"Son una sirena a la madrugada, un aviso de la fragilidad de los hombres. La pregunta de ¿qué habrá pasado?, el llamado para ver si nuestros seres queridos están bien (por las dudas, es que escuché que salían los Bomberos)..."
Por Cristina Gualdoni
Son una sirena a la madrugada, un aviso de la fragilidad de los hombres. La pregunta de ¿qué habrá pasado?. El llamado para ver si nuestros seres queridos están bien ("por las dudas, es que escuché que salían los Bomberos")
Son la noticia de la mañana siguiente, las mil versiones de "lo que pasó anoche".
Si hay niebla, si hace calor, si llueve mucho...... cada uno de nosotros hace su propia película.
Pero nos quedamos haciendo lo que estábamos haciendo, porque "hay gente" que se ocupa de eso.
Se ocupa de salir de la cama en invierno para ir al cuartel, de dejar el cumpleaños o la reunión tan linda, la mesa familiar, de dejar lo que esté haciendo porque es "esa gente" que se ocupa de eso.
De llegar al lugar y trabajar coordinadamente, apagar ese fuego, rescatar a quien está atrapado en un accidente (mientras hablan con él para tranquilizarlo, para que no entre en shock), de salvar algunas cosas mientras el agua no para de subir, mientras muchos ojos los miran, mientras muchos corazones agradecen, mientras muchas vidas cambian en ese instante.
Si los vemos trabajando son todos iguales, casi no sabemos si son hombres o mujeres (y si tienen la cara tiznada, menos).
Cada uno sabe lo que tiene que hacer: la velocidad, la orden que llega urgente, los brazos que se mueven, la corrida, el apuro, la vida.
Y al otro día los cruzamos en la calle, y no nos damos cuenta que son ellos. No "parecen" los mismos. Parecen iguales a nosotros.
Pero no lo son. Los distingue esa valentía que tienen cuando los demás somos frágiles. Los distingue que hacen lo que ninguno de nosotros haría.
Los distingue que exponen su vida para salvar la de cualquiera de nosotros, voluntariamente, sólo por su vocación de servicio, sin pago por eso, sin plata a cambio.
En este mundo loco, materialista, individualista, para nada solidario, son un bicho raro....
Los he visto trabajar, me han emocionado mucho, no sé como hacen para tener esa celeridad en semejantes momentos, durante horas y horas. Pero lo hacen, y dejan todo para ayudar a gente que nunca vieron, que no conocen.
Por eso digo que son diferentes al resto, por eso son admirables. Porque algunos han muerto trabajando por nosotros, han dejado SU VIDA.
No son iguales al resto, para nada.
Para los de siempre, para los nuevos, para los hombres y mujeres, para sus familias que a veces no entienden por qué los dejan para salir corriendo a ayudar y lo único que esperan es que vuelvan.
Por supuesto que les digo¡¡¡ "Felíz día"!!! Pero más que eso, quiero decirles ¡GRACIAS!.
Por estar en los momentos donde la vida es tan frágil, donde la desesperación y el dolor nos inmoviliza, cuando ninguno de nosotros sabe qué hacer.
A ustedes, a todos los que trabajan en situación de emergencia, a los que responden a la sirena en la madrugada, sepan que los admiramos de verdad.
Un gran abrazo para todos, ¡ Felíz Día! y GRACIAS.

