Por Ramón Vallejos......
Extracto de una nota de Federico Bernal publicada en ECO-Tiempo Argentino-5/10/2014
El Consenso Kirchner
¿Una nueva geopolítica mundial del desendeudamiento?
George Georgescu, investigador del Instituto de Economía Nacional de Rumania, asegura que la Ley de Pago Soberano votada por el Congreso Nacional Argentino debería tener un reconocimiento internacional.
El Dr. George Georgescu es investigador en el Instituto de Economía Nacional de Rumania. Cuenta con 30 años de experiencia en el campo de la investigación macroeconómica; su experiencia profesional incluye diversos cargos como asesor de la Presidencia rumana, ex director del Ministerio de Desarrollo y Previsión, participó en las consultas con el FMI bajo el marco macroeconómico del Artículo IV.
EL MODELO ARGENTINO DE DESENDEUDAMIENTO.
"El tema de la deuda soberana ha adquirido una importancia crucial para el mantenimiento de la estabilidad financiera mundial. La resolución reciente de la Asamblea General de la ONU sobre la reestructuración de la deuda soberana a fin de establecer un marco jurídico multilateral, que fuera presentada por el grupo de los 77 países en desarrollo más China, por iniciativa de la Argentina, ha sido aprobada por más de dos tercios de los países, lo cual señala la importancia de la cuestión, que incluye el mantenimiento de la seguridad económica internacional y muestra su dimensión a nivel mundial. En mi opinión, el motivo sobre el que se basa esta resolución de la ONU es la determinación de la capacidad de pago real a fin de evaluar la sostenibilidad de la deuda y la de su reestructuración, es decir, exactamente lo que ha sido obviado por las agencias de calificación que degradaron a la Argentina al default en julio, tras el peligroso fallo de una corte estadounidense. Una de las principales razones que explican la necesidad de crear un marco legal que facilite una reestructuración ordenada de la deuda soberana es impedir que los fondos buitre obtengan beneficios especulativos a través de litigios contra los países endeudados, como ha ocurrido en el caso reciente de la Argentina, porque va en contra del espíritu de cooperación con que deben llevarse a cabo las negociaciones para alcanzar un acuerdo consensuado y de buena fe. Por último, teniendo en cuenta el principio del derecho soberano de todo Estado a reestructurar su deuda soberana sin ninguna interferencia procedente de otro Estado, encuentro que la reciente ley aprobada por el Congreso argentino que permite que el país realice pagos localmente o en jurisdicciones fuera del alcance de los tribunales estadounidenses está justificada y, en consonancia con la reciente resolución de la ONU, debería obtener reconocimiento internacional." (George Georgescu).
UNA NUEVA GEOPOLÍTICA DEL DESENDEUDAMIENTO.
Como se aprecia de las opiniones del especialista rumano, el modelo argentino de desendeudamiento (reestructuraciones + desplazamiento del FMI + triunfo en la ONU + Ley de Pago Soberano) podría interpretarse como uno que viene a quebrar, por primera vez en la historia contemporánea y más que exitosamente, la utilización del endeudamiento como herramienta de sometimiento de las naciones históricamente oprimidas.
La Argentina enseña al mundo que es posible desarrollar un proceso de desendeudamiento de forma exitosa y en función del interés nacional, de la seguridad jurídica del propio pueblo y de un modelo de desarrollo soberano y moderno. Y más importante aún, revela a los enemigos de dicho proceso y cómo defenderse de ellos. Está en juego una nueva geopolítica del desendeudamiento acorde a un mundo más justo. La Argentina movió estratégicamente su reina. (Federico Bernal).
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UN NUEVO CONSENSO PARA EL SIGLO XXI.
Consenso de Washington
El término Consenso de Washington fue acuñado en 1989 por el economista John Williamson para describir un conjunto de diez fórmulas relativamente específicas el cual consideró que constituía el paquete de reformas "estándar" para los países en desarrollo azotados por la crisis, según las instituciones bajo la órbita de Washington, D.C. como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Las fórmulas abarcaban políticas en áreas tales como la estabilización macroeconómica, la liberación económica con respecto tanto al comercio como a la inversión y la expansión de las fuerzas del mercado dentro de la economía doméstica.
Lo que quedó expresado en la práctica como fundamentalismo de mercado o neoliberalismo a expensas de funciones claves del Estado.
El mejor alumno de este seudo consenso, inventado, dirigido, implementado y monitoreado por los organismos mencionados, fue la Argentina de Cavallo, Menem y De La Rúa, que terminó con todas la empresas argentinas destruídas y las estatales regaladas a empresas extranjeras, con la desaparición del Estado (recuérdese a Dromi- Menem: "nada de lo que deba ser estatal permanecerá en el Estado") en beneficio del mercado, cuya mano invisible permitiría regular todo (como dice Binner), con el megacanje,el corralito, el corralón, la pesificación asimétrica y la megadevaluación de Duhalde que licuó los pasivos de Clarín y otros, y bajó abruptamente los salarios de los trabajadores.
Las recetas del FMI cumplidas a raja tabla provocaron la desocupación, la pobreza y la miseria más atroz, haciendo crecer la deuda externa a cifras siderales.En definitiva el país del endeudamiento y el atraso, al cual nos quieren llevar nuevamente las corporaciones econo-mediáticas, con sus alfiles políticos Macri, Massa, Sanz, Binner, Cobos, Carrió, Pino Solanas.
En 2003 con la llegada del kirchnerismo y con algunos otros dirigentes políticos latinoamericanos que gobiernan en función de los sueños de los pueblos, se comienza a terminar con el tan famoso como depredador consenso de Washington.
Hoy la Argentina, con el desendeudamiento, la restructuración de la deuda y el crecimiento con inclusión social, que enfrenta con hidalguía y coraje la defensa de su soberanía frente a los fondos buitre, bandera del sistema internacional del saqueo de los países llevado adelante por el imperio norteamericano, está siendo tomada como ejemplo, para la reformulación política mundial y el cambio de paradigma del sistema financiero internacional por uno más justo.
Podemos decir con orgullo que está pariendo un nuevo consenso para el siglo XXI, "Consenso Kirchner", dado que el mundo entero, excepto EE.UU. y sus adláteres, se hace eco y apoya fuertemente las razones que asisten a la Argentina en su lucha contra el esquema opresor y estudia una nueva geopolítica mundial económica y financiera que contemple el desarrollo de los pueblos, ahogados por el sistema actual.
El pueblo argentino vive con alborozo este hito histórico que marcará un nuevo orden mundial del cual es partícipe principal. Al gran pueblo argentino ¡Salud!.

