El bajista argentino, Javier Malosetti se presenta junto a su nueva formación, JM4, el próximo viernes 29 a las 21 en Niceto (Niceto Vega 5510) en una nueva escala de una gira que viene desarrollando por distintas ciudades del país.

Tras cuatro años de recitales por Argentina, shows en Chile, Uruguay y China -con conciertos en Shanghai- y tres discos editados (“Electrohope”, “Ten” y “En ves”) junto a Electrohope, Malosetti vuelve al escenario con JM4, proyecto que definió como "un formato mucho más tranquilo que Electrohope".
El cuarteto integrado por el tecladista Mariano Agustoni, el baterista Javier Martínez Vallejos y el bajista y percusionista Damián Carballal, surgió para contrarrestar el sonido eléctrico y enérgico de impronta roquera que caracterizaba a Electrohope, aunque "eso no quiere decir que se me suelte la cadena y la roquee", sostuvo el bajista entre risas.
"Lo que hacemos con JM4 no difiere mucho de lo que hacía con Electrohope en su origen. Tocamos temas propios, míos y algunos de la música del mundo que me gusta reversionar; ahí reside la diferencia", destacó Malosetti.
En cuanto a la elección de los músicos de su nueva propuesta estética, Malosetti manifestó que "no hubo audiciones, me gusta empezar los proyectos junto a personas que estoy seguro que quieren arrancar".
"Los músicos con los que estoy interactuando -agregó- tienen una impronta diferente, son muy eclécticos, tocan en bandas de rock y jazz; y esa es la dinámica que me gusta, en la que se pueden abordar diferentes estilos".
La fusión del novedoso tempo que propone JM4 queda plasmada en la actual formación donde "tenemos al jujeño Mariano Agustoni, que aunque lo conozco desde hace poco, siempre tuve la impresión de tocar con él y a Javi (Martínez Vallejos, exbaterista de Man Ray) con quien nunca tocamos juntos en un proyecto oficial".
Además la banda, que se encuentra preparando el material para su próximo disco que saldrá a la venta entre abril y mayo, y donde tal como afirma Malosetti "la interacción entre los músicos es todo", mantiene en su configuración al exintegrante de Electrohope Damián Carballal.

-Como productor de tus propios discos y músico con sello propio ("O Day Music"), ¿seguís apostando al formato CD?
-No uso el CD como formato pero sí como algo que termina la concreción de un proyecto. El disco me parece que está en su propio funeral; ya nadie va a las disquerías, pero estoy en contra de comprar canciones sueltas.
El disco busca demostrar que el producto está terminado, que hay temas que están dispuestos en un orden que no es random y que fueron minuciosamente seleccionados en tratamiento de la temática del álbum. Por ese lado me gusta el CD, porque implica todo el laburo no visible que hay detrás; pero no me parece mal que se descargue música de Internet.
-¿Cómo concebís el término "reinventar" dentro de lo que hacés?
-Creo que la idea de reinventarse tiene que ver con artistas pop, que buscan reproducir lo más fielmente posible sobre el escenario lo que ha sido grabado. Al igual que en el teatro, donde el trabajo se basa en la repetición e incluso, no hacerlo es tomado como una falta de solidaridad.
En este caso, no tiene lugar porque lo que hago tiene gran influencia del jazz, donde es central la improvisación; ese crédito de la música que sigue vivo, creciendo y desarrollándose. La gracia radica en no volver a tocar del mismo modo.
-Hablando de teatro, tuviste tu debut con "El pasajero", ¿cómo resultó la experiencia?
-Mi paso por las tablas fue una experiencia divertida. Aunque siempre odié al género musical, este espectáculo me llamó particularmente la atención porque la trama estaba basada en la experiencia de un afroamericano que se iba a vivir a Europa y tiempo después volvía a su barrio negro. La banda en vivo era impresionante y la música recorría los vaivenes del soul, blues, funk y la música negra.
-¿Volverías a la escena teatral?
-Fue una ocasión especial porque se dieron muchas cosas juntas, estaba junto a Diego Reinhold y además, la propuesta vino de la mano de dos amigos, Mariano Otero y Florencia Peña, pero no sé si volvería a incursionar en el género.
Era el protagonista y como no me iba nunca de escena, tenía un texto enorme para memorizar. Fue muy difícil trabajar la articulación de las palabras para que todos entendieran el mensaje y llevó horas de sesiones de foniatría y de lecturas del texto.
Fue un gran aprendizaje, pero me da mucha pereza la idea de tener que hacerlo de nuevo algún día porque significó, entre otras cosas, parar la gira con la banda.
-Y la conducción en "Música para soñar" y "El perseguidor" en TV, ¿cómo lo sentiste?
-Al igual que con el teatro, en la TV pasó lo mismo. Son gustos que me di y no me fue tan mal porque "Música para soñar" estuvo nominada para los Martín Fierro. Después apareció "El Perseguidor", que fue una oportunidad divertida porque pude escribir el texto y musicalizar cada edición. Son coqueteos con otras cosas pero después sigo con lo que me gusta, tocar música con mi banda.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=N-rio4IB_Eg[/youtube]
