
Era la madrugada del 13 de mayo de 2012 cuando el arenero "Río Turbio" navegaba a la altura del km 101 del Río Paraná de las Palmas, conocido como la "Vuelta del Este", cuando fue embestido por la barcaza de bandera paraguaya "Ava Payagua" y producto del tremendo impacto la nave argentina dió una vuelta de campana quedando semihundida.
La colisión se produjo a pesar de las advertencias realizadas de la embarcación nacional a la otra que iban a rebasarse y desde el control marítimo de Prefectura Naval Argentina; la noche estaba clara por lo tanto la visibilidad era óptima.
Siete fueron las víctimas de la tragedia: Gustavo Caracciolo, Felipe Aguirre, Ramón Rodríguez, Cristian Marmet, José de la Fuente, Marcelo Córdoba y Luciano Luna, en su gran mayoría se encontraban en los camarotes en el turno de descanso en el momento del choque. Héctor Bogado, segundo oficial maquinista, fue el único sobreviviente.
Un año después, familiares, afiliados de los diferentes gremios y el Consejo Ejecutivo de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval, continúan reclamando por la derogación de uno de los capítulos del Régimen de la Navegación Marítima, Fluvial y Lacustre de los buques paraguayos en aguas argentinas.
Los sindicatos ya habían tenido un encuentro por el mismo motivo en Cancillería, un año antes de lo ocurrido con el "Río Turbio" ,cuando sucedió un hecho similar que cobró cuatro vidas.
