Haciendo uso de la Banca Abierta, Ana Rosa Perdomo en representación de la Pacha Mamaespacio expuso antes los ediles la necesidad de una decreto que declare de Interés Municipal a los espacios dedicados a la cultura popular.
Afuera estaba la murga, los malabaristas, los músicos, el arte en estado puro, el ritmo de la Pacha Mamaespacio.
Adentro, en el Honorable Concejo Deliberante, Ana Rosa Perdomo en representación de toda esa movida que no es ni más ni menos que una parte de la cultura popular, exponía ante los ediles los fundamentos de una postura que pedía la declaración de Interés Municipal a este espacio autónomo y de autogestión que precisamente, tienen a esas expresiones culturales como norte elegido.
En su alocución, contó la breve historia de Pachamama que lleva dos años de actividad desde su creación como lugar abierto a toda manifestación, reconociendo que no es el único en Campana y que todos tienen la misma política de autogestión independiente de banderías.
La ausencia de figuras legales que los contemplen ha hecho que, puntualmente en el caso de Pachamama, haya sufrido la persecución por ruidos molestos y la penalidad con multas.
"Ese estado de indefección legal que tienen estos ámbitos que no son teatros, tampoco bares o lugares de comida da lugar a arbitrariedades que atentan contra la difusión y fomento de la cultura popular", establecía Perdomo, para agregar," nosotros no recibimos subsidios ni aportes de ningún tipo, sostenemos el lugar con el aporte de quienes concurren".
Por otra parte, expresaba la necesidad de un trabajo mancomunado con el Municipio para construir políticas que ayuden a preservar estos sitios que tienen como única meta dar un espacio a todas las demostraciones artísticas.
La Cultura hizo ruido, ahora le toca a los concejales encontrar la sintonía.


