Un texto publicado por H.I.J.O.S., las Facultades de Filosofía y Letras y Ciencias Sociales (UBA), el IUNA (Instituto Universitario Nacional del Arte), la Cátedra Libre de Derechos Humanos (UBA), Cátedra de Fundamentos de Diseño Gráfico para Editores (UBA), Pasajeros de Edición, Cátedra de Diseño Gráfico I, II y III (UBA).
"Acá se juzga a Genocidas. Dibujos, crónicas y fotos", una obra colectiva que involucró a integrantes de la agrupación H.I.J.O.S con autoridades, docentes y alumnos de la Universidad Nacional de Buenos Aires, con el objetivo de "aportar a la construcción de una memoria colectiva".
El proyecto nace con el comienzo de los juicios por delitos de lesa humanidad y con la imposibilidad de fotografiar y filmar las audiencias, situación que motivó la decisión de convocar a dibujantes del IUNA y de otras facultades para retratarlas y generar relatos con el fin de "visibilizar los juicios en este momento histórico que está viviendo nuestro país".
Todo el material recopilado durante las audiencias motivó la edición del libro que estuvo co-editado por H.I.J.O.S y cátedras de las facultades de Ciencias Sociales; Filosofía y Letras; Arquitectura, Diseño y Urbanismo, y el Instituto Universitario Nacional del Arte, que involucraron a sus alumnos a formar parte del mismo.
Carlos Pisoni, integrante de H.I.J.O.S., reflexionó que durante la última dictadura militar "hubo una mano ejecutora que fueron los genocidas, pero también hubo civiles, como integrantes de la cúpula eclesiástica, del Poder Judicial y grupos económicos que son los que tienen que estar en el banquillo de los acusados y todavía no lo están".
"Queremos mostrar que en Argentina hay un momento distinto en el que se está avanzando desde la Justicia, no solamente para nosotros que somos víctimas, sino también para el resto de la sociedad. El reflejo de este libro intenta mostrar eso, que estamos caminando hacia el fin de la impunidad", indicó.
Consultado acerca de la participación de jóvenes estudiantes en la obra, Pisoni reflexionó que "algunos estudiantes iban con reticencia al juicio, pero que finalmente celebraron haber ido, y se involucraron. Porque la mejor forma de avanzar para adelante no es guardando la basura abajo de la alfombra, sino tratando de solucionar los problemas y avanzando con justicia".
Por su parte, otro integrante de H.I.J.O.S, Carlos Rice Cabrera, manifestó que lo que se refleja en el resultado final del trabajo es "militancia y dedicación", al tiempo que consideró que esa es la "mejor manera de llegar a todos en esta construcción de la condena social".
"Demuestra que no estamos hablando sólo del pasado. Estamos hablando de muchas cosas, y es muy contundente. Logramos producir entre todos algo que nos llena de alegría en ese sentido, del mismo modo que también nos llena de alegría cada sentencia y cada genocida que va a la cárcel", agregó.
En tanto, Graciela Daleo, responsable de la cátedra libre de Derechos Humanos de la Facultad de Filosofía y Letras, explicó que los alumnos que debieron concurrir a las audiencias como requisito para aprobar su cátedra, al igual que los que concurren a las mismas, "salió igual que como había entrado. Ese el mayor logro y es lo que está reflejado en gran medida en este libro".
Para el decano de Ciencias Sociales, Sergio Caletti, "es decisivo permitirles a centenares de chicos, tomar contacto a través de una audiencia, ver un genocida, escuchar a un testigo, un fiscal, un abogado y un juez, escuchar de boca directa algunas de los trazos de las líneas de fuga de las cosas que ocurrieron".
"No solamente para su formación sino que también es decisivo para seguir trabajando por la memoria, la verdad y la justicia en la sociedad argentina, con la sociedad argentina y por la sociedad argentina", agregó, al tiempo que se comprometió a que la casa de altos estudios seguirá trabajando en esta misma dirección.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=96AnnMvBHfQ[/youtube]

