Hay espacios que están condenados a resurgir porque tienen estirpe; porque en su corazón laten historias de un pasado tejido con las agujas del arte y la cultura, y la pasión de volver a ser puede más que los vericuetos económicos. Teatro del Círculo una referencia que fue y que hoy de la mano de Florencia y Marcelo Dávalos quiere volver a ser.
"Reflotar este teatro surge del deseo que tuvimos con mi hermano que Zárate volviera a tener un espacio para el arte propio, producido y dirigido desde aquí, además de la necesidad, como artistas que somos, de generar algo donde no había nada y que ese algo pueda ser aprovechado por todos", destaca Florencia con los ojos encendidos por el entusiasmo.
Y el entusiasmo tiene nombre y lugar: Teatro del Círculo en el 667 de la calle Justa Lima.
La aventura de crear, el sentimiento de compartir.
La idea parió hace algo más de un año y fue tomando forma en la silueta de un proyecto.
"El año pasado hicimos un ciclo musical de cuatro jueves consecutivos en el restaurante Dr.House, que fue muy bueno, pero el sitio no estaba acondicionado para ese tipo de espectáculos y ahí nos pusimos a pensar que había que llevarlo a un marco preparado para la música", recuerda y aquí es dable destacar que Florencia y Marcelo son los hijos de un prócer de la poesía folclórica, aunque en la opinión del autor de esta nota está mucho más allá del género, que también fuera habitante de Zárate: el inolvidable Jaime Dávalos.
" Charlando con Roberto Dominguez, en ese momento director del Teatro del Círculo, empezó a tomar cuerpo el proyecto".
Había que convencer a una Comisión desgastada por las malas experiencias con terceros a partir de un plan sustentable, que contemplara desde la mejora edilicia, el acondicionamiento general de la sala y una factibilidad de programación, "que se supiera quién iba actuar y cuando", explica Florencia.
"Así nos lanzamos. Se pidió un presupuesto a un estudio de arquitectura para la refacción , se trajo un técnico en iluminación y de esta manera se trató de resumir la concepción general de lo que queríamos para la sala, después quedaba conseguir el financiamiento".
El Círculo Popular de Cultura está en camino de cumplir sus 90 años, lo que llevó la inquietud innovadora a presentarla en el concurso patrocinado por el Fondo Nacional de las Artes, denominado "Revalorización de Espacios Culturales".
"Son en total 60 proyectos los que participan y serán 5 los ganadores con un premio de 200.000 pesos cada uno y somos optimistas que estaremos entre los elegidos", subraya.
Dinero, cuenta Marcelo, que estaría orientado a tener sonido e iluminación propia."Es fundamental para el aprovechamiento integral del lugar y poder abrir la sala a otras actividades que no dependan de la venta de una entrada. Charlas, conferencias, clínicas. Gestar actividades que vayan acercando el teatro a la gente y en el ida y vuelta conseguir la identificación, lograr el sentido de pertenencia con un sitio que tiene la premisa de difundir y recibir movimientos culturales".
"Pensamos desde adentro lo que queremos mostrar hacia afuera", acota Florencia, redondeando la idea.
Proa al sol
La cita fue el 21 de abril, la proa se puso rumbo al sol y Jaime Torres fue la nave insignia.
"Es muy difícil hoy traer artistas que acuerden actuar por un porcentaje en el bordereau y que alguien como Jaime nos haya hecho el honor de inaugurar la sala ha sido un verdadero honor y un placer para la platea que vino a verlo", remarca Florencia.
Esta primera etapa contempla un ciclo musical( SMúsica) ha llevarse a cabo todos los sábados y donde tendrán su espacio desde el folclore al rock y desde el tango a las melodías del mundo.
"Que el público se acostumbre que en su ciudad tiene un sitio donde ver un buen espectáculo todos los fines de semana sin necesidad de viajar a otras localidades y empiece a apropiarse de un lugar que les pertenece", señala Marcelo.
Y el camino ya está abierto, lo inició Jaime Torres y su charango mágico. Hoy, 5 de mayo, será el Sexteto de Fernando Tarrés el continuador para que el 12, Hilda Lizarazu quizás nos lleve al "Caribe sur" esperando la guitarra prodigiosa de Juan Falú el sábado 19, en un travesía que ya no se ha de detener.
Mientras tanto el rostro de este teatro fundado en 1967 va cambiando, despacio pero con la seguridad que el terreno es bueno y fecundo.
"Las reparaciones fueron contra reloj así que se pudieron hacer los baños a nuevo, reacondicionar el piso del escenario y arreglar unas cuantas butacas que no estaban en condiciones. Despues vendrá lo más complicado, frente, instalaciones, hall de entrada", cuenta Florencia añadiendo que el presupuesto total para concluir el trabajo redondea los 900.000 pesos.
"Desde el momento que el espectador paga una entrada el tema cambia, agrega Marcelo, está ahí porque quiere y lo que vino a ver le interesa por eso, además de un buen show debe tener las comodidades necesarias para disfrutarlo. Esa es la gran diferencia con el espectáculo gratuito, el artista nunca sabrá si han venido a verlo porque les interesa o porque no cuesta nada".
Zárate y el Jazz
Zárate tiene un pasado de jazz que llegó a identificarlo como una plaza fuerte del género; el tiempo, el descompromiso, hizo que esa historia se fuera desdibujando, sin embargo, los coordinadores artísticos del Teatro del Círculo están decididos a desempolvarla para que otra vez los acordes y armonías resuenen en ritmos renovados.
"Será en junio con un festival que pretendemos institucionalizar para que de nuevo la ciudad sea sinónimo jazz y en el que contaremos con las máximas estrellas nacionales del género", dice Marcelo, "el jazzero" de la familia Dávalos.
"Y debo haber incorporado los genes de mi abuelo materno que era una amante del jazz clásico, la búsqueda hizo todo lo demás".
Con 12 años de residencia en España donde tuvo su sexteto a su regreso, trajo la experiencia en la producción de este tipo de espectáculos o como lo define:"me pico el bichito de crear desde abajo".
El programa está pensado para desarrollarlo en ocho jornadas divididas en bloques de cuatro, donde también tendrán participación artistas locales.
"Uno de los mayores inconvenientes en el mundo de la música es que los grandes maestros no siempre transfieren sus conocimientos a los demás y esa es una de las causas por la que en Zárate, que tuvo excelentes músicos, no se hayan podido consolidar las generaciones que les siguieron y ese es el otro rol que debemos desempeñar desde el teatro", apunta y el tiro es ambicioso.
El festival es una manifestación pero el proyecto tendrá el objetivo de generar clínicas dadas por esos profesionales, tanto del jazz como de otros estilos, para la formación de intérpretes locales que de a poco se irán sumando a la programación, describe.
La nave, su puerto y el futuro
La nave ya está en movimiento, el puerto es en el 667 de Justa Lima y sus capitanes, Florencia y Marcelo, ya han ajustado el rumbo.
"El Teatro del Círculo tiene que volver a ser la referencia cultural de la zona. Que el artista que haya pisado su escenario se prestigie por ello y que el público incorpore a sus sentimientos el sentido de pertenencia con el espacio, entonces habremos cumplido con nuestra tarea".



