Por Lic. Carlos Morató... ALGÚN DÍA SERÁ POSIBLE QUE LOS HALCONES DEJEN DE DEVORAR PALOMAS...
Si en la guerra lo primero que muere es la verdad y la justicia, y si para los muertos vivos que emergen entre sus ruinas no florece la piedad ni el arrepentimiento , creo que los Argentinos estamos en problemas.
Desplazada la nobleza, dueña de la vida y la muerte de los súbditos y su asepsia social, entiendo desde lo personal quela vida política transcurre en una puja entre los burócratas y la burguesía en la búsqueda interminable de un equilibrio entre ambos que garantice la felicidad de los miembros de una sociedad productora que debe retroalimentar a ambos a través de un proceso sistemático y continuo.
En los extremos de esta escala residen los totalitarismos ya de izquierda, ya de derecha, que consideran solo al hombre inerte a través de una consideración utilitaria del mismo. Para ellos el resto solo representa a los enemigos del régimen, inútiles y traidores que no merecen ni justicia ya que atentan permanentemente a la estabilidad del modelo vigente.
En esto me viene a la memoria el rol del espionaje interno desplegado tanto por la CIA norteamericana como por la SIDE Argentina y sus secuelas tanto en violencia interna así como en su propia corrupción; tanto por mano propia como por la de sus adherentes genéticamente conformados.
Aquí para controlarla en vez de potenciar su control legislativo se sobreimpuso a la inteligencia militar de la cual creo que todos tenemos terribles recuerdos.
Se puede presumir de esta decisión, que significó la irrupción del miedo como variable política, que se pretendía justificar con ella el avasallamiento de los múltiples poderes que cohabitan y que se deben relacionar necesariamente en una Democracia.
Antes éramos todos sospechosos y ahora sospechados, pero si bien existen diferencias entre ambos conceptos estaríamos expuestos ante un viraje del humor político pese a que jurídicamente seamos inocentes antes de ser considerados culpables por pensar diferente; el famoso “por algo será” que recitaban muchos en aquellos tiempos oscuros de nuestra historia.
Este hoy debiera ser considerado como un verdadero estado de conmoción interna.
Un caso testigo de este hoy bajo el régimen político actual aspira a repetir aquel por algo será. Me estoy refiriendo al caso del asesinato del Fiscal Nisman considerado un enemigo por aportar pruebas y para el cual se ordenó inescrupulosamente desvirtuar la investigación y enlodar su memoria y la de su familia.
Un verdadero acusador en los términos jurídicos que deberían estar vigentes y que después de resultar victimizado pasó a resultar acusado a modo ejemplificador como mensaje inclemente a la sociedad toda.
Si aparecen dudas deberíamos consultar a un experto como Aníbal Fernandez, el Gran Hermano Argentino.
Maquiavelo hace unos 500 años, a la sazón miembro de la cancillería del estado de Florencia en la península Itálica, defendía a su príncipe aconsejándole la búsqueda del éxito por cualquier medio, la difamación, la mentira, el soborno, la tortura, la promesa vana, la amenaza y aún la muerte.
Hoy, un tal Zanini, precandidato a vicepresidente de nuestro País, aparece en una escena analógica con aquel personaje, nuestro Maquiavelo, defendiendo a nuestra Presidente y a su corte con sus interesadas visiones burguesas del significado del cambio; en la realidad un cambio solo virtual o declamativo que después de 12 años no se ve ni se siente y peor aún imaginado para que nada cambie en ese juego perverso de la satisfacción de las ambiciones personales en un gran parche mensurado con anticipación, sin avivar giles y apenas benevolente en el otorgamiento de los derechos conculcados en la sociedad.
Nuestra actualidad política está erigida en una lucha despiadada por el poder donde de manera asimétrica el actual busca su concentración a pesar de lesionar en tal propósito al ejercicio ético de los principios republicanos; y cuidado con ello ya que usualmente la banca gana y que de la actitud de todos nosotros dependerá que puedan llevarlo a cabo o no.
Estos seres están involucrados mediáticamente en una enunciada corrupción y peor aún en una torpe tarea de legitimación de la misma; no podemos desconocer la realidad de que la impunidad resulta siempre terriblemente reproductiva.
Obviamente, para ellos la probidad resultaría su peor enemigo.
Un gobierno que aspira a resultar ejercido por pocos, a manipular la calidad, la cantidad y las prioridades en la información pública, al manejo de la Justicia y de Leyes construidas o reformadas a su antojo y que además pretende regular el nivel del hambre de su pueblo con fines políticos, es genéticamente Fascista.
He escuchado decir que no existe mejor Fascista que un burgués asustado.
En mi humilde opinión considero una conducta burguesa como aquella que no acepta ningún cambio que no repercuta favorablemente en sus intereses particulares, tanto aquellos devenidos y propugnados desde la evolución natural de las costumbres como a los puedan sobrevenir desde el pensamiento ilustrado.
