"El Vietnam Sudamericano"

Carlos Riedel26 septiembre, 2012

Así se vive en Colombia hoy, setiembre de 2012. Mas de 40 años de guerra civil siguen desangrando al país sudamericano. Hace poco mas de dos meses, un periodista extranjero vivió el infierno en carne propia.

Por Sebastián Galarza desde Guadalajara. México

El francés Roméo Langlois, corresponsal en Colombia de varios medios de su país, se quitó el casco de soldado y el chaleco antibalas y corrió en dirección a la guerrilla durante un combate contra tropas del ejército colombiano el sábado 28 de abril.

El gobierno colombiano clasificó a Langlois como "desaparecido", mientras Francia lo denominó "prisionero" y "secuestrado".

"Roméo fue impactado por una bala en su brazo izquierdo. Fue herido. Y, por la presión que allí se vivía, se quitó el casco y el chaleco y se desplazó hacia el área donde estaban los guerrilleros", sostuvo una fuente militar.

Langlois llevaba ambas prendas de uso militar porque así lo ordena el ejército colombiano a los periodistas que cubren operaciones bélicas al lado de sus tropas. La consigna entre los periodistas es quitárselos de inmediato si hay un ataque, para evitar ser confundidos con combatientes.

El profesional francés realizaba un documental sobre la lucha antidroga que se libra en Colombia, el 28 de abril pasado, para lo cual acompañaba a una patrulla antidroga del Ejército en el departamento del Caquetá, cuando fueron emboscados por las FARC.

Según varios testigos del ejército que participaban en una operación antinarcóticos, Langlois abandonó su cámara y, advirtiendo su condición de civil y periodista, se dirigió hacia donde disparaban los guerrilleros de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Me parece que en ningún momento ha habido un secuestro del corresponsal por parte de la guerrilla", dijo el periodista y sociólogo Alfredo Molano.

"Hasta donde se entiende, por la versión de fuentes oficiales, el periodista se entrega voluntariamente a los vencedores del combate, que en ese momento es la guerrilla. No podía hacerlo a la policía o al ejército, porque habían sido derrotados. Por lo tanto, levantó la bandera blanca ante los vencedores del encuentro", agregó.

Corresponsal del canal de televisión France 24 y del diario Le Figaro, Langlois vive en Colombia hace 12 años y es considerado por sus colegas de la prensa extranjera un arrojado especialista en el reporteo del longevo conflicto armado de este país sudamericano, de los intereses económicos que lo sostienen y de sus víctimas.

Junto con la también francesa Pascale Mariani realizó el filme documental "Pour tout l’or de Colombie" (Por todo el oro de Colombia), que se exhibe actualmente en muchos canales del mundo.

Los hechos ocurrieron el sábado 28 de abril en el caserío Buena Vista en Unión Peneya, un sector del municipio Montañita en la región del Caguán, parte del sureño departamento del Caquetá.

Esa región forma parte de los 42.000 kilómetros cuadrados que desmilitarizó el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) para adelantar diálogos de paz con las FARC, que a la postre fallaron.

Langlois trabaja en equipo con el documentalista italiano Simone Bruno. Ambos llegaron el martes 24 de abril a la base militar de Larandia, en Caquetá, con el fin de ilustrar un reportaje que preparan para France 24 y Le Figaro sobre narcotráfico.

Coincidieron allí con una unidad del canal de televisión estadounidense NatGeo (National Geographic Channel) que buscaba grabar una operación antinarcóticos.

La operación no se realizó el martes y fue pospuesta también el miércoles, el jueves y el viernes. El equipo de NatGeo se retiró.

El domingo 29 de abril, hacía aproximadamente una semana, que las FARC bloqueaban el ingreso a la región de una misión de rutina de defensores de derechos humanos debido a que, según rumores, preparaban varias operaciones bélicas en la zona.

Finalmente, una fuerza combinada antinarcóticos del ejército y la policía efectuó el sábado 28 de abril la incursión en Unión Peneya.

Las versiones oficiales difieren sobre qué ocurrió y cuántas bajas hubo por los disparos que se lanzaron desde tierra contra un helicóptero de fuerzas del Estado. Los uniformados muertos habrían sido entre cuatro y veintiuno.

La organización internacional Reporteros Sin Fronteras sostuvo en un comunicado el lunes 30 de abril que "el conflicto armado colombiano también implica, en sí, la guerra de palabras y de medias verdades que pueden tener consecuencias peligrosas para sus víctimas".

"A Roméo Langlois lo conocemos hace años los defensores de derechos humanos en Colombia", señaló la psicóloga Claudia Girón, coordinadora de proyectos de la Fundación Manuel Cepeda Vargas.

Langlois ha destacado periodísticamente las "Galerías de la memoria", exposiciones itinerantes que visibilizan la vida de víctimas de crímenes de Estado menos conocidas, recordó Girón.

"Langlois es de las personas que, desde una perspectiva ética, ha mostrado todas las aristas del conflicto, ha propendido para que en Colombia haya paz y ha mostrado la complejidad de este conflicto, en el que hay víctimas de todos los bandos y de todos los actores armados", dijo Girón, y pidió respeto por su integridad.

Roméo Langlois de 35 años de edad, fue liberado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el 30 de mayo, tras permanecer 32 días secuestrado, y aseguró que el grupo guerrillero le teme al Ejército colombiano.

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