban sus banderas, "las tienen bien guardadas"). O sea, se trató de una plaza despolitizada y desorganizada políticamente. De allí que transcriban diálogos inocuos, como "habló corto, comentaban dos amigas" y traten de ingenuas y desinformadas a dos "chicas" que repitieron "¡dos!" luego de que CFK se refiriera a los satélites ARSAT. La palabra "militante", que aparece dos veces en la nota, no tiene un sentido político sino que se sinonimiza a "simpatizantes". Evidentemente, esta "muchedumbre" queda expulsada de los que "genuinamente quieran enfrentar el ajuste".
En "El kirchnerismo se movilizó en defensa de la Ley de Medios" (15/12), Satur repudia el cerco mediático que invisibilizó la masiva marcha pero... (como diría Clarín) subestima a los militantes pues la concibe como "verdadera estafa contra el pueblo" a la que el kirchnerismo denominó "la madre de todas las batallas". Es decir, estos militantes tienen los ojos vendados, están cooptados, cegados, son incapaces de ver el engaño. En ningún momento del artículo Satur menciona la historia de la ley, las discusiones que ha provocado, ni que fue sancionada por el Parlamento por amplia mayoría, ni que reemplaza a una ley de la dictadura. También omite informar que Patricia Bullrich envió dos camiones hidrantes. Se trata de una omisión curiosa, pues en la mayor parte de las coberturas de las manifestaciones del FIT (casi nunca las cuantifican con números) se hace referencia a la represión policial (Metropolitana y Federal).
En "La Cámpora marchará este jueves contra el decretazo de Macri" (16/12, sin firma), se ironiza respecto del objetivo de la marcha a partir de las comillas, "la división de poderes" (¡ahora piden esto! es lo que realmente sostienen), se burlan de la consigna planteada por Mayra Mendoza, y rebajan el evento a una telenovela: "se trata de un nuevo capítulo de la «resistencia de los jóvenes K»". Sólo ellos, el FIT, son los que pueden resistir, los únicos que hace mucho vienen resistiendo con aguante. Al final, hay un subtítulo de antología que vuelve a subestimar la militancia y la autoconvocatoria: "Si el PJ no llega, arranquen". La frutilla del postre es la fuente que ilustra la foto de un grupo de militantes de La Cámpora: Taringa.

Al día siguiente, en "Los diputados del Frente para la Victoria se suman a la marcha de La Cámpora" (17/12, sin firma), el diario explica que ahora se suman dirigentes, políticos y organizaciones pero que la consigna de la marcha es ambivalente y que entonces es evidente que "la convocatoria tiene un claro perfil político de defensa y apoyo político al kirchnerismo, no un llamado claro a poner límite a las medidas antidemocráticas de los DNU o el ajuste". Durante la concentración, en "Convocatoria del kirchnerismo en el Congreso" (18/12, sin firma, 18:59) destacan que pese al llamado de las organizaciones "las únicas banderas claramente visibles son las de la CTA y del Sindicato Argentino de Televisión".
Finalmente, en "El kirchnerismo se movilizó al Congreso en defensa de la Ley de Medios" (18/12, sin firma), se ningunea no sólo la cantidad de militantes ("aglutinó a poco más de diez mil personas") sino la fuerza del movimiento: "la primera convocatoria oficial a una semana de la despedida de Cristina Kirchner en Plaza de Mayo fue bastante más modesta que aquella multitudinaria concentración". El adjetivo "modesta" no es en general el que utilizan en el sitio web para calificar muchas de las marchas y manifestaciones que la izquierda promueve como espacio político. En principio, se trata de un adjetivo no esperable en plumas de la izquierda. Una vez más, los editores del diario desprecian la militancia kirchnerista. Por el contrario, en "La izquierda marcha en un nuevo aniversario del 19 y 20 de diciembre del 2001" (18/12, sin firma) explicitan las múltiples consignas de la convocatoria y señalan que el FIT participará "junto a decenas de organizaciones", es decir, ellos sí tienen objetivos claros y definidos y sus marchas son militantes, políticas y de resistencia.
El 19 la cobertura de la marcha es realizada, extrañamente, por un Corresponsal anónimo. "La izquierda marchó a 14 años del 19 y 20 de diciembre" da cuenta solamente de las agrupaciones asistentes y de un documento leído a alta voz en la Plaza. Se trata de una nota desapasionada (no se mencionan cánticos, no se alude a la creación de un clima generado) ilustrada por cuatro fotografías de Lucía que no permiten dar cuenta del número de militantes asistentes. Evidentemente, a la línea editorial no le interesó contabilizar el número de militantes que participaron en relación con "la capacidad que permite esa superficie".
A diferencia del FIT, Patria Grande rescata las movilizaciones kirchneristas. En vez de subestimarlas, en "La nueva coyuntura: coordenadas para la izquierda popular" (16/12) plantea que "la concentración en Plaza de Mayo para "despedir" a Cristina se transformó en un gran hecho político. La movilización del kirchnerismo “puro”, pero sobre todo la cantidad de gente no encolumnada, mostraron la vigencia del liderazgo de la ex presidenta". En relación con las notas mencionadas, aquí los entrecomillados tienen otra funcionalidad. La editorial de Pulleiro y Ogando expresa que "construir una izquierda popular es ir a fondo en una orientación política que parta de valorar pisos sociales y culturales conquistados en la década, al tiempo que exprese una estrategia clara para la superación de la experiencia kirchnerista y la consolidación de una alternativa popular". Para todos los que estuvimos en la Plaza para homenajear a CFK y en estas últimas manifestaciones, la postura de Patria Grande nos reconforta y nos acerca como espacios de lucha y resistencia. Mientras tanto, quizás, el FIT siga planteando que las únicas marchas legítimas que se realizan en el país son las que ellos proponen.

*Lic. en Comunicación Social (UBA). Profesor de la carrera de Comunicación Social del ISFDyT nº15 de Campana.
Fotografías gentileza Alec Maldonado
