Natalia Mariel Melmann tenía solo 15 años en aquel verano de 2001. Se había radicado con su familia en Miramar, buscando una mejor calidad de vida. Natalia desapareció la madrugada del 4 de febrero de ese año, luego de salir de un lugar de diversión. Cuatro días más tarde, su cuerpo fue hallado en un vivero, la habían violado, torturado y estrangulado...

"Les fueron arrancados sus sueños, sus proyectos. Ya no será abanderada de su colegio ni médica obstetra, ni sentirá la plenitud de los perfumes, la intensidad de los colores…", dice Gustavo, su padre, que ha luchado y sigue haciéndolo a pesar de los innumerables obstáculos, para el esclarecimiento total de la causa.
“Ya no se trata de velar por la memoria, la verdad y la Justicia, para intentar minimizar el profundo dolor que acompañará a nuestra familia por el resto de nuestras vidas. Hoy nuestro dolor de padres, ha sido relegado por nuestro dolor de Ciudadanos, y creo, que así hemos trabajado incansablemente para intentar que NUNCA MÁS un ciudadano de nuestra Patria pase por lo que sufrió Naty y nosotros”, fue el texto que enviaron junto a su esposa Laura, madre de Natalia, al Presidente del Honorable Concejo Deliberante de Miramar, Dr. Fernando Biciotti, y a los presidentes de los bloques partidarios, en 2008.

Ricardo Suárez, Ricardo Anselmini, Oscar Echenique, Gustavo Fernandez, imputado por rapto, fueron condenados por el aberrante asesinato y la sentencia está firme. Actualmente se está investigando a Ricardo Panadero y un quinto ADN.
Los jueces Enrique Ferraris, Reinaldo Fortunato y Rodolfo Guimarey del Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Mar del Plata, en septiembre de 2002 manifestaron que "alrededor de las seis y treinta del día cuatro de febrero del año 2001, la menor Natalia Mariel Melmann fue introducida, por la fuerza y contra su voluntad, al interior de una camioneta de la Policía de Buenos Aires. En ese vehículo se movilizaban, al menos tres funcionarios del área Seguridad de dicha fuerza, todos ellos del sexo masculino".
Y continúan los fundamentos de la sentencia. "Para lograr este fin contaron con la colaboración necesaria de un cuarto sujeto, que la acompañaba y había seguido, no en forma permanente, intentando abordarla".
Los magistrados mencionaron que esa persona "colaboró tanto en señalarles la víctima a los empleados policiales cuanto en la facilitación del ilegal obrar de introducción en el vehículo, en ambos casos a sabiendas que el objetivo final de las otras personas era mantener relaciones sexuales no consentidas con la menor. Luego fue trasladada, también en contra de su voluntad, hasta una casa sita en calle Montevideo, sin número, entre Las Heras y Melo del barrio 'Copacabana', del partido de General Alvarado" .
"Allí, estando presentes al menos cinco sujetos, cuatro de ellos como mínimo funcionarios de la Policía, sin contar con la voluntad de la nombrada fue accedida carnalmente con penetración de órganos sexuales masculinos en más de una oportunidad, por vía vaginal, anal y bucal", completaron.
También aclararon que mientras fue violada, la joven estuvo sujeta por la fuerza, por las secuelas que se constataron en brazos, antebrazos y muslos, según indica la autopsia, "por al menos tres de los hombres, que resultaban ser suboficiales de la policía provincial. Uno de ellos, que mediante lazo -con doble vuelta completa y nudo simple, rematado en moño- alrededor del cuello (para lo cual empleó un cordón de una de las zapatillas que Natalia Melmann calzaba), ejerció fuerza por breves instantes, hasta producir la muerte por asfixia".
Lejos de poder iniciar el duelo por su hija, los Melmann comenzaron a ser perseguidos, intimidados y hasta acusados de narcotraficantes.
“No es la primera vez que buscan intimidarnos - dice el valiente padre-. En el segundo aniversario del crimen, los familiares de los policías se encadenaron en los tribunales marplatenses con carteles difamatorios que acusaban a Natalia y a nuestra familia de ser narcotraficantes. En el tercero, con los mismos carteles adornaron una carpa que instalaron frente al municipio de Miramar. Cada año, convocan a la prensa local para reivindicarse, pero la justicia comprobó que estos policías son los asesinos. Y eso el pueblo de Miramar y el país lo sabe y no lo olvidará”.
Y es verdad, el pueblo de Miramar no olvida por eso al cumplirse 16 años de la desaparición de Natalia, volvieron a concentrarse, este 4 de febrero de 2017, para marchar reiterando el pedido de justicia y total esclarecimiento de su crimen.
"Marchamos por la vida, marchamos por Natalia, marchamos por nuestros hijos y también por los tuyos", manifiesta la convocatoria en un pedido que nadie, absolutamente nadie, debe dejar de escuchar.
Natalia Mariel Melmann tenía solo 15 años...

