CulturaDel Cólera al Covid-19

Carlos Riedel20 abril, 2021

Por Luciano Andrés Valencia...

Las epidemias y pandemias no son un tema nuevo en el mundo. Tampoco el miedo que producen en la población y las medidas extraordinarias que se implementan con el fin de aplacarlo. Eso es lo que se propone analizar este libro editado por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) y compilado por una especialista en el tema: la doctora Adriana Álvarez.

A lo largo de sus páginas encontramos trabajos de investigadores e investigadoras de las universidades nacionales de Mar del Plata, Córdoba y La Pampa que, en el contexto de pandemia en el que vivimos, aportaron sus conocimientos para dar vida a esta publicación que es tan histórica como actual.

El eje que atraviesa todos los artículos es el considerar a las patologías no como un mero hecho clínico-biológico causado por la acción de un virus o bacteria, sino también como algo atravesado por el contexto y las relaciones sociales. Las experiencias de la lucha contra la viruela, el cólera, el sarampión y la gripe española en los siglos XIX y XX nos brindan herramientas para pensar mejor la situación que atravesamos actualmente con la pandemia de COVID. Las fuentes principales en las que se basaron los artículos fueron datos censales, medios de prensa de la época y escritos de profesionales que trabajaron durante las epidemias.

El primer artículo (“Las epidemias de viruela y la vacunación en Argentina entre dos siglos: de arma biológica a la extensión de la medicalización”) corresponde a María Silvia di Liscia, y comienza realizando un recorrido por la historia de la viruela y las campañas de vacunación en el continente americano.

Desde la misión “humanitaria” de Balmis (que infectó a 22 niños huérfanos para tener reservorio viral a fin de poder vacunar) hasta las campañas que se realizaron tras la Independencia. Respecto a los pueblos originarios, la autora analiza cómo la infección intencional de la viruela (que se utilizó como arma biológica desde la época de la conquista) fue reemplazada durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas por la inoculación masiva a varias comunidades pampeanas en un intento de incorporarlas al nuevo Estado.

Los pueblos originarios pasaron de ser las víctimas de la infección premeditada a beneficiarios de una campaña de inmunización, aunque los motivos eran similares: al inmunizarse a las comunidades aliadas y no a las enemigas, la vacuna cumplía la función de un arma biológica.

Fue también durante el gobierno rosista que se desarrolló una “vacuna indígena” producida en el país. Continúa luego con la dispersión de la enfermedad durante la “Conquista del desierto” y la epidemia que produjo al introducir indígenas prisioneros a Buenos Aires, para pasar luego a las campañas de vacunación obligatoria que comenzaron a fines del siglo XIX.

La resistencia a la vacunación, la creación de nuevos organismos sanitarios, su relación con las políticas eugenésicas y la campaña final de erradicación por parte de la OMS también son motivo de análisis en el artículo. Culmina realizando una relación entre la campaña seguida contra la viruela (que se mantuvo pese a las diferentes formas de gobierno que se sucedieron) con las llevadas a cabo posteriormente contra el cólera, el SIDA y el COVID.

Adriana Álvarez (“El cólera en la Argentina, historia de una enfermedad reemergente: siglos XIX y XX”) analiza las diversas epidemias de cólera que se dieron en el territorio nacional entre 1813-1993, y como su expansión estuvo impulsada por diferentes factores sociales (guerras, extensión de vías férreas, falta de saneamiento, comercio internacional). Como consecuencia de las epidemias se impulsaron políticas sanitarias y comenzaron a realizarse obras públicas.

El artículo no solo analiza las políticas nacionales y de la Capital Federal, sino que realiza un repaso por diferentes provincias y Territorios.

Destaca la difusión diferente en la Capital (donde la epidemia estuvo focalizada en determinados distritos) y en el resto del país (donde afectó a provincias enteras sin distinción). Los debates en torno a la cremación de cadáveres, la aplicación de cuarentenas, las medidas de restricción de la movilidad, la estigmatización de determinados colectivos y la aparición de discursos militaristas (“guerra a la enfermedad”) también son analizados.

