Desconocidos cortaron la energía de las mismas, y luego las atacaron. Se trata de dos de los nuevos equipos, de un total de 125 recientemente incorporados. “Los vecinos reclaman por más seguridad. Pero hay gente que evidentemente, no la quiere” aseguró el Secretario de Prevención Ciudadana, Fabio Lambertucci.
Los atentados al patrimonio público, es decir, al de todos los campanenses, parecen incrementarse a medida que se acorta el plazo para las próximas elecciones. Casualidad o causalidad, los investigadores no logran determinar los verdaderos motivos detrás de estos hechos.
Días pasados, dos cámaras del CIMoPU fueron víctimas del vandalismo. Y en esta ocasión, no hubo motivos de robo. Solo el de destrucción, dañando equipamiento adquirido con los recursos públicos, y dejando desconectado a un sector que recientemente había sido incorporado a la red de monitoreo.
“Se trata de dos cámaras. Una ubicada en Saavedra y Chacabuco, y la otra en Maipú y Paso, frente a la placita barrial” señalaba Fabio Lambertucci, titular de la Secretaría de Prevención Ciudadana.
El funcionario comentó que “se trata de dos nuevas cámaras, de las 125 instaladas en el último período. Las mismas fueron estratégicamente instaladas, y la gente de allí estaba contenta con su incorporación a la red de monitoreo. Sin embargo, cuando los vecinos reclaman por más seguridad, hay gente que evidentemente, no la quiere”.
Según pudo determinarse, los equipos fueron “estratégicamente atacados”. Primero, interrumpieron la energía para impedir que se registren las imágenes del acto vandálico. Luego, tras cortar los cables, quisieron arrancarlas del poste donde se hallaban. A una de ellas, lograron romperle la burbuja que recubre el dispositivo óptico.


