Con una misa celebrada en la Catedral Santa Florentina, se realizó un sentido homenaje a Jorge Rubén Varela, al cumplirse dos años de su desaparición física.

Una Catedral repleta recibió a vecinos, fomentistas, representantes de instituciones, sindicatos, militantes, junto a amigos y allegados a la familia Varela Giroldi, quienes se mostraron sumamente agradecidos por las muestras de cariño hacia quien tanto hizo por la ciudad.

El oficio religioso estuvo encabezado por Monseñor Néstor Villa y el Padre Giovanni Guarino. En primera fila acompañaron con mucha emoción la Intendente Municipal y esposa de Varela, Stella Maris Giroldi, sus hijos, su hermano Oscar, y demás próximos al corazón del hombre que supo conducir los destinos de la ciudad por tres períodos consecutivos, dejando su huella e impronta con un accionar cálido hacia la gente que supo quererlo y respetarlo, dejando al margen banderías políticas.

Finalizada la misa, los abrazos y las lágrimas se encontraron entre todos los presentes en la escalinata de la Catedral. A dos años de su partida, el recuerdo de Jorge Rubén Varela se mantiene vivo en su gente, como en cada obra que reluce, a la que tanto amó y por la que dio su vida, y que hoy transita la senda que desde la política éste dirigente supo construir.