El artículo de Irene Molinari (“La lepra y su evolución en la región”) se refiere a una de las patologías que mayor estigma ha tenido en la historia: la enfermedad de Hansen o Lepra. En nuestro país este mal estuvo presente desde la época colonial y durante siglos la única solución era el confinamiento para evitar el contagio del resto de la población (sobre todo de los sectores dominantes).

A lo largo del artículo encontramos un recorrido por los discursos de las sociedades científicas, el Departamento Nacional de Higiene, el Patronato de Leprosos y los representantes políticos en torno a las políticas a seguir con respecto a las personas afectadas por este terrible mal.

Recordemos que las personas con lepra eran despedidas de sus empleos, se las echaba de las residencias y no eran admitidas en hospitales por temor al contagio, quedando en la pobreza y en situación de calle. Por lo que las colonias de confinamiento, aunque eran una medida represiva, también proveían un lugar para vivir a estas personas. Recién con la aparición de la vacuna hacia 1940 y las medidas sanitarias del ministro Ramón Carrillo los casos de lepra comenzaron a disminuir, aunque la enfermedad se mantuvo por años debido a que los gobiernos posteriores dieron más importancia a la lucha contra el Chagas, la malaria o el cólera.

El sarampión es abordado por Daniel Reynoso y Juan Pablo Ubici (“Sarampión: un viejo mal que reaparece”). Se trata de una enfermedad con una larga historia en el Viejo Mundo, que ingresó a nuestro continente durante la conquista y se vio favorecida por la trata de esclavos.

Los autores hacen hincapié en los brotes epidémicos que se dieron en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires durante los siglos XIX-XX y las políticas públicas que se aplicaron para hacerles frente. Hacen especial mención a las campañas de vacunación que ayudaron a reducir el número de casos y de muertes, y cómo su interrupción provocó la aparición de nuevos brotes. Este artículo es rico en cuadros y mapas que permiten visualizar mejor los datos que ofrece.

Laura Sachetti (“Epidemias y pandemias en la Argentina: miradas desde las artes”) realiza un abordaje original de la temática, ya que analiza como las epidemias de fiebre amarilla, cólera y gripe española fueron representadas en las obras de escritores y pintores que las vivieron: Guillermo Enrique Hudson, Juan Manuel Blanes, Guillermo Rawson, Eduardo Wilde, Manuel Mayol, Florencio Sánchez, Horacio Quiroga o la revista Caras y Caretas. Hay un breve apartado sobre la estigmatización hacia las mujeres y la clase obrera, a quienes se acusaba de la propagación de la tuberculosis. Este capítulo presenta una gran cantidad de ilustraciones que hacen más llevadera la lectura.

La pandemia de gripe española que sacudió al mundo entre 1918-1919 es el tema del artículo de Adrián Carbonetti (“Sistema de salud y medidas sanitarias durante la pandemia de gripe española en Argentina”).

Los autores comienzan señalando la imposibilidad de contar con datos fiables sobre la cantidad de muertes en nuestro país debido a que muchas veces se confundía con otras enfermedades respiratorias y los Territorios Nacionales no enviaban datos. Sin embargo se calcula que el número de fallecimientos superó las 22.000 personas. A continuación analiza diferentes medidas adoptadas en la ciudad de Buenos Aires y en otros lugares del país, que incluyeron la cuarentena y desinfección de viajeros que ingresaban, el cierre de algunos locales (aunque no se paró la producción), escuelas y templos (lo que generó conflictos con la Iglesia), la vacunación a agentes de la administración pública, masivas campañas de limpieza y envío de médicos a las provincias donde escasearan.

Luciana Linares y Alexis Manzo (“El amor después del amor: recorridos posibles de HIV/Sida en Argentina”) se centran en una enfermedad que, al igual que el COVID, genera una estigmatización de las personas infectadas y el distanciamiento entre los cuerpos: el SIDA. Por este motivo es que las campañas que llevaron adelante los gobiernos tenían un carácter moralizador, lo que género que organizaciones sociales de personas con HIV comenzaran a realizar sus propias campañas tendientes a romper ese estigma. El artículo culmina con las medidas adoptadas en las dos primeras décadas del siglo XXI.

Con el artículo de Adriana Álvarez y Alexis Manzo (“El siglo XXI y sus pandemias por coronavirus: entre el SARS 2003 y el SARS-COV 2.

