Las balsas de Zárate... una historia que se hunde

Carlos Riedel2 febrero, 2013

Desde Gualeguaychú. (www.elvoceroisleño.com.ar)

Como el Santísima Trinidad acá en el sur entrerriano se hunde un pedazo de historia zarateña.

Hace años hallá por el 1998 en la Gobernación del Dr. Busti, en medio de una creciente, el Municipio de Villa Paranacito recibió en comodato dos balsas.

Estas embarcaciones prestaban servicio en la Flota Fluvial de Estado en el tramo Zárate, Isla Talavera, Paraje Keidel y Vidal en la provincia de Entre Ríos hasta fines de los 70, donde empezó a funcionar el Complejo Zárate- Brazo Largo.

Una de las balsas prestó servicio en la creciente del 98 sin fuerza motriz, como fue entregada, como depósito y la otra nunca se desencallo del paraje Keidel, en el viejo embarcadero en la boca del pasaje.

A fines del 2011 se le entregó, en carácter de préstamo, la balsa encallada a una empresa que operaba en el puerto de Ibicuy y a principios del año pasado se la trasladó al puerto entrerriano para prestar servicio, sin fuerza motriz también, por el deterioro de tantos años no alcanzo el cometido, después de un peregrinar, hoy, aún en caución en el Municipio de Villa Paranacito, está en dique seco en un astillero de Escobar con el peligro de ser desmantelada y perder una importante parte de una historia del cruce del Paraná en Zárate, como los ferri-boat, que ni el embarcadero se observa ya.

La otra esta varada en las afueras de la planta urbana, es producto de desmantelamiento como la trasmisión, cables y otros accesorios.

Es una lástima ver como se hunden por desidia pedazos de historia.

Crecí enfrente de la vieja estación del Urquiza, sobre la calle Pellegrini, me reconfortó ver el reciclado de los viejos galpones, pero me causó mucha lástima el deterioro de la estación y el abandono del viejo andén en la parte inferior, donde cientos de personas día a día, subían a los trenes con rumbo a la Mesopotamia.

Es muy bueno lo de la Costanera pero un gobierno que no lucha por mantener viva una historia tan rica y la abandona, peligra en sus proyectos futuros y Villa Paranacito, hoy tiene en sus manos parte de la historia fluvial zarateña y la deja hundir.