
Este 8 de marzo las mujeres de mas de 45 países paramos y nos movilizamos en todos los centros políticos para hacer escuchar nuestros reclamos como mujer y como parte de la clase trabajadora que por estos momentos es objeto de un ajuste feroz por parte del gobierno de Macri y los gobernadores.
Cada 8 de marzo es una jornada de lucha contra la violencia social de un régimen que de una forma u otra nos mata, nos precariza, nos oprime y no nos permite desarrollarnos integralmente.
En Argentina se han incrementado notablemente los casos de femicidios, llegando actualmente a 57 casos en apenas 47 días, lo que expone que se da más de un caso por día.
Pero esto no es más que el último eslabón de una cadena de violencias contra la mujer. A esto debe sumarse las cientos de muertes anuales por abortos en condiciones de insalubridad, la muerte y desaparición por redes de tratantes que son amparadas por el Estado, etc.
Desde el Plenario de trabajadoras-Partido Obrero comprendemos que la violencia hacia la mujer es inseparable de la violencia social generada por el Estado.
El anterior gobierno no desmanteló una sola red de tratantes, se opuso a la legalización del aborto; ha tenido y continúa teniendo funcionarios involucrados en casos de abuso sexual, proxenetismo, y todo tipo de violencia contra las mujeres que jamás fueron desplazados por este motivo. Asimismo precarizo a miles de mujeres en cooperativas o puestos del estado abriendo el camino a los despidos del actual gobierno, que por supuesto continúa esta orientación.
Macri y los gobernadores despidieron miles de trabajadoras/es en todo el país, profundizando de este modo el estado de vulnerabilidad en el que viven las mujeres que quedan sin trabajo.
El Estado no da respuesta. Luego de la Ley Nacional contra la violencia de género, continúan ausentes las casas de abrigo ante casos de violencia machista como también de Subsidios para mujeres víctimas de violencia y de Guarderías en lugares de estudio y de trabajo que nos permitan estudiar y trabajar en condiciones de igualdad.
El Estado y su sistema Penal son responsables de estas omisiones asi como de no garantizar las medidas cautelares para la protección de la mujer violentada y/o amenazada.
Nuevamente ante casos de femicidios, se observa que la justicia ni nadie garantizaron la resolución de exclusión que habían sido dictadas.
Ante esto cabe destacar que somos las mujeres y la lucha que hemos llevado adelante quienes pusimos el tema en la agenda pública a partir de masivas movilizaciones como la del 3 de junio de 2015. Pero aún hay largo camino por recorrer.
Este 8 de marzo se plantea la necesidad imperiosa de manifestarnos en forma independiente del Estado, independiente de todas las variantes que gobiernan y han gobernado, para arrancar nuestras reivindicaciones.
Basta de femicidios y de complicidad estatal
Aborto legal seguro y gratuito para no morir.
Desmantelamiento de las redes de trata
Separación de la iglesia del Estado.
Socialización de las tareas de crianza y domésticas.
Licencias especiales por violencia de género y extensión de las licencias por maternidad y paternidad
Acceso a la vivienda para todas
Por casas de abrigo con equipos interdisciplinarios
Guarderías en lugares de estudio y de trabajo
Subsidio para mujeres víctimas de violencia que le permitan cortar el vínculo con el agresor.
Este 8 de marzo pongamos en pie un movimiento independiente del Estado y las patronales en todo el país para que las reivindicaciones de las mujeres se abran paso!
-Plenario de Trabajadoras-Partido Obrero Campana-