El caso argentino, 2020”) llegamos a la situación actual. Comienza analizando como la pandemia de SARS-COV 1 o “neumonía atípica” de 2003 -que no llegó a registrar casos en nuestro país- provocó en los Estados afectados la implementación de políticas que más tarde ayudarían a sobrellevar mejor la pandemia de SARS-COV 2 (cuarentenas, suspensión de actividades, uso de mascarillas, alcohol en gel). Las teorías conspirativas surgidas durante la pandemia, el manejo mediático de la crisis y sus consecuencias sociales también son motivo de análisis, siempre teniendo en cuenta que el artículo se escribe mientras la pandemia todavía se sucede.

Por último, Carlos Daniel Florio (“Reglamento Sanitario Internacional: antecedentes y desarrollo”) se ocupa del Reglamento que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó en 2005 (vigente desde 2007) después de la crisis del SARS-COV 1 y que fue la herramienta jurídica que dictó la políticas sanitarias de la actual pandemia. Rastrea sus orígenes desde las cuarentenas aplicadas en la antigüedad hasta la Conferencia Sanitaria Internacional de 1851, las políticas sanitarias aplicadas tras la Segunda Guerra Mundial y los estatutos de conformación de la OMS en 1948. Posteriormente se aprobaron reglamentos sanitarios en 1951, 1969, 1973 y 1981, siendo el de 2005-2007 el vigente en la actualidad.

A continuación el autor analiza los puntos fundamentales de sus 66 artículos, y lo compara con sus antecesores. Llega a la conclusión de que el Reglamento de la OMS es más útil como herramienta jurídica que como práctica asistencial, ya que se ha mostrado inútil en muchos países para detener la propagación del COVID-19, requiriendo de una urgente modificación.

Como sostienen muchos historiadores, la historia se escribe desde el presente. Esta afirmación resulta adecuada para este libro, ya que la crisis sanitaria, social y económica desatada por la pandemia del nuevo coronavirus fue lo que instó a estos investigadores e investigadoras a buscar en la historia antecedentes de enfermedades similares y analizar las políticas sociales que se siguieron con las mismas.

En todos los artículos hay una comparación entre la epidemia que se está analizando y el COVID-19, y en ellos podemos rastrear los antecedentes de las políticas que hoy se aplican para contener la pandemia: cuarentenas, restricciones, vacunación y creación de nuevos organismos sanitarios.

Por último solo me queda destacar la calidad de todos los trabajos, más aun teniendo en cuenta que se escribieron mientras la pandemia todavía se está sucediendo. Esto no hace más que incrementar el valor de la obra, que quedará como una referencia cuando en los años siguientes se analice la coyuntura actual que estamos padeciendo.

Sitio de descarga:

https://eudem.mdp.edu.ar/libros_digitales.php?id_libro=1509

Acerca de la editora:

Adriana Álvarez es Profesora, Licenciada, Magister y Doctora en Historia. Investigadora Independiente del Conicet, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), donde desarrolla su trabajo en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS) y el Centro de Estudios Históricos (CEHIS).

Se especializó en la Historia de la Salud y la Enfermedad, tema del que tiene publicado más de 30 artículos académicos y 10 libros. Entre ellos encontramos: Historia de la Medicina en Mar del Plata; Un estudio del empresariado marplatense: el caso de la UCIP. Mar del Plata. 1940- 1990; Política, médicos y enfermedades; Mar del Plata: caras y contracaras de una ciudad imaginada; Historias de Enfermedades, Salud y Medicina en la Argentina de los siglos XIX y XX (comp., 2004), Entre muerte y mosquitos (2008) e Historias de la salud y la enfermedad (comp., 2018). Dirigió proyectos de investigación nacionales e internacionales en 10 oportunidades, fue durante dos periodos directora de la Red de Nuevas y Viejas enfermedades de la Asociación Latinoamericana de Población (ALAP), directora del Programa de Fortalecimiento de Redes Universitarias de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), parte del equipo responsable del Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades de Ciencia y Tecnología COVID-19, y supervisó las políticas de minimización de los riesgos del COVID en el Partido de General Pueyrredón (provincia de Buenos Aires). Fue ganadora del Premio Anual del Ateneo e Instituto de Historia de la Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) por su trabajo de investigación sobre el dengue y la malaria.

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