Para analizar la frase convocante antepuesta se debiera concluir en establecer la necesidad de considerar los ejes posibles de análisis que puedan estar incluidos en la situación descrita.
Por el origen del susto:
- pueda quedar afectada la trascendencia personal actual o futura
- la posibilidad de que pueda quedar afectada la trascendencia personal actual o futura .
-la sensación de impotencia que pueda despertar el no poder asumir las responsabilidades investidas en el asunto .
-la posibilidad de que la sociedad reclame su derecho a indagar sobre el origen del poder detentado en sus diversas expresiones posibles.
Por el susto en sí mismo:
- las consecuencias que puedan derivarse por medio de una reacción previsible
- la conformación ideológica previa de o de los individuos que resulten involucrados.
La Argentina está triste y la ejemplaridad es cada vez más reducida; ¿qué nos está pasando?; ¿qué podemos hacer?.
Emblematizar objetivos posibles y establecer los consensos necesarios para el desarrollo de las acciones pertinentes fijando un orden de prioridades para la realización de las mismas podría resultar un buen comienzo.
En esta categoría estratégica se me ocurre preguntar: .
- si existen mecanismos para controlar la corrupción en el Estado.
Si no fueran adecuados o suficientes se debería legislar al respecto, pero ¿ si no fuesen oportunos?
En este último caso ¿existe dentro del plafond legislativo y jurídico la suficiente cohesión e ímpetu para desarrollar las acciones inherentes a resolver semejante problema?.
La corrupción del Estado resulta sumamente impactante y conmovedora para la sociedad y puede teñir a sus costumbres; curar una infección localizada resulta más fácil que a una generalizada a todo el organismo.
Se me ocurre pensar que si los organismos de control definidos establecieren una anomalía, ¿ realizarían la correspondiente denuncia?; si la realizacen ¿ describiría exactamente lo acontecido?;si cumpliesen ¿existirían nichos en el Poder Judicial que no la considerasen?.
Si no existiese un criterio de previsibilidad ¿ el sorteo de la causa entre los diversos juzgados sería transparente?.
¿Tendría algo que ver el monto del ilícito localizado?. Si existen visiones alternativas en condiciones de actuar para renegar y corregir las actuales culturas del trabajo y de la educación absurdamente consideradas como imágenes comodity y estáticas.
Tratando de concretar una idea al respecto considero ilusorio, caro, ineficiente, discriminatorio, tendencioso, inútil, inmoral e inconducente combatir la desocupación con nombramientos en empleos públicos elegidos bajo el imperio de una norma interesada, sobreimpuesta, subrepticia y unilateral.
Sin embargo, para dar una idea de la tremenda alienación populista que padece buena parte de nuestra población es que ubica en un bajo grado de prioridad a la educación pública, a la salud y a la corrupción sin llegar a elaborar siquiera un estado de conmoción social y reaccionando solo ante hechos puntuales y personalizados desconociendo que de las carencias en esas áreas se genera gran parte de la simiente de la inseguridad, la desocupación y de la desazón colectiva.
Por ejemplo el no comprender que este gobierno nacional y popular bajo la máscara de controlar precios y abastecimiento en realidad encubre a través de su política rural una pérdida de rentabilidad que transforme los minifundios en latifundios.
En medio de esta chantada de una contracultura inducida y potenciada por la persistencia del mal ejemplo y la implosión política no faltará alguno que piense que Xipolitakis, la piloto de aeronavegación, solo se mandó una jodita copada de cambalache, y no nos lo merecemos. ¿ Y los comandantes?; como el chancho y los que le dan de comer.
Si se dejan entrar a los chanchos al jardín, de seguro que lo convertirán en un chiquero, llevando mucho tiempo y esfuerzo recuperarlo después y más aún reconocer el error cometido.
La grieta candente que se ha sembrado en estos últimos ocho años entre unos y los demás en realidad debería ser descripta como el gran fracaso de esta gestión ya que la crisis económica prosigue ahondada hoy por una social y otra moral.
Revertir la situación llevará muchos años de ingentes esfuerzos luchando en medio de ricos que quieren ser cada vez más ricos e inescrupulosos y pobres resignados aún en lucha y golpeados a ser cada vez más pobres y dejémonos de hablar tonterías porque se deberán solucionar hasta problemas de soberanía.
Existe la mafia, existen las herramientas jurídicas en manos de los agentes de la Constitución, ¿ porqué no se aporta la decisión política de enfrentarla seriamente y no como una puesta en escena?.
Me despido como una paloma asustada ya que de proseguir la profundización de este modelo la próxima víctima podría ser cualquiera o todos; el Fiscal Nisman y la Justicia fueron las primeras, le seguirán los medios de comunicación y luego las limitaciones a la libertad de expresión individual y colectiva; ¡¡¡allá vamos Venezuela !!! .
Chau……..

